Acerca del carcinoma de la corteza suprarrenal (cáncer de la glándula suprarrenal)

Descripción general
El carcinoma de la corteza suprarrenal (también llamado carcinoma adrenocortical) es un cáncer poco frecuente que se forma en la capa externa de las glándulas suprarrenales. Las glándulas suprarrenales son órganos pequeños que están encima de cada riñón. La capa externa, llamada corteza suprarrenal, produce hormonas importantes llamadas esteroides. Estas hormonas ayudan al cuerpo a manejar el estrés, a regular la presión arterial y el nivel de sal, y a influir en características masculinas o femeninas. El carcinoma de la corteza suprarrenal ocurre cuando se forma un tumor en la corteza suprarrenal y puede no producir hormonas o producir demasiadas hormonas.
Causas y factores de riesgo

El cáncer de la corteza suprarrenal (carcinoma adrenocortical) es poco común. Afecta la parte externa de las glándulas suprarrenales, que están encima de cada riñón. Ocurre cuando las células de la corteza suprarrenal (la capa externa) crecen y se dividen sin control. Este crecimiento anormal puede formar tumores.

El principal factor de riesgo es la predisposición genética. Algunos cambios en los genes aumentan el riesgo de tener cáncer de la corteza suprarrenal. Algunas mutaciones genéticas se heredan. Otras aparecen por sí solas y no se heredan.

  • Por ejemplo, cambios en los genes TP53 e IGF2 se han asociado con este cáncer.
  • Tener antecedentes familiares de cáncer de la corteza suprarrenal u otros cánceres relacionados también puede aumentar el riesgo.
  • Las afecciones hereditarias que aumentan el riesgo incluyen:
  • Poliposis adenomatosa familiar (PAF)
  • Síndrome de Li-Fraumeni
  • Síndrome de Lynch
  • Neoplasia endocrina múltiple tipo 1 (NEM1)
  • Síndrome de Von Hippel-Lindau (VHL)

No se han definido factores de riesgo que usted pueda cambiar para este cáncer. Algunos investigadores creen que fumar podría ser un factor de riesgo.

Síntomas

Si tiene carcinoma adrenocortical (ACC, por sus siglas en inglés), es posible que no tenga síntomas. A veces el tumor se descubre durante la atención médica por otros problemas.

Cuando aparecen los síntomas, pueden incluir:

  • Dolor abdominal: Puede sentir dolor en el abdomen. Este dolor puede ser persistente y empeorar con el tiempo.
  • Hipertensión (presión arterial alta): El ACC puede subirle la presión arterial y causar hipertensión. Este síntoma puede estar presente en algunas personas con ACC.
  • Aumento de peso: Otro síntoma común del ACC es un aumento de peso sin explicación. Puede ocurrir aunque mantenga una alimentación sana y haga ejercicio.
  • Orinar con más frecuencia: El ACC puede afectar el funcionamiento normal de las glándulas suprarrenales. Esto aumenta la producción de orina y hace que orine con más frecuencia.
  • Voz más grave: En algunos casos, el ACC puede hacer que la voz se vuelva más grave, en especial en mujeres. Esto se debe al exceso de hormonas de las glándulas suprarrenales.

Otros síntomas pueden incluir:

  • Debilidad muscular: El ACC puede causar debilidad en los músculos, lo que puede dificultarle realizar las actividades de todos los días.
  • Osteoporosis: La producción excesiva de cortisol (una hormona) por el ACC puede debilitar los huesos y aumentar el riesgo de osteoporosis.
  • Cansancio: A medida que avanza el ACC, puede sentir cansancio extremo o fatiga, lo que puede afectar su vida diaria y sus actividades.

Es importante saber que el diagnóstico y el tratamiento tempranos del ACC son clave para un mejor pronóstico y una mejor calidad de vida. Retrasar el tratamiento puede hacer que controlar el cáncer sea más difícil. Además, si el ACC se disemina a otras partes del cuerpo, la tasa de supervivencia a 5 años baja a 36 a 46 de cada 100 personas.

Diagnóstico

Para diagnosticar el carcinoma de la corteza suprarrenal (ACC, por sus siglas en inglés), el equipo de salud puede hacer varias evaluaciones, pruebas y procedimientos. Estos incluyen:

  • Examen físico: Durante el examen físico, el profesional de salud buscará señales de un problema médico, como dolor, hinchazón o la presencia de masas (bultos) en el cuerpo.
  • Pruebas de laboratorio: Se pueden pedir pruebas con muestras de sangre, orina o tejidos del cuerpo. Estas pruebas ayudan a diagnosticar la enfermedad y a saber qué tan grave es. En el ACC, pueden incluir medir los niveles de hormonas en sangre y orina.
  • Pruebas de imagen: Las imágenes permiten ver dentro del cuerpo para ayudar a diagnosticar y a determinar la etapa o gravedad del ACC. Las más comunes son:
  • Ultrasonido (ecografía): usa ondas de sonido para crear imágenes de las glándulas suprarrenales.
  • Tomografía computarizada (TC): ofrece imágenes detalladas en secciones del cuerpo.
  • Radiografía: usa radiación para crear imágenes del interior del cuerpo.
  • Tomografía por emisión de positrones (TEP o PET): usa una sustancia radiactiva para resaltar áreas con actividad celular anormal.
  • Resonancia magnética (RM): usa imanes potentes y ondas de radio para crear imágenes detalladas.
  • Biopsia: Consiste en tomar una muestra pequeña del tumor con una aguja. Luego, un patólogo (médico que estudia tejidos al microscopio) la examina para saber si es ACC u otro tipo de tumor.

Además de estas evaluaciones para el diagnóstico, hay otras que pueden ayudar a determinar la etapa o gravedad del ACC. Pueden incluir:

  • Pruebas genéticas: Como el ACC se considera una enfermedad genética, el equipo de salud puede recomendar pruebas genéticas para buscar cambios en los genes o cromosomas relacionados con el ACC.
  • Procedimientos clínicos: Según sus síntomas y los sistemas del cuerpo que se evalúen, el equipo de salud puede recomendar otros procedimientos clínicos. Estos pueden variar mucho y pueden realizarlos personal de enfermería, asistentes médicos o técnicos de laboratorio antes de que su médico revise los resultados.

Recuerde: es importante dar seguimiento con su proveedor de atención médica si sus síntomas empeoran o cambian después del examen físico. Ellos le guiarán con las evaluaciones, pruebas y procedimientos necesarios para lograr un diagnóstico exacto y saber con precisión en qué etapa y qué tan grave es el carcinoma de la corteza suprarrenal.

Opciones de tratamiento

Las metas del tratamiento para el carcinoma adrenocortical (CAC), un cáncer de la corteza de las glándulas suprarrenales, son quitar la mayor cantidad posible del tumor, curar el cáncer y evitar que vuelva (recurrencia). Para lograrlo, se recomiendan varios tipos de tratamientos y terapias:

  • Cirugía: La cirugía es el tratamiento principal para el CAC. La meta es quitar la mayor parte posible del tumor. En algunos casos, los tumores pequeños se pueden curar solo con cirugía. Pero si el tumor es grande o si el cáncer se ha extendido a otras partes del cuerpo, la cirugía puede combinarse con otros tratamientos.
  • Quimioterapia: Se usa junto con la cirugía cuando los tumores son grandes o cuando las células cancerosas se han extendido a otras partes del cuerpo. La quimioterapia usa medicamentos que matan las células cancerosas o impiden que crezcan. Puede ayudar a encoger los tumores y reducir el riesgo de que el cáncer vuelva.
  • Radioterapia (tratamiento con radiación): No se usa con frecuencia para los tumores adrenocorticales porque, por lo general, no responden bien a la radiación. Aun así, en algunos casos se puede incluir en el plan de tratamiento, especialmente en niñas y niños con tumores adrenocorticales.
  • Tratamiento adyuvante (tratamiento adicional después de la cirugía): Se da para reducir el riesgo de recurrencia. En el CAC, a menudo incluye un medicamento llamado mitotano. El mitotano es un tipo de quimioterapia que puede ayudar a impedir que las células cancerosas vuelvan a crecer y a bajar el riesgo de que el cáncer regrese.
  • Cambios en los hábitos de salud: Hacer ciertos cambios en su estilo de vida también puede ayudar. Incluyen mantener un peso saludable, comer una dieta equilibrada, hacer ejercicio con regularidad y evitar el tabaco y el consumo excesivo de alcohol. Estos cambios apoyan su salud general durante y después del tratamiento.

Es importante que usted, si tiene diagnóstico de CAC, trabaje de cerca con su equipo de atención médica para definir el plan de tratamiento más adecuado según su situación y sus necesidades.

Evolución o complicaciones

La evolución del carcinoma adrenocortical (CAC), un cáncer de la corteza de las glándulas suprarrenales, puede variar según varios factores, como la etapa del cáncer y las características de cada persona. Un diagnóstico temprano y un tratamiento oportuno son clave para mejorar las posibilidades de recuperación y la calidad de vida.

Las complicaciones del CAC suelen estar relacionadas con la producción excesiva de cortisol, una hormona que producen las glándulas suprarrenales. Estas complicaciones pueden incluir:

  • Debilidad muscular: El exceso de cortisol puede causar debilidad muscular y dificultar las actividades diarias.
  • Osteoporosis: La exposición prolongada a niveles altos de cortisol puede debilitar los huesos y aumentar el riesgo de fracturas.
  • Cansancio: El CAC puede causar cansancio constante, haciendo que la persona se sienta fatigada y sin energía.

El tratamiento del CAC busca quitar la mayor cantidad posible de cáncer y controlar su avance. El impacto del tratamiento varía según factores como la etapa del cáncer y la respuesta de cada persona. Un diagnóstico temprano y un tratamiento rápido aumentan las posibilidades de curar el CAC y mejorar los resultados. Retrasar el tratamiento puede dificultar el control del cáncer.

Cada caso de CAC es único, y el plan de tratamiento debe adaptarse a las necesidades y circunstancias de cada persona. Si usted o alguien que conoce tiene diagnóstico de CAC o presenta síntomas relacionados con las glándulas suprarrenales, es esencial consultar a un profesional de la salud para obtener un diagnóstico preciso y opciones de tratamiento adecuadas. Esta persona podrá darle orientación personalizada según su situación.