Acerca del cáncer de garganta

Descripción general

El cáncer de garganta, también llamado cáncer orofaríngeo (cáncer en la parte media de la garganta, detrás de la boca), es un tipo de cáncer que afecta la zona de la garganta. Puede aparecer en diferentes partes de la garganta, como el paladar blando, las amígdalas, las paredes posteriores de la garganta y la parte posterior (base) de la lengua.

Este cáncer es poco común y representa un pequeño porcentaje de los diagnósticos de cáncer cada año.

Los síntomas pueden variar e incluyen:

  • Cambios en la voz.
  • Dificultad para tragar.
  • Dolor de garganta que no se quita.
  • Un bulto en el cuello.
  • Dificultad para respirar.

Es importante comunicarse con un médico si tiene estos síntomas por más de 3 semanas.

El tratamiento suele incluir cirugía. En algunos casos, pueden recomendar radioterapia (tratamiento con rayos) y quimioterapia (medicinas contra el cáncer) para tumores más grandes.

Recuerde consultar con su profesional de salud para recibir consejos y orientación personalizados.

Causas y factores de riesgo

El cáncer de garganta puede tener varias causas. La causa más común es la exposición a factores de riesgo que pueden dañar el ADN (material genético) de las células de la garganta. Estos factores incluyen:

  • Uso de tabaco: Fumar cigarrillos, cigarros o pipa, así como usar productos de tabaco sin humo, aumenta el riesgo de cáncer de garganta.
  • Consumo excesivo de alcohol: Beber alcohol en grandes cantidades y por mucho tiempo puede dañar las células de la garganta y aumentar el riesgo de cáncer.
  • Infección por el virus del papiloma humano (VPH): Ciertas cepas del VPH, en especial el VPH 16, se asocian con un mayor riesgo de cáncer de garganta.

Los factores de riesgo no modificables del cáncer de garganta no se pueden cambiar ni controlar. Incluyen:

  • Edad: Las personas mayores de 55 años tienen mayor riesgo de presentar cáncer de garganta.
  • Antecedentes familiares: Tener familiares cercanos con cáncer de garganta u otros cánceres relacionados puede aumentar el riesgo.

Los factores de riesgo modificables del cáncer de garganta sí se pueden influir o cambiar. Incluyen:

  • Hábitos de alimentación poco saludables: Una dieta baja en frutas y verduras y alta en alimentos procesados puede aumentar el riesgo.
  • Poca actividad física: No hacer ejercicio con regularidad puede aumentar el riesgo.
  • Mala higiene bucal: Descuidar la higiene de la boca puede aumentar el riesgo.
  • Falta de vitaminas: Consumir pocas vitaminas, como la vitamina A y la vitamina C, puede asociarse con un mayor riesgo.
  • Infección por el virus de Epstein-Barr (VEB): Es un virus común que puede aumentar el riesgo de ciertos tipos de cáncer de garganta.

Es importante saber que estos factores no significan que usted tendrá cáncer de garganta, pero sí pueden aumentar la probabilidad. Si le preocupa su riesgo, consulte con su médico para recibir consejos y recomendaciones personalizados.

Síntomas

Síntomas tempranos comunes del cáncer de garganta incluyen:

  • Cambios en la voz: voz ronca o cambios en la voz que duran más de 2 semanas
  • Dificultad para tragar: puede sentirse ardor o dolor en la garganta al tragar y la sensación de que la comida se queda atascada
  • Dolor de garganta o tos persistentes
  • Dolor de oído
  • Bulto en el cuello o en la garganta
  • Ganglios linfáticos (pequeñas glándulas de defensa) hinchados

A medida que el cáncer de garganta avanza a etapas más tardías o más graves, pueden presentarse síntomas adicionales:

  • En etapas avanzadas puede aparecer un bulto en el cuello, lo que indica ganglios linfáticos hinchados
  • Cambios en la respiración
  • Zumbido en los oídos
  • Pérdida de peso sin explicación

Es importante saber que estos síntomas también pueden deberse a otras enfermedades. Si presenta cualquiera de estos síntomas, es esencial que consulte con su médico para un diagnóstico preciso. Detectar y tratar el cáncer de garganta a tiempo puede mejorar los resultados.

Diagnóstico

Para diagnosticar el cáncer de garganta, los médicos pueden hacer los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:

  • Examen completo de cabeza y cuello: Un médico de oídos, nariz y garganta (otorrinolaringólogo) hará un examen detallado de la cabeza y el cuello para buscar cualquier problema.
  • Palpación de los ganglios linfáticos: El médico palpará y examinará los ganglios linfáticos del cuello (pequeñas glándulas del sistema de defensa) para ver si hay hinchazón.
  • Faringoscopia y laringoscopia indirectas: Procedimientos en el consultorio que usan espejos en mangos largos y delgados para mirar la garganta, la base de la lengua y la parte alta de la laringe (caja de la voz).
  • Faringoscopia y laringoscopia directas: Procedimientos en el consultorio que usan un endoscopio flexible de fibra óptica llamado faringoscopio para ver estructuras de la cabeza y la garganta que son más difíciles de evaluar de forma indirecta.
  • Panendoscopia: Procedimiento en el que el médico pasa diferentes tipos de endoscopios por la nariz o la boca para revisar estructuras dentro de la cabeza, el cuello y los pulmones.

Para determinar el estadio o la gravedad del cáncer de garganta, se pueden hacer exámenes, pruebas y procedimientos adicionales:

  • Endoscopia: Se introduce un tubo delgado con una cámara y una luz en la punta por la nariz y hacia la garganta para examinar el área afectada.
  • Biopsia: Se extrae una pequeña muestra del área afectada para analizarla en el laboratorio y confirmar el diagnóstico.
  • Pruebas de imagen: Se pueden usar una tomografía computarizada (TC), una resonancia magnética (RM) o una tomografía por emisión de positrones (TEP) para ver dónde está el cáncer o a dónde se ha extendido.

Se pueden realizar otros exámenes, pruebas o procedimientos según los hallazgos iniciales y factores individuales.

Opciones de tratamiento

Los objetivos del tratamiento del cáncer de garganta son quitar el tumor, controlar la propagación de las células cancerosas y mejorar su calidad de vida. Estos son los tipos de tratamiento y cómo ayudan:

  • Cirugía: El equipo de cirugía quita el tumor y el tejido canceroso de alrededor. Esto elimina la fuente de las células cancerosas y ayuda a evitar que se propague más.
  • Radioterapia: Se usan rayos X de alta energía para matar células cancerosas. La radioterapia se dirige al tumor y a los ganglios linfáticos cercanos. Destruye células cancerosas y hace más pequeños los tumores.
  • Quimioterapia: Se usan medicamentos contra el cáncer para matar células cancerosas en todo el cuerpo. Usted puede recibir quimioterapia antes de la cirugía o de la radioterapia para hacer más pequeños los tumores, o después para destruir células cancerosas que puedan quedar.
  • Terapia dirigida: Son medicamentos que atacan proteínas que ayudan a que las células cancerosas crezcan. Al bloquear estas proteínas, la terapia dirigida ayuda a frenar o detener el crecimiento de las células cancerosas.
  • Inmunoterapia: Este tratamiento refuerza las defensas del cuerpo para que reconozcan y ataquen las células cancerosas. La inmunoterapia puede ayudar a su sistema inmunitario a luchar contra el cáncer de garganta.

Además de estos tratamientos, se recomiendan cambios en sus hábitos de salud, como dejar de fumar y reducir el consumo de alcohol, para mejorar los resultados del tratamiento. Las recomendaciones específicas pueden variar según su caso. Consulte con un profesional de la salud para recibir consejos personalizados.

La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis para su situación. Pueden ocurrir otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.