Acerca del cáncer de ojo en niños

Descripción general

El cáncer de ojo en los niños se llama retinoblastoma. Es el tipo de cáncer de ojo más común en la infancia. Empieza en la retina, la capa sensible a la luz en la parte de atrás del ojo.

El retinoblastoma puede afectar uno o ambos ojos y, si no se trata, puede causar ceguera. Aunque es poco común, representa cerca de 2 de cada 100 cánceres infantiles y puede poner en riesgo la vida. Afecta con más frecuencia a niños menores de 5 años, aunque en casos raros puede presentarse en niños mayores y en adultos.

Algunos síntomas comunes son: pupila blanca, ojos desviados, ojos rojos, dolor de ojo, ojo que sobresale y disminución de la visión.

Un diagnóstico y tratamiento oportunos pueden dar un buen resultado en muchos niños con retinoblastoma.

Causas y factores de riesgo

Las causas del cáncer de ojo en niños se deben sobre todo a cambios (mutaciones) en los genes que hacen que las células crezcan sin control. Estos cambios pueden heredarse de los padres o aparecer de forma espontánea durante el desarrollo.

Factores de riesgo que no se pueden cambiar:

  • Raza/etnia: El riesgo de melanoma ocular es mayor en personas blancas.
  • Color de ojos: Las personas con ojos claros, como azules o verdes, tienen mayor riesgo de melanoma uveal (cáncer en la capa media del ojo).
  • Antecedentes familiares: Tener familiares directos (madre, padre o hermanos) con cáncer de ojo aumenta el riesgo.
  • Algunos síndromes hereditarios familiares, como el síndrome de Li-Fraumeni y el síndrome de von Hippel-Lindau, se asocian con un mayor riesgo.

Los factores de riesgo que sí se pueden cambiar del cáncer de ojo en niños no se conocen bien.

Síntomas

El síntoma temprano más común del cáncer de ojo en niños, específicamente el retinoblastoma (un cáncer del ojo en la infancia), es una pupila blanca. A menudo es lo primero que notan los médicos. Otros síntomas tempranos pueden incluir: ojos llorosos, ojos desviados o un ojo que se va hacia otro lado, visión deficiente y enrojecimiento, dolor o hinchazón del ojo.

A medida que el cáncer de ojo avanza o se hace más grave, pueden aparecer otros síntomas. Estos pueden incluir:

  • Ojos desviados (estrabismo)
  • El ojo se ve salido
  • Visión reducida
  • Inflamación del ojo
  • Un bulto visible en el ojo

Es importante saber que estos síntomas pueden variar según la persona y la etapa del cáncer. Si nota algún síntoma preocupante en los ojos de su hijo o hija, es esencial que consulte con un profesional de la salud para recibir un diagnóstico preciso y el tratamiento adecuado.

Diagnóstico

Para diagnosticar el cáncer de ojo en niños, se pueden hacer varios exámenes, pruebas y procedimientos. Estos incluyen:

  • Examen de los ojos con pupila dilatada: El médico usará gotas con medicamento para ampliar la pupila y mirar dentro del ojo, incluyendo la retina y el nervio óptico.
  • Examen de fondo de ojo (oftalmoscopia): Se usa una lente pequeña de aumento y luz para revisar la parte de atrás del ojo.
  • Ecografía (ultrasonido): Se usan ondas de sonido para crear imágenes del ojo y ver mejor el tumor y los tejidos cercanos.
  • Tomografía de coherencia óptica (OCT): Este dispositivo no invasivo ofrece una vista de la retina en tiempo real y por capas.
  • Angiografía con fluoresceína: Se usa un tinte fluorescente para ayudar al médico a identificar crecimiento anormal de vasos sanguíneos u otros problemas que afectan el ojo.
  • Tomografía computarizada (TC) o resonancia magnética (RM): Estas pruebas de imagen crean imágenes detalladas del ojo y de las estructuras cercanas.

Para determinar la etapa o la gravedad del cáncer de ojo en niños, pueden ser necesarios exámenes y pruebas adicionales. Estos pueden incluir:

  • Repetir pruebas de imagen: Se pueden hacer ecografías o tomografías con regularidad para vigilar cambios en el tamaño del tumor y la velocidad a la que crece.
  • Biopsia: Se extrae una pequeña muestra de tejido del tumor para analizarla, confirmar el diagnóstico y determinar el tipo específico de cáncer.

Es importante consultar al médico si su hijo presenta cambios en la visión o cualquier posible síntoma de cáncer de ojo sin causa conocida. Un diagnóstico temprano aumenta las probabilidades de conservar la visión.

Opciones de tratamiento

Los objetivos del tratamiento del cáncer de ojo en la niñez son salvar la vida del niño, conservar la vista y el ojo, y prevenir efectos secundarios graves. Las opciones de tratamiento para el retinoblastoma (un cáncer de la retina, la parte del ojo que capta la luz) incluyen:

Medicamentos:

  • Quimioterapia: Se usan medicamentos para matar las células cancerosas o detener su crecimiento.
  • Quimioterapia intraarterial: Los medicamentos van directamente a la arteria que lleva sangre al tumor.
  • Quimioterapia intravítrea: Se inyectan medicamentos en el gel vítreo del ojo para tratar tumores dentro del ojo.

Terapias:

  • Terapia con láser: Se usa un rayo de luz concentrado para destruir tumores pequeños o sellar vasos sanguíneos que están filtrando.
  • Crioterapia: Se usa frío extremo para destruir tejido anormal.

Procedimientos terapéuticos:

  • Enucleación: En algunos casos puede ser necesaria la extirpación quirúrgica del ojo afectado.

Autocuidado y cambios en hábitos de salud:

  • Visitas de control regulares con un oncólogo pediatra y otros especialistas.
  • Seguir los horarios de los medicamentos y los planes de tratamiento tal como se indiquen.

Estos tratamientos actúan al atacar y destruir las células cancerosas, encoger los tumores, evitar que los tumores crezcan y conservar la vista. Sin embargo, es importante que consulte con un profesional de la salud para recibir consejos y orientación personalizados sobre las opciones de tratamiento y su efectividad en cada caso.