Cáncer y calcio alto en la sangre (hipercalcemia)

Descripción general

El cáncer puede causar hipercalcemia (calcio alto en la sangre). Esto pasa cuando las células del cáncer liberan sustancias que hacen que el hueso se desgaste. Al romperse el hueso, sube el calcio en la sangre.

Factores de riesgo de hipercalcemia por cáncer:

  • Cáncer en etapa avanzada: cáncer que se ha extendido en el cuerpo y es más difícil de tratar
  • Algunos cánceres de la sangre y del sistema inmunitario
  • Cáncer de riñón y de mama
  • Carcinomas de células escamosas: un tipo de cáncer de piel que también puede afectar los pulmones o la garganta
  • Metástasis en los huesos que destruyen el tejido óseo, o producción ectópica de ciertas hormonas (cuando células del cáncer producen hormonas en lugares donde normalmente no se producen)

Los síntomas de la hipercalcemia dependen de qué tan grave sea. Los casos leves pueden no causar síntomas. Los casos más graves pueden causar:

  • Fatiga
  • Debilidad
  • Náuseas
  • Vómitos
  • Estreñimiento
  • Mucha sed y orinar con más frecuencia
  • Confusión
  • Coma en casos graves

Los síntomas pueden variar y afectar su salud y bienestar.

El tratamiento de la hipercalcemia por cáncer busca tratar el cáncer de base y bajar el calcio a un nivel normal para aliviar los síntomas. Las opciones pueden incluir:

  • Líquidos por vena (suero) para hidratar y aumentar la cantidad de orina
  • Diálisis (un tratamiento que limpia la sangre), si es necesaria
  • Medicamentos:
  • Bifosfonatos, que reducen el desgaste del hueso y bajan el calcio
  • Calcitonina, que baja el calcio al frenar la pérdida de calcio de los huesos
  • Corticosteroides, que reducen la inflamación y pueden bajar el calcio

Usted puede tomar algunas medidas para reducir el riesgo de hipercalcemia. Es importante acudir a chequeos médicos regulares y seguir el plan de tratamiento que le indique su equipo de atención médica. Esto incluye:

  • Tomar los medicamentos tal como se los recetaron
  • Asistir a las citas programadas para vigilar y manejar su condición
  • Mantenerse bien hidratado, bebiendo abundantes líquidos, a menos que su profesional de la salud le indique lo contrario

Aunque quizá no se pueda prevenir por completo, seguir su plan de tratamiento y mantenerse bien hidratado puede reducir el riesgo, bajo la guía de su equipo de atención médica.

El tipo de medicamento y la dosis dependen de muchos factores y pueden ser diferentes para cada persona. También pueden presentarse efectos secundarios adicionales. Hable con su médico para recibir consejos personalizados y lea la información que viene con su medicamento.