Acerca del cáncer de nariz

Descripción general

El cáncer de la nariz, también llamado cáncer de la cavidad nasal o de los senos paranasales (espacios llenos de aire alrededor de la nariz), se refiere a tumores que se forman en esas áreas. Es poco frecuente. A menudo no se detecta hasta que el tumor crece lo suficiente como para bloquear el paso del aire o se extiende más allá de la nariz.

Los síntomas pueden incluir congestión, goteo posnasal (moco que escurre por la garganta), dolor alrededor de los ojos, sangrado por la nariz, cambios en el olfato y dolores de cabeza.

El tratamiento puede incluir radioterapia (tratamiento con radiación), quimioterapia (medicinas contra el cáncer), cirugía (operación) o una combinación de estos enfoques.

El pronóstico (posibilidades de control y recuperación) depende de factores como el tamaño del tumor, su salud general, su edad y cómo responde al tratamiento.

Si sospecha que puede tener cáncer de la nariz o presenta síntomas que le preocupan, consulte con un profesional de la salud para obtener un diagnóstico preciso y el manejo adecuado.

Causas y factores de riesgo

El cáncer ocurre cuando el ADN (el material genético) de las células cambia (sufre mutaciones) y empiezan a multiplicarse rápido. Esto forma bultos o tumores. No se entiende por completo la causa de los cambios que llevan al cáncer de la nariz. Sin embargo, hay varios factores de riesgo relacionados con esta afección:

Factores de riesgo no modificables (no se pueden cambiar o controlar):

  • Edad: el riesgo de cáncer de la nariz tiende a aumentar con la edad.
  • Antecedentes familiares: tener familiares con cáncer de la nariz u otros cánceres relacionados puede aumentar el riesgo.
  • Mutaciones heredadas o adquiridas en los genes: ciertos cambios en los genes pueden aumentar la probabilidad de desarrollar cáncer de la nariz.
  • Antecedente de pólipos: las personas que han tenido pólipos nasales (bultos no cancerosos) pueden tener un riesgo más alto.

Factores de riesgo modificables (se pueden cambiar o controlar):

  • Uso de tabaco: fumar o usar productos de tabaco aumenta el riesgo de cáncer de la nariz. La exposición al humo de tabaco de segunda mano también puede aumentar el riesgo.
  • Exposición laboral: la exposición prolongada en el trabajo a ciertas sustancias, como polvo de madera, polvo de cuero, humo o vapores químicos, puede aumentar el riesgo.
  • Virus del papiloma humano (VPH) de alto riesgo: la infección por ciertas cepas del VPH se ha asociado con un mayor riesgo de cáncer de la nariz. El VPH es un virus común que por lo general se transmite por contacto sexual.

Es importante saber que estos factores no garantizan que se desarrolle cáncer de la nariz, pero pueden aumentar la probabilidad. Siempre es aconsejable consultar a un profesional de la salud para recibir consejos y orientación personalizados.

Síntomas

Los síntomas tempranos más comunes del cáncer de la nariz incluyen:

  • Nariz tapada de un lado
  • Congestión nasal que no mejora o empeora con el tiempo
  • Sangrado por la nariz
  • Disminución del sentido del olfato
  • Dolor o presión en la cara o alrededor de los ojos
  • Goteo posnasal (moco que baja por detrás de la nariz hacia la garganta)

A medida que el cáncer de la nariz avanza o se vuelve más grave, pueden aparecer otros síntomas, como:

  • Dolor o adormecimiento en la cara
  • Dolores de cabeza
  • Bulto en la cara, dentro de la nariz o en el paladar
  • Pérdida de audición
  • Adormecimiento o dolor en partes de la cara
  • Un ojo que sobresale hacia afuera
  • Pus que sale por la nariz
  • Cambios en la visión o pérdida de la vista
  • Ojos llorosos todo el tiempo
  • Ganglios del cuello hinchados

Es importante saber que estos síntomas también pueden deberse a otros problemas de salud. Por eso, consulte con un profesional de la salud para obtener un diagnóstico correcto.

Diagnóstico

Para diagnosticar el cáncer de nariz, los médicos suelen hacer los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:

  • Examen físico y antecedentes de salud: El médico examinará la nariz y las áreas cercanas para ver si hay señales de cambios anormales o bultos. También le preguntará sobre sus antecedentes de salud y los síntomas que tiene.
  • Estudios de imagen: Ayudan a ver la nariz y las estructuras cercanas para detectar tumores y saber qué tan extendido está el cáncer. Incluyen:
  • Tomografía computarizada (TC): Da imágenes detalladas para detectar tumores y evaluar su tamaño y si se han extendido.
  • Resonancia magnética (RM): Ayuda a ver el tumor y las estructuras cercanas con más detalle.
  • Radiografía: Puede usarse para identificar cambios o anomalías en el área nasal.
  • Tomografía por emisión de positrones (TEP): Se usa para saber si el cáncer se ha extendido a otras partes del cuerpo.

Exámenes, pruebas y procedimientos adicionales para determinar el estadio o la gravedad del cáncer de nariz pueden incluir:

  • Biopsia: Se toma una pequeña muestra de tejido del tumor para analizarla en el laboratorio. Esto ayuda a confirmar si hay células cancerosas y a identificar el tipo específico de cáncer de nariz.
  • Aspiración con aguja fina (AAF): En algunos casos, se usa una aguja para extraer células de ganglios linfáticos cercanos (pequeños nódulos del sistema de defensas) y comprobar si el cáncer se ha extendido.
  • Examen neurológico (del sistema nervioso): Esta serie de preguntas y pruebas evalúa la función del cerebro, la coordinación, la fuerza muscular, los reflejos y la sensibilidad.
  • Estadificación: Una vez confirmado el diagnóstico, los médicos pueden usar más estudios de imagen u otros procedimientos para determinar el estadio, es decir, qué tan avanzado está el cáncer de nariz. Esto ayuda a decidir el tratamiento.

Recuerde: estos exámenes, pruebas y procedimientos deben realizarlos profesionales de la salud. Es importante consultar con su médico para recibir consejos personalizados según su situación.

Opciones de tratamiento

Los objetivos del tratamiento para el cáncer de la nariz son lograr la mejor función posible y el mejor pronóstico de supervivencia (posibilidades de vivir más tiempo), y a la vez reducir las complicaciones. Estos son los tratamientos recomendados y cómo ayudan a lograr estos objetivos:

  • Cirugía: El tratamiento más común es la cirugía para extirpar el tumor. Durante la cirugía, se quita el área con cáncer junto con algo de piel sana alrededor para evitar que vuelva a crecer. Puede hacerse la cirugía de Mohs, que consiste en quitar capas de piel una por una hasta que no queden capas con cáncer.
  • Radioterapia: Este tratamiento usa radiación de alta energía para matar células cancerosas y reducir el tamaño de los tumores. Puede usarse para tratar tumores y detener la propagación del cáncer.
  • Quimioterapia: La quimioterapia usa medicamentos para matar células cancerosas en todo el cuerpo. Puede darse por boca o por vena y puede usarse como terapia paliativa (para aliviar síntomas y mejorar la calidad de vida).
  • Inmunoterapia: La inmunoterapia es un tratamiento especializado que ayuda al sistema inmunitario a encontrar y destruir células cancerosas. Puede ser eficaz en ciertos casos de cáncer de la nariz.
  • Crioterapia: Este procedimiento usa frío extremo para reducir y destruir tumores pequeños.
  • Cambios en los hábitos de salud: Hacer cambios saludables, como dejar de fumar, comer una dieta equilibrada y hacer ejercicio con regularidad, puede apoyar su salud general durante el tratamiento.

Recuerde: cada opción de tratamiento tiene sus beneficios y posibles efectos secundarios. Consulte con su profesional de salud para recibir recomendaciones personalizadas sobre cuáles tratamientos pueden ser más adecuados para su situación.