Sobre el cáncer de vagina
El cáncer vaginal es poco frecuente. Empieza en la vagina, que es la parte del aparato reproductor femenino que conecta el cuello del útero con el exterior del cuerpo. Se calcula que representa alrededor del 2 por ciento de los cánceres genitales en mujeres.
Hay varios tipos principales de cáncer vaginal: carcinoma de células escamosas, adenocarcinoma, melanoma y sarcoma. El carcinoma de células escamosas es el más común y empieza en el revestimiento de la vagina. El adenocarcinoma empieza en las células glandulares de la vagina y es más frecuente en mujeres mayores de 50 años. El melanoma empieza en las células que dan color a la piel. El sarcoma empieza en las paredes de la vagina.
El cáncer vaginal no es común, pero puede afectar a algunos grupos de personas más que a otros.
Aunque los investigadores aún no conocen las causas exactas del cáncer de vagina, sí han identificado varios factores de riesgo que pueden aumentar la probabilidad de tener esta enfermedad.
Factores de riesgo no modificables del cáncer de vagina (no se pueden cambiar):
- Edad: Las mujeres de 60 años o más tienen el mayor riesgo. Los médicos suelen diagnosticar cáncer de vagina en personas de 70 años o más.
- Infección por el virus del papiloma humano (VPH): Contraer el VPH aumenta el riesgo. Ciertos tipos de VPH aumentan el riesgo de cáncer de vagina. Si usted tiene ciertos tipos de VPH por mucho tiempo, puede aumentar su posibilidad de presentar cáncer de vagina o de vulva.
- Antecedente de cáncer de cuello del útero: Haber tenido o tener cáncer de cuello del útero es un factor de riesgo para el cáncer de vagina. Las personas con precáncer de cuello del útero o con cáncer de cuello del útero tienen un riesgo más alto de cáncer de vagina. Haber tenido precáncer o cáncer de cuello del útero también puede aumentar su posibilidad de presentar cáncer de vagina o de vulva.
- Tratamiento previo con radiación (radioterapia): La radioterapia previa a veces aumenta la probabilidad de cáncer de vagina. Si usted recibió radioterapia por un cáncer de útero, puede aumentar su posibilidad de presentar cáncer de vagina o de vulva.
- Exposición al dietilestilbestrol (DES): El DES es un medicamento que se dio a mujeres embarazadas entre 1938 y 1971 para prevenir el aborto espontáneo. Si usted estuvo expuesta al DES antes de nacer, puede aumentar su posibilidad de presentar cáncer de vagina o de vulva.
Factores de riesgo modificables del cáncer de vagina (se pueden influir o cambiar):
- Fumar: Fumar aumenta el riesgo de cáncer de vagina. Según la American Cancer Society (ACS), fumar más del doble el riesgo. En mujeres con infección por VPH, fumar puede dificultar que el sistema inmunitario elimine la infección por VPH.
- Uso de pesario vaginal: El uso de pesarios vaginales (un dispositivo que se coloca en la vagina para sostener los órganos pélvicos, como en el prolapso de órganos pélvicos) se asocia con un mayor riesgo de cáncer de vagina.
- Sistema inmunitario debilitado: Tener una afección que debilita su sistema de defensa, como el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) o el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA), puede dificultar que su cuerpo combata problemas de salud y aumentar su riesgo de cáncer de vagina o de vulva.
- Picazón o ardor crónicos en la vulva: Tener picazón o ardor en la vulva por mucho tiempo también puede ser un factor de riesgo modificable de cáncer de vagina o de vulva.
El cáncer de vagina puede causar distintos síntomas según la etapa y la gravedad de la enfermedad. Estos son los síntomas tempranos más comunes:
- Sangrado vaginal anormal: incluye sangrado después de la menopausia, sangrado durante o después de tener relaciones sexuales y sangrado entre menstruaciones. El sangrado puede ser más abundante o durar más de lo usual.
- Secreción vaginal: puede ser acuosa, tener olor fuerte o venir manchada de sangre.
- Orinar con dolor o con mucha frecuencia: puede sentir molestia o dolor al orinar y necesitar orinar más seguido de lo usual.
- Dolor en la pelvis: puede ocurrir en cualquier momento, y es más común durante las relaciones sexuales.
- Un bulto o masa en la vagina: puede sentir un crecimiento o bulto en la zona vaginal.
Cuando el cáncer de vagina avanza a etapas más tardías o se vuelve más grave, pueden aparecer síntomas adicionales, como:
- Picazón constante en la vagina
- Estreñimiento
- Sangre en las heces o en la orina
- Dolor de espalda
- Piernas hinchadas
- Fístulas (aberturas anormales) en etapas avanzadas del cáncer
Tenga en cuenta que muchos de estos síntomas también pueden deberse a otros problemas que no son cáncer. Si tiene cualquiera de estos síntomas, consulte a un médico o a otro profesional de la salud para una evaluación y para descartar otras causas. La detección y el tratamiento tempranos del cáncer de vagina pueden mejorar los resultados y aumentar las probabilidades de un tratamiento exitoso.
Para diagnosticar el cáncer de vagina, los médicos suelen hacer los siguientes exámenes y procedimientos:
- Antecedentes médicos y examen físico: El médico le preguntará sobre su historia clínica y hará un examen para buscar señales o síntomas de cáncer de vagina.
- Examen pélvico: El médico examina la vagina, el cuello del útero, el útero, las trompas de Falopio, los ovarios y el recto para buscar cambios o señales de enfermedad.
- Citología cervical (prueba de Papanicolaou): Se toman células de la superficie del cuello del útero y la vagina con un cepillo o un palito pequeño de madera. Luego se observan al microscopio para ver si hay cambios anormales.
- Prueba del virus del papiloma humano (VPH): Sirve para saber si tiene una infección por VPH, que es un factor de riesgo para el cáncer de vagina.
- Colposcopia: Si el examen pélvico o la prueba de Papanicolaou muestran áreas anormales, se puede hacer una colposcopia. Este procedimiento usa un colposcopio, que es un instrumento con aumento (como una lupa), para mirar con más detalle la vagina y el cuello del útero.
- Biopsia: Si hay zonas sospechosas en la colposcopia o si se necesita descartar otros cánceres (como de cuello del útero o de la vulva), se puede hacer una biopsia. Se toma una pequeña muestra de tejido del área anormal y se examina al microscopio para saber si es cancerosa.
Para determinar la etapa del cáncer de vagina, se pueden hacer exámenes adicionales:
- Estudios de imagen: Radiografías, resonancia magnética (RM) y tomografía computarizada (TC) para obtener imágenes detalladas de la vagina y las zonas cercanas. Estos estudios ayudan a ver si el cáncer se ha extendido más allá de la pared vaginal.
- Exploraciones en diferentes áreas: Proctoscopia (recto y ano), cistoscopia (vejiga) o ureteroscopia (uréteres, los tubos que van de los riñones a la vejiga) para revisar si el cáncer se ha extendido a esos sitios.
Es importante saber que no hay evidencia confiable que apoye hacer de rutina citologías o estudios de imagen para la vigilancia después del tratamiento inicial del cáncer de vagina. Lo mejor es un examen físico cuidadoso y evaluar cualquier síntoma nuevo. Asistir a sus controles regulares con su profesional de la salud es esencial para vigilar su condición y atender cualquier inquietud.
Los objetivos del tratamiento del cáncer de vagina son quitar o destruir las células cancerosas y evitar que el cáncer se propague o vuelva. Las opciones específicas dependen de la etapa y del avance del cáncer. Estos son algunos tratamientos recomendados y cómo ayudan a lograr estos objetivos:
- Tratamientos tópicos: Si hay células precancerosas (células anormales que pueden volverse cancerosas) en la vagina, el médico puede recomendar tratamientos tópicos. Buscan destruir esas células. Se aplican directamente en el área afectada.
- Cirugía con láser: Otra opción para quitar células precancerosas en la vagina. El médico usa un láser intenso para quitar el tejido canceroso y las lesiones en la superficie de la vagina.
- Extirpación quirúrgica: Los cánceres de vagina invasivos o más avanzados pueden requerir cirugía. Según la etapa y la ubicación del cáncer, se pueden hacer distintos procedimientos:
- Escisión local amplia: El cirujano o la cirujana quita el tejido canceroso y algo de tejido sano alrededor.
- Vaginectomía: El cirujano o la cirujana quita una parte de la vagina o toda la vagina.
- Histerectomía: El cirujano o la cirujana quita el cuello uterino y el útero.
- Disección de ganglios linfáticos: El cirujano o la cirujana quita ganglios linfáticos cercanos y los examina al microscopio para ver si hay cáncer.
- Radioterapia: Es un tratamiento usado con frecuencia en todas las etapas del cáncer de vagina. Usa rayos X de alta energía u otros tipos de radiación para matar células cancerosas o encoger tumores. Se puede dar por dentro (radioterapia interna, también llamada braquiterapia) o por fuera (radioterapia externa). En algunos casos, también se puede dar radioterapia externa a los ganglios linfáticos cerca de tumores en la parte baja de la vagina.
- Quimioterapia: También se pueden usar medicamentos para evitar que las células cancerosas se propaguen en el cáncer de vagina. La quimioterapia es un tratamiento con medicamentos que matan células cancerosas en todo el cuerpo. Puede usarse junto con otros tratamientos como la radioterapia.
Cada recomendación de tratamiento se individualiza según factores como la etapa, el tamaño, la ubicación y el avance del cáncer de vagina. El plan puede incluir una combinación de terapias, como cirugía seguida de radioterapia o quimioterapia, para lograr los mejores resultados posibles.
Además de estos tratamientos médicos, cambiar algunos hábitos puede apoyar su bienestar durante el tratamiento del cáncer de vagina. Mantenga un estilo de vida saludable, deje de fumar y siga una alimentación balanceada. También se pueden incluir servicios de apoyo como fisioterapia, terapia ocupacional, consejería o apoyo psicológico y cuidados paliativos para manejar los síntomas y mejorar su calidad de vida.
Recuerde: es fundamental que usted consulte con su equipo de atención médica para decidir las opciones de tratamiento más apropiadas según su situación.
La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis en su caso. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para obtener más datos sobre los efectos secundarios.
La evolución del cáncer de vagina puede variar según la etapa del cáncer y si se ha propagado a otras partes del cuerpo. Si no se trata, el cáncer de vagina puede propagarse a los ganglios linfáticos (pequeñas glándulas del sistema de defensa) cercanos y a otros órganos.
La buena noticia es que, si se descubre temprano, hay más posibilidad de tratarlo con éxito. El tratamiento suele incluir una combinación de radioterapia (tratamiento con radiación) y cirugía. En casos más graves, también puede usarse quimioterapia (medicinas contra el cáncer). El efecto del tratamiento puede variar según la etapa y cómo responde cada persona. La meta del tratamiento es curar el cáncer, frenar su avance o reducir las complicaciones. La tasa de supervivencia a 5 años es, en general, favorable: sobreviven 84 de cada 100 en la etapa 1 y 57 de cada 100 en etapas más avanzadas.
Después del tratamiento del cáncer de vagina, pueden surgir complicaciones, en especial después de la radioterapia. Estas complicaciones pueden incluir:
- Edema (acumulación de líquido e hinchazón) en la zona tratada.
- Eritema (enrojecimiento e irritación de la piel).
- Mucositis vaginal (dolor e irritación en la vagina, con o sin llagas).
Es importante saber que las complicaciones pueden ocurrir durante y después del tratamiento, pero por lo general mejoran en pocos meses. Algunas complicaciones comunes incluyen sangrado, linfedema genital (hinchazón por acumulación de líquido linfático) y cicatrización (formación de tejido cicatricial).
Recuerde: consulte siempre con su médico o profesional de la salud para recibir consejos y orientación personalizados para su situación.