Sobre el cáncer de encías
El cáncer de encías es la presencia de células cancerosas en las encías. Puede afectar las encías de arriba o de abajo. Es un tipo de cáncer de la boca (también llamado cáncer oral).
A menudo se parece a la gingivitis (inflamación de las encías). Puede causar sangrado y encías sensibles. Otros signos son manchas en las encías o que el tejido se ponga más grueso.
El cáncer de encías tiene más posibilidad de curarse si se detecta a tiempo.
El tratamiento puede incluir cirugía, quimioterapia y radioterapia. La cirugía suele ser el primer tratamiento. Puede ser necesario retirar tejido del paladar (el techo de la boca) o operar alrededor del hueso de la mandíbula y de los ganglios del cuello, según dónde esté el cáncer.
Si usted sospecha que puede tener cáncer de encías, es importante consultar con su médico para que le hagan una evaluación y le indiquen el tratamiento adecuado.
Las causas del cáncer de encías no se entienden con claridad, pero hay varios factores de riesgo que pueden contribuir a que se desarrolle.
Los factores de riesgo no modificables no se pueden cambiar ni controlar. Incluyen:
- Edad: El riesgo de cáncer de encías aumenta con la edad, sobre todo después de los 40 años.
- Factores genéticos: Ciertas mutaciones genéticas, como en los genes MLH1 y MSH2, pueden aumentar el riesgo de cáncer de encías hereditario no polipósico (HNPCC).
Los factores de riesgo modificables se pueden influir o cambiar. Incluyen:
- Tabaquismo: El uso de tabaco, ya sea fumar cigarrillos o usar tabaco sin humo (tabaco para masticar), es un factor de riesgo importante para el cáncer de encías.
- Consumo de alcohol: Beber mucho alcohol se asocia con un mayor riesgo de cáncer de encías.
- Higiene bucal deficiente: Descuidar la higiene de la boca, como cepillarse y usar hilo dental con regularidad, puede contribuir a la enfermedad de las encías y aumentar el riesgo de cáncer de encías.
- Alimentación: Una alimentación baja en frutas y verduras y alta en alimentos procesados puede aumentar el riesgo de cáncer de encías.
Es importante saber que estos factores pueden interactuar entre sí y aumentar aún más la probabilidad de desarrollar cáncer de encías. Las visitas regulares al dentista y mantener una buena higiene bucal son esenciales para la detección temprana y la prevención.
Los síntomas tempranos más comunes del cáncer de encías incluyen:
- Encías que sangran
- Encías sensibles
- Manchas en las encías
- Engrosamiento del tejido de las encías
- Llagas en la boca que no sanan en 3 semanas
Es importante saber que estos síntomas también pueden ser señales de otros problemas. Por eso, es esencial consultar con un profesional de la salud para obtener un diagnóstico preciso. Detectar el cáncer de encías a tiempo puede aumentar mucho las probabilidades de recibir un tratamiento exitoso y tener un buen resultado.
Para diagnosticar el cáncer de encía, el personal de salud puede hacer estas revisiones, pruebas y procedimientos:
- Examen físico: El médico palpa (toca) alrededor de la boca, la mandíbula y el cuello para ver si hay ganglios linfáticos hinchados u otras señales de cáncer o problemas.
- Examen oral: Un médico o dentista observa la boca para buscar bultos o manchas en las encías.
- Biopsia: Se extrae una muestra pequeña de tejido de la encía y se envía a un laboratorio para analizarla. Hay varios tipos, como biopsia incisional (se toma una parte), biopsia excisional (se quita toda la lesión) y biopsia percutánea (se introduce una aguja a través de la piel).
- Pruebas de imagen: Ayudan a saber dónde está el cáncer y qué tan extendido está, y si se ha ido a tejidos cercanos o a los ganglios linfáticos.
- Radiografía (rayos X): Ayuda a evaluar la salud de la mandíbula, los huesos de la cara y los dientes.
- Resonancia magnética (RM): Da una vista detallada de los tejidos blandos y los huesos de la boca, incluidas las encías, el paladar y el cuello.
- Tomografía computarizada (TAC): Examina la cabeza y el cuello en cortes delgados, lo que facilita detectar problemas.
- Análisis de sangre: Ayudan a evaluar la salud general y a buscar cambios que pueden relacionarse con el cáncer de encía u otras causas de los síntomas.
Es importante consultar con su profesional de la salud para obtener un diagnóstico preciso y un plan de tratamiento adecuado.
Los objetivos del tratamiento del cáncer de encías son curar el cáncer, evitar que vuelva o que se extienda, y aliviar los síntomas si ya no es posible curarlo. Para lograr esto, se pueden recomendar varias opciones:
- Cirugía: Suele ser el primer tratamiento para el cáncer de encías. El equipo de cirugía puede quitar el cáncer del paladar o del hueso de la mandíbula y, si es necesario, de los ganglios linfáticos cercanos (pequeñas glándulas del sistema inmunitario). La cirugía busca quitar el tumor y los tejidos cercanos afectados.
- Radioterapia: Se usan rayos de alta energía para dirigirlos y destruir células cancerosas. Se puede usar antes o después de la cirugía para reducir el tamaño de los tumores o eliminar células cancerosas que queden.
- Quimioterapia: Se usan medicamentos para destruir células cancerosas en todo el cuerpo. La quimioterapia puede recomendarse junto con la cirugía o la radioterapia para que el tratamiento sea más eficaz.
- Cambios en sus hábitos de salud: Dejar de fumar y reducir el consumo de alcohol pueden mejorar los resultados del tratamiento y bajar el riesgo de que el cáncer vuelva.
El tratamiento específico, o el orden en que se haga, puede depender de sus factores personales. Es importante consultar con un profesional de la salud especializado en tratar cánceres de la boca para recibir recomendaciones personalizadas.
La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su situación. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.