Acerca de los tumores de las glándulas salivales

Descripción general

Los tumores de las glándulas salivales son crecimientos en las glándulas salivales de la boca, que producen saliva. Pueden ser benignos (no son cáncer y no se propagan) o malignos (son cáncer y es más probable que se propaguen). A veces, un tumor benigno puede volverse maligno si no se trata o no se quita por completo. El tipo benigno más común se llama adenoma pleomorfo (un crecimiento no canceroso). Los tipos malignos más comunes son el carcinoma mucoepidermoide y el carcinoma adenoide quístico (tipos de cáncer de las glándulas salivales).

Estos tumores pueden presentarse a cualquier edad, pero son más comunes en personas de entre 50 y 69 años, y ocurren un poco más en mujeres. El tratamiento suele incluir cirugía para quitar el tumor. Esto puede curar el problema por completo. Los estudios genéticos y moleculares (pruebas que buscan cambios en los genes o en las células) también se usan para ayudar a diagnosticar estos tumores y para vigilar su crecimiento.

Causas y factores de riesgo

Las causas exactas de los tumores de las glándulas salivales no se conocen por completo. Las y los investigadores creen que cambios en el ADN (material genético) de una persona pueden influir.

Factores de riesgo no modificables

Son factores que no se pueden cambiar ni controlar para bajar la probabilidad de tener la enfermedad. Incluyen:

  • Edad: Las personas adultas mayores, con una edad promedio de 64 años, tienen más probabilidad de desarrollar tumores de las glándulas salivales.
  • Sexo: Los tumores de las glándulas salivales son más comunes en hombres.
  • Antecedentes familiares: Tener familiares con cáncer de las glándulas salivales puede aumentar el riesgo.

Factores de riesgo modificables

Son factores que sí se pueden influir o cambiar para bajar la probabilidad de tener la enfermedad. Incluyen:

  • Exposición a radiación: La radioterapia previa en cabeza y cuello (tratamiento que usa rayos de alta energía para destruir células cancerosas) o la exposición a materiales radiactivos en el trabajo puede aumentar el riesgo.
  • Ciertos trabajos: Algunos trabajos se han vinculado con mayor riesgo, como trabajadores de restaurantes, personal de limpieza, plomeros, soldadores, pintores o puestos que implican manejar metales o maquinaria.
  • Mala alimentación: Se ha sugerido como posible factor de riesgo para tumores malignos de las glándulas salivales.
  • Contaminantes: La exposición a polvo de aleaciones de níquel y a polvo de sílice también puede aumentar el riesgo.

Es importante saber que estos factores de riesgo no garantizan que usted tendrá tumores de las glándulas salivales. Personas sin estos factores también pueden desarrollar esta afección. Si le preocupa su riesgo, hable con su profesional de salud para recibir consejos personalizados.

Síntomas

Síntomas tempranos comunes de los tumores (crecimientos anormales) de las glándulas salivales incluyen:

  • Un bulto o área hinchada en la boca, la mandíbula, la mejilla o el cuello
  • Una llaga o herida abierta (úlcera) dentro de la boca
  • Dolor constante en la boca, la mandíbula, la mejilla, el cuello o el oído
  • Hinchazón o una diferencia de tamaño notable en un lado de la cara o del cuello
  • Dificultad para abrir bien la boca
  • Adormecimiento en la boca o la mandíbula
  • Debilidad en un lado de la cara
  • Dificultad para tragar (síntoma de etapa avanzada)

Cuando los tumores de las glándulas salivales crecen o se vuelven más graves, pueden aparecer otros síntomas comunes:

  • Adormecimiento en la cara
  • Sensación de hormigueo o ardor en la cara (como pinchazos)
  • Dificultad para tragar o para abrir la boca
  • Sale líquido del oído

Si el cáncer se ha extendido a otras partes del cuerpo, pueden aparecer más síntomas:

  • Falta de aire (si se extiende a los pulmones)
  • Ictericia (color amarillo en la piel y los ojos, si se extiende al hígado)
  • Dolores de cabeza y convulsiones (si se extiende al cerebro)

Es importante recordar que los síntomas pueden variar según el tipo y la etapa (qué tanto se ha extendido) de los tumores de las glándulas salivales. Si tiene algún síntoma que le preocupe, lo mejor es hablar con un profesional de la salud para recibir el diagnóstico y la atención adecuados.

Diagnóstico

Para diagnosticar tumores de las glándulas salivales, se suelen hacer los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:

  • Revisión de antecedentes médicos: El médico reúne información sobre sus enfermedades previas, tratamientos y hábitos de salud.
  • Examen físico: Un chequeo cuidadoso del cuerpo para buscar señales de enfermedad, como bultos o cambios inusuales.
  • Pruebas de imagen: Radiografías, ultrasonido (ecografía), tomografía computarizada (TC), resonancia magnética (RM) y tomografía por emisión de positrones (TEP). Estas pruebas dan imágenes detalladas de las áreas afectadas para encontrar tumores o crecimientos anormales.
  • Nasofaringolaringoscopia (NPL): El médico usa un tubo delgado con luz y una cámara o lente para mirar por dentro de la boca, la garganta y la laringe (caja de la voz).
  • Biopsia: Se toma una pequeña muestra de células de un crecimiento o tumor y se examina al microscopio para buscar cáncer.

Para determinar la etapa (qué tanto se ha propagado el cáncer) o la gravedad (qué tan serio es y qué tan probable es que crezca) de los tumores de las glándulas salivales, pueden incluirse exámenes, pruebas y procedimientos adicionales:

  • Pruebas de histología (estudio del tejido): Examinan muestras de tejido para identificar características específicas del tumor.
  • Métodos de tinción: Se usan tintes especiales en las muestras de tejido para resaltar ciertas células bajo el microscopio y ayudar a ver cambios anormales.
  • Hibridación fluorescente in situ (FISH): Usa tintes fluorescentes que se unen a ciertos genes en las células. Ayuda a detectar cambios genéticos relacionados con estos tumores.
  • Reacción en cadena de la polimerasa con transcriptasa inversa (RT-PCR): Busca cambios específicos en los genes de las células al copiar partes del material genético del tumor. Ayuda a identificar cambios que pueden indicar cáncer.
  • Pruebas de laboratorio: Se pueden recomendar análisis de sangre para buscar señales específicas relacionadas con el tumor.
  • Pruebas adicionales: Según el área del cuerpo afectada, pueden hacer otras pruebas, como pruebas de audición, para saber qué tanto se ha propagado el tumor.

Es importante hablar con su profesional de salud para recibir orientación sobre los exámenes y pruebas para tumores de las glándulas salivales.

Opciones de tratamiento

Los objetivos del tratamiento de los tumores de las glándulas salivales son controlar la enfermedad y reducir cualquier problema después del tratamiento. El tratamiento recomendado varía según el grado del tumor (qué tan anormales se ven las células cancerosas) y la etapa (qué tanto se ha extendido). Estos son distintos enfoques y cómo ayudan a lograr estos objetivos:

  • Cirugía: La cirugía suele ser el tratamiento principal para tumores de crecimiento lento y en etapa temprana. Consiste en quitar el tumor y cualquier glándula, tejido o ganglio linfático cercano que pudiera estar afectado. Esto ayuda a eliminar las células cancerosas y a evitar que se propaguen.
  • Radioterapia: Se usan rayos X o partículas de alta energía que se dirigen a las células cancerosas para destruirlas. La radioterapia se puede usar sola o junto con otros tratamientos. Es especialmente útil si los ganglios linfáticos están afectados o si la cirugía causaría cambios no deseados en su aspecto.
  • Quimioterapia: Aunque no se usa con frecuencia en el cáncer de las glándulas salivales, se puede recomendar para tumores de crecimiento rápido y agresivos. Se administran medicamentos contra el cáncer para matar células cancerosas en todo el cuerpo. Sin embargo, para este tipo de cáncer se usan con más frecuencia la cirugía y la radioterapia que la quimioterapia.

Siempre hable con un profesional de la salud para recibir consejos sobre medicamentos, tratamientos, procedimientos y cualquier cambio en sus hábitos de salud.

La dosis de los medicamentos puede depender de muchos factores. Consulte a su profesional de la salud sobre la dosis para su situación. Pueden ocurrir efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer los efectos secundarios.