Opciones de tratamiento para el carcinoma adrenocortical (cáncer de la glándula suprarrenal)

Objetivos del tratamiento

El carcinoma adrenocortical (ACC, por sus siglas en inglés) es un tipo de cáncer poco frecuente que se forma en la corteza (capa externa) de las glándulas suprarrenales. Las glándulas suprarrenales son órganos pequeños que están encima de cada riñón. Producen hormonas esteroides (hormonas que ayudan al cuerpo a manejar el estrés, a regular la presión arterial y el nivel de sal, y a influir en las características masculinas o femeninas).

El objetivo del tratamiento del ACC es lograr el mejor resultado posible para las personas con este cáncer. Las metas específicas dependen de la etapa (qué tan avanzado está) y de la extensión del cáncer, e incluyen:

  • Curar el cáncer: Cuando el ACC está localizado, la meta principal es curar. La opción principal para curar es la extirpación completa del tumor mediante cirugía (quitar la mayor cantidad posible del tumor). Si el tumor es pequeño, la cirugía sola puede ser suficiente para curarlo. Los ACC pequeños a menudo se curan con cirugía.
  • Lentificar el avance: El ACC es un tumor agresivo, con alto riesgo de que el cáncer regrese (recurrencia) incluso después de extirparlo por completo con cirugía. Si el cáncer se ha diseminado o hay alto riesgo de recurrencia, se puede recomendar terapia adyuvante (tratamiento adicional después de la cirugía) para retardar o prevenir la progresión de la enfermedad.
  • Controlar los síntomas: Si el ACC está avanzado o se ha extendido a otras partes del cuerpo, la meta principal puede ser controlar los síntomas y mejorar la calidad de vida. En esta situación, la meta no es necesariamente curar, sino manejar los síntomas y lentificar el avance de la enfermedad.
Opciones de tratamiento

Los posibles tratamientos para el carcinoma corticosuprarrenal incluyen:

  • Cirugía: La cirugía suele ser el primer tratamiento y el más efectivo para este cáncer. Quitar por completo el tumor con cirugía puede curarlo. Sin embargo, este cáncer a menudo vuelve después de la cirugía. Por eso, son importantes el control y el seguimiento regulares después de la operación. Después de la cirugía, se puede recomendar quimioterapia o radioterapia como tratamiento adicional para ayudar a prevenir o retrasar que vuelva.
  • Quimioterapia: La quimioterapia sistémica usa medicinas que viajan por todo el cuerpo. Estas medicinas matan las células cancerosas. Puede considerarse como tratamiento adicional si la enfermedad está avanzada al momento del diagnóstico o si el cáncer vuelve. La quimioterapia busca matar las células cancerosas y evitar que se diseminen.
  • Radioterapia: La radioterapia usa rayos X de alta energía u otros tipos de radiación para matar células cancerosas o encoger tumores. Puede usarse en situaciones específicas, como cuando no es posible operar o cuando quedan restos de tumor después de la cirugía.
  • Inhibidores de los puntos de control: Son un tipo de inmunoterapia. Ayudan al sistema inmunitario a reconocer y atacar las células cancerosas.

Es importante hablar de estas opciones con un profesional de la salud que se especialice en tratar el carcinoma corticosuprarrenal. Esta persona puede darle recomendaciones personalizadas según su caso y su historia clínica.

Aunque cambios en los hábitos de vida como dejar de fumar, limitar el alcohol, mejorar la alimentación y la nutrición, y aumentar la actividad física suelen ser buenos para la salud en general, no hay evidencia específica de que afecten de forma directa el tratamiento o la evolución de este cáncer. Sin embargo, mantener un estilo de vida saludable puede apoyar su bienestar durante el tratamiento y la recuperación.

Recuerde consultar siempre con su proveedor de atención médica antes de hacer cambios en su plan de tratamiento o de considerar medicamentos de venta libre o remedios caseros. Su proveedor tendrá la información más actualizada sobre su situación y podrá darle orientación personalizada sobre la mejor opción para usted.