Acerca del retinoblastoma

Descripción general

El retinoblastoma es un tipo raro de cáncer del ojo que afecta sobre todo a niñas y niños, por lo general antes de los 5 años. Empieza en la retina, el tejido sensible a la luz en la parte de atrás del ojo que capta las imágenes y las envía al cerebro.

Cuando algunas células de la retina, llamadas retinoblastos (células inmaduras de la retina), sufren cambios en los genes y crecen sin control, forman tumores. A esto se le llama retinoblastoma. Esta enfermedad puede causar pérdida de visión y, en casos graves, puede poner en riesgo la vida. Por lo general afecta un ojo, pero también puede presentarse en ambos.

Signos y síntomas comunes:

  • Reflejo blanco en la pupila (conocido como “reflejo de ojo de gato” o leucocoria)
  • Ojos cruzados (estrabismo)
  • Cambios en el color del iris
  • Enrojecimiento o hinchazón de los párpados
  • Visión baja o ceguera en el ojo afectado o en ambos

Un diagnóstico temprano es clave para un tratamiento exitoso.

Causas y factores de riesgo

El retinoblastoma es un cáncer de la retina (la capa del ojo que percibe la luz). Puede deberse a defectos genéticos hereditarios y a cambios congénitos (presentes al nacer) en el cromosoma 13.

Los factores de riesgo no modificables son factores que no se pueden cambiar ni controlar. Para el retinoblastoma incluyen:

  • Edad: el retinoblastoma es más común en bebés y niños muy pequeños que en niños mayores.
  • Genética: los defectos genéticos hereditarios influyen en el desarrollo del retinoblastoma.

Los factores de riesgo modificables son factores que se pueden influir o cambiar. Para el retinoblastoma no están bien definidos. Sin embargo, es un cáncer poco frecuente, y la mayoría de los casos ocurren de forma esporádica, sin factores de riesgo identificables.

Es clave enfocarse en la detección temprana y el tratamiento oportuno para mejorar los resultados. Los exámenes de los ojos regulares y conocer los síntomas pueden ayudar a lograr un diagnóstico temprano. Si tiene preocupaciones sobre el retinoblastoma o cualquier problema de los ojos, consulte con un profesional de la salud para una evaluación.

Síntomas

Los síntomas tempranos más comunes del retinoblastoma incluyen:

  • Leucocoria: la pupila se ve blanca en vez de roja o rosada cuando le da la luz. A menudo los padres lo notan y se confirma con una prueba del reflejo rojo.
  • Estrabismo: también llamado ojos cruzados; un ojo se desvía hacia adentro o hacia afuera.

Otros síntomas comunes que pueden aparecer en etapas más avanzadas, con progresión o mayor gravedad del retinoblastoma incluyen:

  • Salida hacia adelante del ojo (proptosis)
  • Un tumor visible que crece hacia afuera e invade el ojo, la órbita (la cavidad del ojo) y/o la cara (masa fungante)
  • Mala visión
  • Nistagmo (movimientos constantes de los ojos)
  • Hipema (sangre en la parte delantera del ojo, cámara anterior)
  • Seudohipopión (material blanco en capas en la parte delantera del ojo)
  • Inflamación alrededor del ojo
  • Ptisis bulbi (encogimiento del globo ocular)
  • Presión alta en el ojo (glaucoma)
  • Agrandamiento del globo ocular
  • Cambio en el color del iris (heterocromía)

Es importante que la detección y el tratamiento tempranos mejoran los resultados. Si usted nota cualquiera de estos síntomas o tiene preocupaciones, lo mejor es consultar con un profesional de la salud.

Diagnóstico

A menudo, un posible retinoblastoma en niños pequeños se detecta durante una consulta de rutina. Por lo general, se remite a un oftalmólogo (especialista en ojos) que puede realizar los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:

  • Examen físico e historia clínica: El médico le examinará el cuerpo para ver señales de enfermedad y le preguntará sobre sus hábitos de salud, enfermedades pasadas y tratamientos. También puede preguntarle si hay antecedentes familiares de retinoblastoma.
  • Examen de los ojos con pupila dilatada: Se usan gotas con medicamento para dilatar la pupila y permitir que el médico vea el interior del ojo, incluida la retina y el nervio óptico. En niños pequeños, este examen puede hacerse con anestesia.
  • Oftalmoscopia: Este examen usa una pequeña lente de aumento y luz para revisar la retina y el nervio óptico.
  • Angiografía con fluoresceína: Un procedimiento para examinar los vasos sanguíneos y el flujo de sangre dentro del ojo.
  • Estudios de imágenes: A veces se necesitan para buscar tumores en zonas difíciles de ver durante el examen con pupila dilatada. Estos estudios pueden incluir:
  • Ultrasonido
  • Tomografía computarizada (TC)
  • Resonancia magnética (RM): Usa un imán, ondas de radio y una computadora para crear imágenes detalladas del interior del cuerpo. Además del ojo, puede servir para ver si el tumor se ha extendido a otras partes del cuerpo, como el cerebro.
  • Tomografía por emisión de positrones (TEP): Puede usarse para ver si el cáncer se ha extendido a otras áreas del cuerpo.

Es importante consultar con su profesional de la salud para recibir consejos personalizados sobre qué exámenes, pruebas y procedimientos son adecuados para su situación.

Opciones de tratamiento

Los objetivos del tratamiento del retinoblastoma son:

  • Curar el cáncer: El objetivo es eliminar el tumor de retinoblastoma, lograr que no regrese por mucho tiempo y evitar que el cáncer se propague a otras partes del cuerpo. Esto puede poner en riesgo la vida.
  • Salvar el ojo, si es posible: Conservar el ojo afectado es un objetivo secundario, sobre todo cuando se puede mantener la visión.
  • Conservar la mayor visión posible: El tratamiento busca mantener o mejorar la visión del o los ojos afectados, siempre que se pueda.

Para lograr estos objetivos, pueden recomendarse varias opciones de tratamiento:

  • Quimioterapia: Son medicinas que matan células cancerosas y reducen el tamaño del tumor. Encoger el tumor puede facilitar tratamientos locales como la crioterapia o la terapia con láser. La quimioterapia también puede usarse como tratamiento adicional para bajar el riesgo de metástasis (cuando el cáncer se propaga) después de una enucleación (cirugía para quitar el ojo) en personas de alto riesgo.
  • Crioterapia: Se usa frío para destruir las células del retinoblastoma al congelarlas.
  • Terapia con láser: Se usa un rayo láser dirigido para atacar y destruir células de retinoblastoma.
  • Radioterapia: En algunos casos se usa radiación externa para tratar la enfermedad cuando avanza dentro del ojo o fuera del ojo.
  • Enucleación: Quitar el ojo afectado mediante cirugía puede ser necesario si otros tratamientos no funcionan o si hay riesgo de que el cáncer salga del ojo.
  • Cuidados personales y cambios de hábitos: Incluyen asistir a citas de control regulares, tomar los medicamentos según el horario indicado y hacer cambios en el estilo de vida según le indique el equipo de salud. Pueden recetarse otras terapias y tratamientos para aliviar efectos secundarios de otros tratamientos.

Es importante saber que el plan de tratamiento se personaliza según factores como el tamaño, la ubicación y el estadio del tumor, si hay metástasis, la edad y la salud general. Las recomendaciones para cada persona dependen de su situación. Consulte siempre a un profesional de la salud para recibir indicaciones personalizadas.

La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Hable con su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su caso. Pueden ocurrir efectos secundarios. Consulte a su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para saber más sobre los efectos secundarios.