Acerca del cáncer de la lengua

Descripción general

El cáncer de lengua es un tipo de cáncer que empieza en las células de la lengua. Puede causar lesiones o tumores en la lengua. Se considera un tipo de cáncer de la boca.

Hay dos tipos principales de cáncer de lengua: el cáncer de lengua oral, que aparece en la parte frontal de la lengua, y el cáncer orofaríngeo, que aparece en la base de la lengua, cerca de donde se une al piso de la boca.

El tipo más común es el carcinoma de células escamosas (un cáncer que empieza en células planas de la superficie). Puede desarrollarse en la superficie de la piel y en varias partes del cuerpo, como la boca, la nariz, la laringe, la tiroides y la garganta.

Los signos tempranos pueden incluir manchas rojas o blancas en la lengua, dolor y una llaga que no sana. Es importante detectarlo y tratarlo a tiempo para lograr un buen resultado.

Causas y factores de riesgo

No se conocen por completo las causas del cáncer de lengua. Varios factores pueden contribuir a que se desarrolle. Estos incluyen:

Factores de riesgo no modificables (no se pueden cambiar ni controlar):

  • Edad: El cáncer oral, incluido el de lengua, es más común en personas mayores.
  • Sexo: El cáncer oral, incluido el de lengua, es más común en hombres.
  • Antecedentes familiares: Tener familiares con cáncer de lengua o de boca puede aumentar el riesgo.

Factores de riesgo modificables (usted puede influir en ellos o cambiarlos):

  • Fumar o masticar tabaco: El uso intenso de tabaco, incluso el tabaco para masticar, es un factor de riesgo importante para el cáncer de lengua.
  • Consumo de alcohol: Beber alcohol en exceso también aumenta el riesgo.
  • Infección por el virus del papiloma humano (VPH): En los últimos años han aumentado los casos de un tipo de cáncer en la parte posterior de la garganta relacionado con el VPH. Esto puede contribuir al cáncer de lengua. Ciertas cepas del VPH, en especial el VPH 16, se han vinculado con un mayor riesgo de cáncer de lengua.
  • Alimentación poco saludable: Una dieta con pocas frutas y verduras y alta en carnes rojas o alimentos procesados puede aumentar el riesgo.

Es importante saber que estos factores se asocian con un mayor riesgo, pero no significan que usted tendrá cáncer de lengua. Si le preocupan sus factores de riesgo o tiene síntomas, consulte a un profesional de la salud para recibir una evaluación y orientación adecuadas.

Síntomas

Síntomas tempranos comunes del cáncer de lengua:

  • Una llaga en la lengua que no sana y sangra con facilidad
  • Dolor en la boca o en la lengua
  • Mancha roja o blanca en la lengua que no se quita
  • Úlcera (herida profunda) en la lengua que no se quita
  • Dolor al tragar
  • Adormecimiento de la boca
  • Dolor de garganta que no se quita
  • Sangrado de la lengua sin causa clara
  • Bulto en la lengua que no se quita

A medida que el cáncer de lengua avanza o empeora, pueden aparecer otros síntomas, como:

  • Dolor en la mandíbula o en la garganta
  • Sensación de que algo se atora en la garganta
  • Lengua o mandíbula rígida
  • Problemas para tragar o masticar la comida
  • Adormecimiento de la boca
  • Pérdida de peso

Es importante saber que tener estos síntomas no significa necesariamente que una persona tenga cáncer de lengua. Otros problemas de la boca o la garganta pueden causar síntomas parecidos. Si tiene síntomas que le preocupan, lo mejor es consultar con su profesional de la salud para obtener un diagnóstico preciso y la atención adecuada.

Diagnóstico

Para diagnosticar el cáncer de lengua, los profesionales de la salud suelen realizar los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:

  • Antecedentes médicos: El profesional de la salud le preguntará sobre su salud y diagnósticos previos.
  • Examen físico: El profesional revisa si hay bultos, hinchazón, dolor, dificultad para mover la lengua y ganglios del cuello inflamados.
  • Examen visual: El profesional observa su lengua para ver si hay áreas anormales o llagas.
  • Biopsia (toma de muestra de tejido): Se extrae una pequeña muestra de la lengua para analizarla en un laboratorio y confirmar si una lesión es cancerosa.
  • Prueba con tinte azul de toluidina: Se cubre el interior de la boca con un tinte que se oscurece si se adhiere a un área anormal.
  • Prueba con luz fluorescente: Se usa una luz especial para examinar la boca; las áreas anormales reflejan la luz de forma diferente.
  • Estudios de imagen: Pueden incluir ultrasonido (ecografía), TC (tomografía computarizada) o TEP (tomografía por emisión de positrones) para evaluar el tamaño, la profundidad y si el cáncer se ha extendido.

Es importante darle seguimiento con su profesional de la salud si sus síntomas empeoran o cambian después del examen inicial. Según su caso, pueden recomendar pruebas de laboratorio o procedimientos clínicos específicos. Recuerde consultar con su profesional de la salud para recibir orientación personalizada.

Opciones de tratamiento

Las metas del tratamiento para el cáncer de lengua son quitar el tumor y evitar que se propague, mientras se conserva lo más posible la función y el aspecto de la lengua. Los tratamientos recomendados y cómo actúan incluyen:

  • Cirugía: El tratamiento principal es la cirugía, como una glosectomía (cirugía para quitar toda o parte de la lengua). La meta es quitar el tumor con un borde de tejido sano alrededor para evitar que vuelva en esa zona. Se puede hacer cirugía de reconstrucción para ayudar a la función y al aspecto.
  • Radioterapia: Usa rayos X de alta energía o partículas para destruir células cancerosas o frenar su crecimiento. Puede usarse junto con la cirugía o como alternativa en casos avanzados cuando la cirugía no es adecuada. La radioterapia apunta a las células cancerosas.
  • Quimioterapia: Son medicamentos contra el cáncer que se dan por vía intravenosa (por la vena, con suero) o por vía oral (por boca) para llegar a las células cancerosas por la sangre en todo el cuerpo. Puede usarse con otros tratamientos, sobre todo en cáncer de lengua avanzado. Su meta es frenar el crecimiento del tumor y aliviar síntomas.
  • Terapia dirigida: Usa medicamentos que identifican y atacan proteínas específicas en las células cancerosas, y así frenan su crecimiento. Esta opción puede ser más fácil de tolerar que la quimioterapia.
  • Inmunoterapia: Fortalece el sistema inmunitario (las defensas del cuerpo) para que reconozca y ataque las células cancerosas. Puede usarse junto con la quimioterapia como parte de un plan integral.

Es importante saber que los tipos de medicamentos, terapias, procedimientos y cambios en sus hábitos de salud pueden variar según su situación. Hable con un profesional de la salud para recibir recomendaciones y guía personalizadas.

La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte a su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para usted. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte a su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.