Fumar y el cáncer de garganta

Descripción general

El cáncer de garganta, también llamado cáncer orofaríngeo (en la parte media de la garganta), es un tipo de cáncer que afecta el área de la garganta. Incluye el paladar blando, las amígdalas, las paredes de atrás de la garganta y la base de la lengua.

Fumar puede causar o aumentar el riesgo de cáncer de garganta. De hecho, fumar es el factor de riesgo más importante para todos los cánceres de cabeza y cuello, incluido el de garganta. Mientras más tiempo fuma una persona, mayor es su riesgo.

Al fumar, usted expone su garganta y otras partes del cuerpo a sustancias químicas dañinas del humo del tabaco. Estas sustancias pueden dañar las células de la boca y la garganta. Esto puede causar un crecimiento anormal de células y tumores cancerosos. La combinación de tabaco con alcohol también es un factor principal de riesgo para el cáncer de la boca.

Además de fumar, otros factores que pueden aumentar el riesgo de cáncer de garganta incluyen la exposición a vapores de pintura y polvo de madera, así como el consumo abundante y constante de alcohol.

Los síntomas del cáncer de garganta pueden variar. Los más comunes son dolor de garganta y la sensación de tener un bulto en la garganta. Es importante saber que estos síntomas no tienen un vínculo directo con dejar de fumar, pero pueden aparecer alrededor del momento en que una persona deja el tabaco.

Para reducir el riesgo de cáncer de garganta por fumar, se recomienda dejar de fumar. Dejar de fumar disminuye mucho su riesgo con el tiempo. Recuerde que, aunque haya fumado mucho durante años, dejar de fumar todavía reduce ese riesgo de forma marcada.

Además de dejar de fumar, es mejor evitar el tabaco de mascar y beber solo cantidades moderadas de alcohol. Una alimentación rica en frutas y verduras también puede ayudar a reducir el riesgo de enfermedades de la orofaringe (parte media de la garganta).

Si usted fuma y quiere dejarlo, hay varios recursos en línea que ofrecen ayuda para dejar de fumar. También puede beneficiarse de consejería o de medicamentos para dejar de fumar. Siempre es buena idea consultar con su médico sobre su situación y pedir su orientación sobre cómo reducir su riesgo de desarrollar cáncer de garganta.