Acerca de la Enfermedad Trofoblástica Gestacional (ETG)

Descripción general

La enfermedad trofoblástica gestacional (ETG) es un nombre para un grupo de problemas de salud poco comunes relacionados con el embarazo. Suele aparecer al inicio del embarazo. Estos problemas se caracterizan por un crecimiento anormal de las células que forman la placenta (células trofoblásticas).

La ETG incluye afecciones no cancerosas, como la mola hidatidiforme, y afecciones cancerosas, como el coriocarcinoma y la mola invasora.

La ETG puede afectar el desarrollo normal del embarazo. Puede causar complicaciones como sangrado vaginal, niveles altos de la hormona gonadotropina coriónica humana (hCG) y resultados anormales en el ultrasonido. Detectarla a tiempo y tratarla de forma adecuada es importante para prevenir más complicaciones.

No se conocen por completo las causas exactas de la ETG. Se han identificado algunos factores de riesgo: la edad de la madre, haber tenido ETG antes y ciertos factores genéticos. El control prenatal regular y el seguimiento ayudan a detectarla y manejarla a tiempo. Si sospecha que puede tener ETG o tiene inquietudes sobre su embarazo, consulte con su profesional de la salud para un diagnóstico preciso y el manejo adecuado.

Causas y factores de riesgo

Las causas de la enfermedad trofoblástica gestacional (ETG) tienen que ver con un crecimiento anormal de las células del trofoblasto (células que forman parte de la placenta). Esto puede causar varias afecciones, como la mola hidatidiforme, el coriocarcinoma y los tumores trofoblásticos del sitio placentario. Los mecanismos exactos de este crecimiento anormal no se conocen por completo.

Los factores de riesgo de la ETG incluyen:

  • Edad: quedar embarazada antes de los 20 años o después de los 35 años aumenta el riesgo.
  • Antecedentes personales: haber tenido una mola hidatidiforme antes también aumenta el riesgo.

Mantener un estilo de vida saludable y asistir a sus controles prenatales de forma regular puede ayudar a detectar temprano y manejar de manera adecuada cualquier posible complicación durante el embarazo.

Es importante recordar que estos factores de riesgo no significan que usted vaya a desarrollar ETG, y muchos casos ocurren sin factores de riesgo identificables. Si tiene inquietudes sobre la ETG o cualquier condición relacionada con el embarazo, consulte con su profesional de la salud para recibir orientación y consejos personalizados.

Síntomas

Los síntomas de la enfermedad trofoblástica gestacional (ETG) incluyen:

  • Sangrado vaginal
  • Útero que crece más rápido de lo esperado
  • Dolor pélvico o sensación de presión en la pelvis
  • Anemia (pocos glóbulos rojos)
  • Náuseas y vómitos intensos
  • Hipertiroidismo (tiroides demasiado activa)
  • Preeclampsia (presión arterial alta con dolor de cabeza e hinchazón de pies y manos) al inicio del embarazo
  • Sangrado vaginal que continúa después del parto
  • Lesiones sin síntomas en una radiografía de tórax de rutina (rayos X del pecho)

Es importante saber que estos síntomas también pueden deberse a otras afecciones. Por eso, consulte con su médico para un diagnóstico correcto. Su médico puede hacer pruebas como un análisis de sangre para medir la gonadotropina coriónica humana (hCG) y una ecografía pélvica para evaluar la ETG.

Diagnóstico

Para diagnosticar la enfermedad trofoblástica gestacional (ETG), con frecuencia se realizan los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:

  • Examen físico y antecedentes: Se examina todo el cuerpo para buscar señales de enfermedad o cambios anormales. También se toman en cuenta sus hábitos de salud, enfermedades pasadas y tratamientos.
  • Examen pélvico: Se introduce un espéculo (instrumento que abre suavemente la vagina) para revisar la vagina, el cuello del útero, el útero, las trompas de Falopio, los ovarios y el recto. El médico o la enfermera busca señales de enfermedad y puede hacer una prueba de Papanicolaou (Pap) del cuello del útero.
  • Ecografía de la pelvis (ultrasonido): Usa ondas sonoras para crear imágenes de los órganos y tejidos dentro de la pelvis. También se llama sonograma. Ayuda a evaluar el estado de los órganos reproductores.

Exámenes, pruebas y procedimientos adicionales para determinar la etapa o la gravedad de la ETG pueden incluir:

  • Radiografía de tórax: Produce imágenes detalladas de los órganos y los huesos del pecho para ver si la enfermedad se ha propagado.
  • Tomografía computarizada (TC): Se toman varias imágenes detalladas desde distintos ángulos con un equipo de rayos X conectado a una computadora. Ayuda a evaluar cuánto y dónde hay enfermedad en diferentes partes del cuerpo.
  • Resonancia magnética (RM) con gadolinio: Usa un imán, ondas de radio y una computadora para crear imágenes detalladas de áreas específicas, como el cerebro y la médula espinal. A veces se inyecta gadolinio (un tinte de contraste) en una vena para ver con más claridad posibles células cancerosas.

Es importante consultar con su profesional de salud para recibir recomendaciones específicas sobre exámenes, pruebas y procedimientos, ya que pueden variar según su situación.

Opciones de tratamiento

Los objetivos del tratamiento para la enfermedad trofoblástica gestacional (ETG) son:

  • Quitar el tejido trofoblástico anormal: Se pueden hacer cirugías como dilatación y legrado (D y L; abrir el cuello del útero y retirar el tejido) o histerectomía (cirugía para extirpar el útero) para quitar el tejido anormal.
  • Evitar que vuelva y que se riegue a otras partes del cuerpo: La quimioterapia es el tratamiento principal para la ETG. Usa medicamentos para destruir o frenar el crecimiento de células cancerosas. Se puede dar por boca o por vena. Funciona porque ataca a las células que se dividen rápido, incluidas las células cancerosas.
  • Preservar la fertilidad: Si se desea conservar la fertilidad, se puede hacer una cirugía conservadora para quitar el tumor y conservar el útero y los órganos reproductivos.
  • Vigilar los niveles de gonadotropina coriónica humana (hCG): Se controlan los niveles de hCG durante todo el tratamiento para ver la respuesta y detectar si la enfermedad regresa o persiste.
  • Brindar cuidados de apoyo: Medidas como transfusiones de sangre, control del dolor y apoyo emocional ayudan a manejar los síntomas y mejorar la calidad de vida.

Es importante saber que los medicamentos específicos de la quimioterapia pueden variar según su situación y las características de la enfermedad. Cambios en los hábitos de salud, como mantener un estilo de vida saludable, seguir una alimentación equilibrada y evitar fumar y el alcohol, también pueden apoyar su salud durante el tratamiento.

La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis adecuada en su caso. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.