Opciones de tratamiento para los cánceres de cabeza y cuello

Objetivos del tratamiento

El cáncer de cabeza y cuello se refiere a un grupo de tumores cancerosos que se desarrollan en la boca, la garganta, la laringe (caja de la voz), las fosas nasales y los senos paranasales (cavidades alrededor de la nariz). Los objetivos del tratamiento para estos cánceres son:

  • Curar el cáncer: En muchos casos, el cáncer de cabeza y cuello se puede curar, sobre todo cuando se detecta en etapas tempranas antes de que se haya extendido. Los tratamientos con intención curativa buscan eliminar por completo el cáncer del cuerpo y lograr que no regrese por mucho tiempo.
  • Controlar la enfermedad y evitar que avance: El objetivo principal del tratamiento es controlar el cáncer y evitar que se extienda.
  • Conservar la función: Además de controlar la enfermedad, el equipo médico busca conservar lo más posible la función de las áreas afectadas. Esto incluye mantener la función de las estructuras que ayudan a respirar, producir la voz y tragar, y conservar la forma y el aspecto del rostro y del cuello.
  • Mejorar la calidad de vida: El tratamiento puede afectar mucho la calidad de vida. Por eso, el equipo de salud trata de reducir al mínimo los efectos secundarios y las complicaciones.
  • Manejar los síntomas: Cuando no es posible curar la enfermedad o cuando el tratamiento se enfoca en controlar los síntomas, el objetivo pasa a ser aliviar los síntomas de forma eficaz. Se usan medicamentos y cuidados de apoyo para aliviar el dolor, manejar los efectos secundarios y mejorar el bienestar general.

Es importante saber que el plan de tratamiento se personaliza según factores como la etapa del cáncer, su salud general y su capacidad para tolerar el tratamiento. Consultar con profesionales de la salud ayudará a decidir el enfoque de tratamiento más adecuado para su caso.

Opciones de tratamiento

Las posibles opciones de tratamiento para el cáncer de cabeza y cuello incluyen:

  • Cirugía para extirpar el tumor (resección quirúrgica): La cirugía suele ser un tratamiento de primera línea. Consiste en retirar el tumor y el tejido alrededor. El objetivo es quitar las células cancerosas y, si es posible, que no quede rastro detectable de cáncer.
  • Radioterapia: Usa radiación de alta energía para matar células cancerosas o encoger tumores. Se puede usar sola o junto con otras terapias. El objetivo es destruir las células cancerosas y evitar que crezcan y se propaguen.
  • Quimioterapia: Usa medicamentos para matar células cancerosas en todo el cuerpo. Se puede dar por boca o a través de una vena. El objetivo es atacar y eliminar las células cancerosas, sobre todo si se han extendido más allá del tumor principal. A veces se da antes de la cirugía (terapia neoadyuvante, para ayudar a encoger el tumor) o después de la cirugía (terapia adyuvante, para matar células que la cirugía no pudo quitar).
  • Terapia dirigida: Usa medicamentos que atacan cambios específicos o rutas de crecimiento en las células cancerosas. Estos medicamentos buscan interferir con anormalidades propias del cáncer y causar el menor daño posible a las células sanas. El objetivo es bloquear el crecimiento y la propagación del cáncer.
  • Inmunoterapia: Busca activar el sistema inmunitario del cuerpo para que reconozca y destruya las células cancerosas. Usa sustancias que refuerzan la respuesta inmune, como inhibidores de puntos de control inmunitario (medicamentos que quitan frenos al sistema inmunitario) o anticuerpos monoclonales (proteínas diseñadas en laboratorio). El objetivo es potenciar la capacidad natural del cuerpo para combatir el cáncer.
  • Terapias de apoyo:
  • Rehabilitación después de la cirugía para ayudar a recuperar la función y adaptarse a cambios físicos por el tratamiento.
  • Terapia del habla para adaptarse a cambios por el cáncer o su tratamiento.
  • Consulta de nutrición con una o un dietista para elegir alimentos fáciles de tragar y con buen aporte de nutrientes.
  • Apoyo o consejería psicológica para manejar estrés, ansiedad, depresión y otras necesidades de salud mental.

Los planes de tratamiento para el cáncer de cabeza y cuello se personalizan según factores como el tipo de tumor, su etapa, la edad, la salud general y las preferencias de la persona. Además, se pueden recomendar cambios en el estilo de vida, como dejar de fumar, moderar el consumo de alcohol, mejorar la alimentación y ajustar la actividad física, como parte de un plan integral.

Es fundamental consultar con una o un profesional de la salud especializado en cáncer de cabeza y cuello para determinar las opciones de tratamiento más adecuadas en su caso. Esa persona puede ofrecer recomendaciones personalizadas después de evaluar su situación a fondo.

La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud para saber cuál es la dosis adecuada en su caso. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.