Acerca de los cánceres de cabeza y cuello

Descripción general

El cáncer de cabeza y cuello es un grupo de cánceres que se desarrollan en la boca, la garganta, la laringe (caja de la voz) y otras partes de la cabeza. Estos cánceres suelen empezar en la capa que recubre por dentro estas estructuras (el epitelio). El tipo más común es el carcinoma de células escamosas, un cáncer que nace en esa capa delgada. Representa entre 85 y 95 de cada 100 casos. Estos cánceres pueden afectar funciones vitales como hablar, tragar, oír y respirar, lo que puede impactar mucho su calidad de vida.

Tipos de cáncer de cabeza y cuello:

  • Cáncer oral: se desarrolla en los labios, la lengua, las encías, la mucosa bucal (revestimiento de las mejillas) y la parte superior o inferior de la boca (paladar o piso de la boca).
  • Cáncer orofaríngeo: se desarrolla en la parte media de la garganta (la orofaringe).
  • Cáncer hipofaríngeo: se desarrolla en la parte inferior de la garganta.
  • Cáncer de laringe: se desarrolla en la laringe, incluidas las cuerdas vocales.
  • Cáncer nasofaríngeo: se desarrolla en la parte superior de la garganta (la nasofaringe).
  • Cáncer de glándulas salivales: se desarrolla en las glándulas salivales. Estas glándulas producen saliva.
  • Cáncer de cavidad nasal: se desarrolla en el espacio hueco dentro de la nariz.
  • Cáncer de senos paranasales: se desarrolla en los espacios huecos alrededor de la nariz (los senos paranasales).

La cantidad de casos nuevos, el número total de personas que lo tienen y las muertes por estos cánceres son altas en todo el mundo. La investigación en curso busca entender mejor los procesos dentro de las células que llevan al desarrollo del cáncer de cabeza y cuello e identificar puntos específicos a los que dirigir el tratamiento.

Causas y factores de riesgo

Los cánceres de cabeza y cuello ocurren por cambios en el ADN (material genético) de las células de esa zona. Estos cambios hacen que las células se multipliquen de forma anormal y formen masas o tumores. No se conoce la causa exacta de esos cambios en el ADN. Hay varios factores de riesgo que pueden contribuir al desarrollo de estos cánceres.

Factores de riesgo que no se pueden cambiar:

  • Edad: El riesgo aumenta con la edad.
  • Sexo: Los hombres pueden verse afectados con más frecuencia que las mujeres.
  • Predisposición genética: Algunas mutaciones heredadas aumentan el riesgo de algunos cánceres de cabeza y cuello.

Factores de riesgo que sí se pueden cambiar:

  • Uso de tabaco: Fumar cigarrillos, puros o pipa, así como usar tabaco sin humo o de mascar, aumenta el riesgo.
  • Consumo de alcohol: Beber en grandes cantidades y por mucho tiempo es un factor de riesgo conocido.
  • Infección por el virus del papiloma humano (VPH): En especial para el cáncer de orofaringe (la parte media de la garganta), la infección por VPH es un factor de riesgo importante.
  • Exposición a vapores químicos: Algunos vapores, como los de la pintura, aumentan el riesgo de cáncer de la nariz y de los senos paranasales (espacios alrededor de la nariz).
  • Exposición a la luz ultravioleta (UV).
  • Higiene bucal deficiente: No cuidar la higiene de la boca puede contribuir al desarrollo de cánceres de la boca.

Es importante saber que estos son factores de riesgo generales y cada caso puede ser diferente. Consulte con un profesional de la salud para recibir consejos personalizados.

Síntomas

Los síntomas tempranos más comunes del cáncer de cabeza y cuello incluyen:

  • Un bulto en el cuello
  • Dolor de garganta que no se quita
  • Dificultad para mover la lengua
  • Ronquera o cambios en la voz que no se quitan
  • Dificultad para tragar
  • Dolor al masticar o tragar
  • Llagas en la boca o la garganta que no sanan
  • Manchas rojas y/o blancas anormales en la boca (eritroplasia y/o leucoplasia)
  • Sangrado por la nariz (epistaxis) o nariz tapada de un solo lado

A medida que el cáncer avanza o se vuelve más grave, pueden aparecer otros síntomas, como:

  • Dolor en el cuello o la garganta que no se quita
  • Dolor o zumbido en los oídos
  • Dificultad para oír
  • Dificultad para respirar o hablar
  • Hinchazón debajo del mentón o alrededor de la mandíbula
  • Entumecimiento o parálisis de los músculos de la cara
  • Problemas para que la dentadura postiza ajuste bien

Es importante saber que estos síntomas también pueden deberse a otras afecciones menos graves. Si presenta alguno de estos síntomas, consulte con un médico o un dentista para una evaluación adecuada.

Diagnóstico

Para diagnosticar el cáncer de cabeza y cuello, el equipo de salud puede hacer los siguientes exámenes y procedimientos:

  • Revisión de su historial médico: Su médico reunirá información sobre su salud, incluidos diagnósticos previos.
  • Examen físico: Su médico le examinará para buscar señales de un problema, como dolor, hinchazón o bultos en la cabeza y el cuello.
  • Análisis de laboratorio: Le pueden tomar sangre y enviarla al laboratorio. Además de su estado general, las pruebas de sangre pueden buscar señales de infección, inflamación u otras causas de los síntomas.
  • Biopsia: Se toma una pequeña muestra de tejido del área afectada para estudiarla. Esto ayuda a saber si hay células cancerosas.
  • Estudios por imágenes: Se usan para ver qué tanto se ha extendido el cáncer y para determinar su etapa (estadio). Incluyen ecografía, tomografía por emisión de positrones (PET), resonancia magnética (RM) y tomografía computarizada (TC).

Otros exámenes o procedimientos pueden hacerse según los primeros hallazgos o según su situación:

  • Biopsia de ganglios linfáticos: Si los ganglios linfáticos están agrandados, se puede hacer una biopsia para ver si el cáncer se ha extendido.
  • Endoscopia: Se usa un endoscopio (un tubo delgado con luz y cámara) para ver con detalle la boca, la nariz, la faringe y la laringe. Se puede hacer con anestesia general o mediante una laringoesofagoscopia flexible transnasal (un examen flexible que entra por la nariz para mirar la laringe y el esófago).
  • Estudio con trago de bario: Esta prueba usa rayos X o una TC para buscar cáncer a lo largo del aparato digestivo, incluida la garganta.
  • Pruebas de biomarcadores: Analizan muestras del tumor para identificar cambios genéticos (mutaciones) o marcadores específicos que ayudan a guiar las decisiones de tratamiento.

Estas pruebas ayudan a diagnosticar los cánceres de cabeza y cuello y a conocer su etapa o gravedad. Es importante hacer seguimiento con su profesional de la salud si algún síntoma empeora o cambia después del primer examen.

Opciones de tratamiento

Las metas del tratamiento para los cánceres de cabeza y cuello incluyen:

  • Eliminar las células del tumor: La meta principal es destruir o quitar la mayor cantidad posible de células cancerosas para lograr la curación o controlar la enfermedad.

Las opciones de tratamiento para los cánceres de cabeza y cuello incluyen:

  • Cirugía: El tratamiento principal es la cirugía. Busca sacar el tumor por completo, con algo de tejido sano alrededor, para mayor seguridad. La meta es lograr la curación completa y evitar que el cáncer vuelva.
  • Radioterapia: Se usa radiación de alta energía para destruir células cancerosas en el área. Puede usarse sola o junto con otros tratamientos.
  • Quimioterapia: Es un tratamiento que recorre todo el cuerpo y usa medicamentos para destruir las células cancerosas o frenar su crecimiento. Puede darse antes de la cirugía (neoadyuvante), después de la cirugía (adyuvante) o junto con la radioterapia.
  • Terapia dirigida: Son medicamentos que actúan sobre moléculas específicas que participan en el crecimiento del cáncer. Puede usarse junto con otros tratamientos.
  • Inmunoterapia: Este tratamiento ayuda al sistema inmunitario (las defensas del cuerpo) a reconocer y atacar mejor las células cancerosas.

Otros tratamientos recomendados y cambios en la salud pueden incluir:

  • Servicios de apoyo: La terapia física y ocupacional, la terapia para el habla y para tragar, y el apoyo nutricional pueden ayudar a manejar los efectos secundarios del tratamiento y mejorar su calidad de vida.
  • Cambios en el estilo de vida: Dejar de fumar, reducir el consumo de alcohol y adoptar una alimentación saludable pueden ayudar a que el tratamiento funcione mejor y bajar el riesgo de que el cáncer vuelva.

Es importante saber que las recomendaciones específicas dependen de factores como el estadio del cáncer (qué tan avanzado está), su ubicación y las características individuales de cada paciente. Es fundamental consultar con profesionales de la salud para tener un plan de tratamiento personalizado.

La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de salud sobre la dosis adecuada para su situación. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Hable con su profesional de salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.