Diagnóstico del cáncer de ojo
El cáncer de ojo, también llamado cáncer ocular, es un tipo de cáncer que empieza en el ojo. Puede afectar cualquier parte del ojo: el globo ocular; los tejidos y huesos que rodean el globo (órbita); y los párpados y las glándulas lagrimales.
Para diagnosticar el cáncer de ojo y saber el tipo y la gravedad, se hacen varios exámenes, pruebas y procedimientos. Los profesionales que pueden participar incluyen:
- Oftalmólogo (especialista en ojos), que usa equipos especiales para examinar el ojo y hacer pruebas.
- Oncólogo, que se especializa en tratar los cánceres del ojo.
- Radiólogo, que analiza estudios de imágenes para detectar problemas dentro del cuerpo.
- Patólogo, que analiza muestras de tejido para buscar anormalidades, como células cancerosas.
El diagnóstico del cáncer de ojo incluye:
- Exámenes de la vista: Se pueden usar herramientas como un oftalmoscopio o una lámpara de hendidura para mirar dentro del ojo. Si el examen muestra algo anormal, puede sugerir que hay cáncer en el ojo.
- Pruebas de imagen: Se pueden pedir pruebas adicionales para ver mejor los ojos y los tejidos cercanos. Pueden incluir:
- Ultrasonido: Usa ondas sonoras para crear imágenes del ojo. Permite al médico ver áreas anormales que pueden ser cáncer de ojo.
- Tomografía de coherencia óptica (OCT): Usa un dispositivo de ultrasonido no invasivo para dar una vista en tiempo real y en corte transversal de la retina. La retina está en la parte de atrás del ojo. Esto permite ver anormalidades en la retina.
- Angiografía con fluoresceína: Usa un tinte fluorescente para ayudar a buscar crecimiento anormal de vasos sanguíneos asociado con cáncer de ojo u otros problemas del ojo.
- Tomografía computarizada (TC): Crea imágenes en cortes transversales del cuerpo usando una serie de rayos X.
- Resonancia magnética (RM): Usa imanes potentes y ondas de radio para crear imágenes detalladas de áreas del cuerpo.
- Biopsia: En algunos casos, se necesita una biopsia para confirmar el diagnóstico. Se toma una pequeña muestra del tumor del ojo con una aguja. Luego se envía a un laboratorio para analizarla y saber el tipo de cáncer.
Estas pruebas ayudan a los médicos a medir el alcance del cáncer e identificar factores relacionados con su tipo, gravedad o etapa. Es importante saber que las primeras pruebas dan información útil sobre la etapa y el grado, pero los médicos pueden ajustar su evaluación cuando haya más datos, por ejemplo, después de más pruebas o del análisis del tejido del tumor tras una cirugía.
Si tiene cambios en la visión o síntomas posibles de cáncer de ojo sin una causa conocida, consulte a su profesional de salud. Ellos le guiarán en el proceso de diagnóstico y le darán el cuidado adecuado según su situación.