Sobre el cáncer de vulva
El cáncer de vulva es un tipo de cáncer que afecta la vulva. La vulva es la parte externa de los genitales femeninos. Ocurre cuando hay un crecimiento anormal de células en los tejidos de la vulva. La vulva incluye los labios de la vulva, el clítoris y parte de la vagina.
El cáncer de vulva puede causar varios síntomas. Puede haber bultos, protuberancias, lunares o manchas en la vulva. Estas manchas pueden verse rojas, blancas o marrón oscuro. Pueden ser planas o elevadas. Otros síntomas pueden incluir sangrado, pus u otros líquidos que salen de la vulva. También puede haber picazón, ardor o dolor. Sin embargo, es importante saber que estos síntomas también pueden presentarse con otros problemas de salud. No son exclusivos del cáncer.
El tratamiento puede incluir terapia con láser no invasiva o cirugía, según la extensión del cáncer. La quimioterapia y la radioterapia también pueden ser necesarias para evitar que el cáncer se propague a otras partes del cuerpo.
El cáncer de vulva ocurre cuando un cambio en el ADN (material genético) de una célula de la vulva causa un crecimiento anormal que puede volverse canceroso. No se conoce la causa exacta de ese cambio. Hay varios factores asociados con el cáncer de vulva.
Factores de riesgo que no se pueden cambiar (una persona no puede controlarlos):
- Edad: Más del 50% de los cánceres de vulva ocurren en mujeres de 70 años o más, y menos del 20% ocurren en mujeres menores de 50 años.
- Liquen escleroso: Esta afección inflamatoria adelgaza la piel de la vulva y causa comezón. Aumenta el riesgo de cáncer de vulva. Aproximadamente 4% de las personas con liquen escleroso luego desarrollan cáncer de vulva.
- Inmunodeficiencia: Ciertos tipos de defensas bajas, ya sea por causas genéticas o por enfermedades como el VIH (virus de la inmunodeficiencia humana), también aumentan el riesgo.
- Cáncer de cuello uterino: Tener antecedentes de cáncer de cuello uterino también aumenta el riesgo de desarrollar cáncer de vulva.
- Lunares y melanoma: Las personas con lunares o melanoma (un tipo de cáncer de piel) en cualquier parte del cuerpo pueden tener más probabilidad de desarrollar cáncer de vulva.
Factores de riesgo que sí se pueden cambiar (una persona puede intentarlo):
- Virus del papiloma humano (VPH): Tener una infección por VPH aumenta el riesgo de cáncer de vulva.
- Ciertos tipos de VPH, como el VPH 16 y el 18, causan más de la mitad de todos los cánceres de vulva.
- Fumar: Fumar expone el cuerpo a sustancias que causan cáncer y aumenta el riesgo de cáncer de vulva, en especial en personas que han tenido infecciones por VPH.
- Radioterapia: Las personas que han recibido radioterapia en la zona de la vulva tienen un riesgo más alto de desarrollar cáncer de vulva.
Los síntomas del cáncer de vulva pueden incluir:
- Cambios en el color y la textura de la piel
- Aparición de verrugas, bultos o protuberancias en la piel
- Picazón, ardor e irritación
- Dolor durante las relaciones sexuales o al orinar
- Dolor, sangrado o picazón en la vulva que no desaparece o que vuelve una y otra vez
- Llagas en la vulva que no sanan o que vuelven
Estos síntomas suelen aparecer primero en los labios de la vulva.
Es importante saber que estos síntomas pueden parecerse a los de otras enfermedades. Por eso, es muy importante consultar a un médico para un diagnóstico adecuado si nota cualquier cambio alrededor de la vulva o la vagina. Un diagnóstico temprano puede mejorar mucho las posibilidades de buen resultado para las personas con cáncer de vulva.
Para diagnosticar el cáncer de la vulva, los médicos pueden realizar los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:
- Examen físico y antecedentes: El médico le preguntará sobre sus síntomas y sus antecedentes médicos. También hará un examen físico para buscar cambios anormales en la vulva.
- Examen pélvico: Consiste en revisar la vagina, el cuello del útero (cérvix), el útero, las trompas de Falopio, los ovarios y el recto. Se introduce un instrumento llamado espéculo en la vagina para ver la vagina y el cuello del útero y buscar señales de enfermedad. El médico o la enfermera también puede insertar uno o dos dedos enguantados y con lubricante en la vagina para palpar el tamaño, la forma y la posición del útero y los ovarios.
- Prueba de Papanicolaou: Esta prueba recoge células del cuello del útero con un cepillo pequeño o una espátula. Luego se examinan bajo el microscopio para ver si hay cambios anormales que podrían indicar cáncer.
- Colposcopia: Es un procedimiento que usa un instrumento especial con aumento, llamado colposcopio, para revisar de cerca la vulva y buscar áreas anormales. Si se ve algo sospechoso, se puede hacer una biopsia.
- Biopsia: Es un procedimiento en el que se toma una muestra pequeña de tejido de la vulva y se envía a un laboratorio para su análisis. Esto ayuda a confirmar si hay células cancerosas.
- Prueba del virus del papiloma humano (VPH): El VPH es un virus común que puede causar cambios en las células de la vulva. Esta prueba se puede hacer para saber si el VPH está presente y si se relaciona con cambios anormales en las células.
Además de estas pruebas diagnósticas, hay otros exámenes, pruebas y procedimientos para saber si el cáncer se ha extendido y para determinar la etapa del cáncer de la vulva.
- Cistoscopia: Se usa un tubo delgado con luz y cámara para revisar la vejiga y ver si el cáncer se ha extendido hasta allí.
- Proctoscopia: Se usa un tubo delgado con luz y cámara para revisar el recto y ver si el cáncer se ha extendido hasta allí.
- Estudios de imagen: La resonancia magnética (RM), la tomografía computarizada (TC) y la tomografía por emisión de positrones con TC (PET-TC) pueden ayudar a saber si el cáncer se ha extendido más allá de la vulva hacia estructuras cercanas o ganglios linfáticos.
En resumen, los exámenes, pruebas y procedimientos comunes para diagnosticar y determinar la etapa del cáncer de la vulva incluyen el examen físico, el examen pélvico, la prueba de Papanicolaou, la prueba del VPH y la biopsia. Exámenes adicionales incluyen la colposcopia, la cistoscopia, la proctoscopia y estudios de imagen como la RM o la TC.
Los objetivos del tratamiento del cáncer de vulva son quitar todo el cáncer, conservar su vida sexual y mejorar su bienestar general. A continuación se muestran las opciones de tratamiento y cómo ayudan a lograr estos objetivos:
Cirugía:
- Cirugía para quitar el cáncer y algo de tejido normal alrededor (extirpación local amplia). Es un procedimiento menos extenso que busca conservar más tejido sano en cánceres menos avanzados.
- Cirugía para quitar el cáncer y una cantidad mayor de tejido normal alrededor (extirpación local radical). También pueden quitar los ganglios linfáticos cercanos en la ingle.
- Cirugía para quitar parte o toda la vulva (vulvectomía).
- Cirugía para quitar la mayor parte de la vulva, y posiblemente los ganglios linfáticos cercanos (vulvectomía radical modificada).
- Cirugía para quitar toda la vulva y los ganglios linfáticos cercanos (vulvectomía radical).
- Cirugía más extensa que quita la parte baja del colon, el recto, la vejiga, el cuello del útero, la vagina, los ovarios y los ganglios linfáticos cercanos (exenteración pélvica). Se crean aberturas artificiales (estomas) para que la orina y las heces salgan a una bolsa de recolección.
Radioterapia:
- Usa rayos de alta energía para tratar las células cancerosas.
- Puede usarse antes de la cirugía para reducir el tumor o después para destruir cualquier célula cancerosa que quede.
- También puede ser el tratamiento principal, junto con quimioterapia o sin ella, para personas que no pueden operarse.
Quimioterapia:
- Se administran medicamentos por la vena o sobre la piel para matar células cancerosas.
- Se usa a menudo cuando el cáncer de vulva reaparece después de la cirugía o se ha diseminado.
Inmunoterapia:
- Este tipo de terapia biológica usa sustancias específicas para reforzar las defensas naturales del cuerpo contra el cáncer.
- Aún se estudia su eficacia para tratar el cáncer de vulva.
Cada opción tiene beneficios y posibles efectos secundarios. La elección del tratamiento depende de varios factores, como el estadio del cáncer, la salud general y sus preferencias. El personal de salud buscará ofrecer el tratamiento más eficaz, con el menor impacto posible en su vida sexual y su calidad de vida.
La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su situación. Pueden ocurrir otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.
El cáncer de vulva es un tipo de cáncer que afecta el área alrededor de los genitales femeninos, incluidos los labios de la vulva y el clítoris. La manera en que avanza el cáncer de vulva puede variar de una persona a otra. Por lo general, con el tiempo las células cancerosas crecen y se pueden esparcir.
Complicaciones que pueden ocurrir con el cáncer de vulva o su tratamiento:
- Metástasis: cuando el cáncer de vulva se esparce a otras partes del cuerpo. Puede causar problemas en esas zonas, como en el hígado, los pulmones o los huesos.
- Dehiscencia de la herida: cuando una incisión o herida quirúrgica se separa o se abre. Puede ocurrir después de la cirugía por cáncer de vulva y puede requerir más tratamiento o cuidados.
- Linfedema: hinchazón en brazos o piernas por acumulación de líquido linfático. Puede ocurrir por daño al sistema linfático durante la cirugía por cáncer de vulva.
- Infección: puede ocurrir después de la cirugía por cáncer de vulva. Puede causar molestias y puede requerir tratamiento con antibióticos.
- Problemas con la cicatrización de la herida: algunas personas pueden tener cicatrización lenta o dificultades para cerrar la herida después de la cirugía por cáncer de vulva.
Cada situación es única y los planes de tratamiento pueden variar. Si tiene alguna preocupación sobre el cáncer de vulva o sus complicaciones, consulte con un profesional de la salud, quien puede darle consejos personalizados según sus necesidades.