Acerca del melanoma intraocular (del ojo)

Descripción general

El melanoma intraocular (en el ojo) es un tipo de cáncer que se forma en los tejidos del ojo. Comienza en la capa media del ojo, llamada úvea o tracto uveal. La úvea tiene tres partes: el iris (la parte de color en la parte delantera del ojo), el cuerpo ciliar (un anillo de tejido detrás del iris) y la coroides (una capa de vasos sanguíneos que nutre el ojo). El melanoma intraocular puede afectar cualquiera de estas partes.

Es poco común y puede no causar señales ni síntomas al principio. Algunos posibles síntomas son visión borrosa, manchas oscuras en el iris, moscas volantes (manchitas que se mueven en su campo visual) o cambios en el tamaño o la forma de la pupila.

El diagnóstico suele hacerse con un examen de los ojos con la pupila dilatada. Pueden hacer más pruebas para confirmar si hay melanoma intraocular. Las opciones de tratamiento dependen de varios factores y deben hablarse con un profesional de la salud.

Causas y factores de riesgo

El melanoma intraocular (del ojo), aunque es poco común, es el cáncer de ojo más frecuente en personas adultas. Ocurre por mutaciones (cambios) en el material genético (ADN) de las células del ojo que hacen que crezcan y se multipliquen sin control. No se conoce por completo la causa exacta, pero hay factores de riesgo que pueden aumentar la probabilidad de tener esta enfermedad.

Factores de riesgo no modificables (no se pueden cambiar ni controlar):

  • Raza: Las personas blancas tienen mayor riesgo que personas de otras razas.
  • Color del iris claro: Tener ojos claros, como azules o verdes, se asocia con mayor riesgo.
  • Edad: El riesgo de melanoma del ojo aumenta con la edad, en especial alrededor de los 70 años.
  • Ciertas afecciones de la piel heredadas: Las personas con lunares anormales (síndrome del nevo displásico) tienen mayor riesgo.
  • Genética: Algunos genes hereditarios que se transmiten de padres a hijos pueden aumentar el riesgo.

Factores de riesgo modificables (se pueden influir o cambiar):

  • No hay factores de riesgo modificables comprobados para el melanoma intraocular. La exposición a la luz ultravioleta (UV) del sol o de camas de bronceado podría aumentar el riesgo; sin embargo, se necesita más investigación.

Tener estos factores de riesgo no significa que usted vaya a desarrollar melanoma intraocular. Si le preocupa su riesgo, consulte con su profesional de la salud.

Síntomas

El melanoma intraocular (un tipo de cáncer dentro del ojo) puede no causar señales o síntomas al principio. Pero a medida que avanza o se vuelve más grave, pueden aparecer los siguientes síntomas:

Síntomas tempranos:

  • Visión borrosa u otros cambios en la vista
  • Manchas flotantes (manchas que se mueven en su vista) o destellos de luz
  • Una mancha oscura en el iris (la parte de color del ojo)
  • Un cambio en el tamaño o la forma de la pupila
  • Un cambio en la posición del ojo dentro de la cuenca

Síntomas en etapas avanzadas:

  • Problemas de visión, como pérdida parcial del campo visual
  • Mancha oscura en la parte de color del ojo que va creciendo
  • Cambio inusual en el tamaño o la forma de la pupila
  • Cambios en cómo se mueve el ojo
  • El ojo sobresale

Es importante saber que estos síntomas también pueden deberse a otros problemas. Si tiene alguno de estos síntomas y no se le quita, consulte con su profesional de la salud para una evaluación y diagnóstico.

Diagnóstico

Para diagnosticar el melanoma intraocular (un tipo de cáncer dentro del ojo), los profesionales de la salud pueden hacer varios exámenes, pruebas y procedimientos, como:

  • Oftalmoscopia: examen del interior del ojo con una pequeña lente de aumento y una luz para revisar la retina y el nervio óptico.
  • Biomicroscopía con lámpara de hendidura: examen del interior del ojo con una luz fuerte y un microscopio para revisar la retina, el nervio óptico y otras partes del ojo.
  • Gonioscopia: examen de la parte delantera del ojo para ver si el área por donde drena el líquido del ojo está bloqueada.
  • Ecografía ocular (ultrasonido del ojo): se usan ondas sonoras de alta energía que rebotan en los tejidos del ojo y producen ecos; esto ayuda a evaluar si hay problemas.

Según los primeros hallazgos y sus factores personales, se pueden hacer exámenes, pruebas y procedimientos adicionales, como:

  • Tomografía computarizada (TC) o resonancia magnética (RM): estudios de imagen para evaluar qué tan extendido está el tumor.
  • Biopsia: rara vez se necesita, pero puede recomendarse para confirmar el diagnóstico.
  • Ecografía del hígado y análisis de sangre del hígado: se hacen de rutina para vigilar si el tumor se ha extendido por el cuerpo.
  • Pruebas de química en sangre: miden sustancias que liberan los órganos y tejidos del cuerpo.
  • Radiografía de tórax: radiografía de los órganos y huesos del pecho para ver si el cáncer se ha extendido.

Recuerde: estas son descripciones generales. Su situación específica puede requerir otras pruebas. Consulte con su profesional de la salud para recibir consejos personalizados.

Opciones de tratamiento

Los objetivos del tratamiento del melanoma intraocular son: evitar que el cáncer se extienda a otras partes del cuerpo (metástasis), conservar la visión cuando sea posible, y reducir el tamaño del tumor y las complicaciones en el ojo. Las opciones específicas de tratamiento incluyen:

  • Vigilancia activa (observación cuidadosa): consiste en vigilar de cerca el problema sin tratarlo de inmediato, sobre todo en tumores pequeños, para ver si crecen o causan síntomas.
  • Cirugía: puede incluir resección (extirpar el tumor y el tejido alrededor), enucleación (quitar todo el ojo y parte del nervio óptico) o exenteración (quitar el ojo, el párpado y estructuras cercanas).
  • Radioterapia: se pueden usar distintos tipos, como radiación con placa, radioterapia externa con partículas cargadas o radioterapia con haz de protones, para destruir células cancerosas.
  • Fotocoagulación o termoterapia (a veces llamada tratamiento con láser): usan luz o calor para destruir células cancerosas.

Es importante saber que la elección del tratamiento depende de factores como el tamaño y la ubicación del tumor, y su salud en general.