Acerca del cáncer de cuello uterino en etapa 3
La etapa III del cáncer de cuello uterino significa que el cáncer se ha extendido a zonas de la pelvis más allá del cuello uterino. Esto incluye la parte inferior de la vagina, la pared pélvica, los ganglios linfáticos cercanos y órganos cercanos como la vejiga o los riñones. Aún no se ha extendido a partes más lejanas del cuerpo, como los huesos o los pulmones.
La etapa III se divide en subcategorías:
- Etapa IIIA: El cáncer se extendió a la parte inferior de la vagina, pero aún no a la pared pélvica ni a los ganglios linfáticos cercanos.
- Etapa IIIB: El cáncer se extendió a la pared pélvica y puede causar problemas en los riñones al bloquear uno o ambos uréteres (los tubos que llevan la orina de los riñones a la vejiga). Aún no se ha extendido a los ganglios linfáticos cercanos.
- Etapa IIIC: El cáncer se ha extendido a los ganglios linfáticos cercanos.
- Etapa IIIC1: El cáncer se ha extendido a los ganglios linfáticos de la pelvis.
- Etapa IIIC2: El cáncer se ha extendido a los ganglios linfáticos del abdomen cerca de la aorta.
Es importante saber que la etapa III del cáncer de cuello uterino es más avanzada que las etapas anteriores.
La causa del cáncer de cuello uterino se relaciona sobre todo con una infección persistente por el virus del papiloma humano (VPH). El VPH, en especial los tipos 16 y 18, es la causa principal de este cáncer. Sin embargo, no todas las mujeres con infección por VPH desarrollan cáncer de cuello uterino.
Factores de riesgo que no se pueden cambiar:
- Edad: las mujeres de 30 a 50 años tienen mayor riesgo.
- Antecedentes familiares: tener un familiar de primer grado (madre, hermana o hija) con cáncer de cuello uterino aumenta el riesgo.
- Factores genéticos: ciertos cambios genéticos pueden aumentar la probabilidad de infectarse con el VPH y de tener cáncer de cuello uterino.
- Exposición materna a dietilestilbestrol (DES): las mujeres nacidas de madres que tomaron DES durante el embarazo tienen mayor riesgo.
Factores de riesgo que sí se pueden cambiar:
- Infección por VPH: es el factor de riesgo más importante para desarrollar este cáncer. Tienen más probabilidad de infectarse quienes empezaron la vida sexual antes de los 18 años, tienen varias parejas sexuales y tienen relaciones sexuales sin protección. La vacunación y las prácticas sexuales seguras pueden reducir el riesgo de infección por VPH.
- Fumar, incluso el humo de segunda mano: aumenta el riesgo y puede hacer que el cáncer avance más rápido.
- Sistema inmunitario débil: afecciones como la infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) y el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA), y tratamientos que bajan las defensas (terapia inmunosupresora), aumentan la probabilidad de infección por VPH y de cáncer de cuello uterino.
- Uso prolongado de anticonceptivos orales (píldoras anticonceptivas): usarlos por mucho tiempo puede aumentar ligeramente el riesgo.
Tenga en cuenta que estos son factores de riesgo generales del cáncer de cuello uterino, no específicamente del cáncer de cuello uterino en estadio III. Estos factores pueden variar entre personas. Siempre es mejor consultar a un profesional de la salud para recibir consejos personalizados.
El cáncer de cuello del útero en estadio III (fase 3) significa que el cáncer se ha extendido más allá del cuello del útero y hacia la pelvis (la parte baja del abdomen entre las caderas). Los síntomas pueden variar según la persona. Estos son algunos síntomas comunes:
- Sangrado vaginal inusual
- Dolor en la pelvis
- Problemas para orinar, como dificultad para orinar, dolor al orinar o sangre en la orina
- Dificultad para evacuar el intestino o dolor al evacuar
- Piernas hinchadas
- Dolor en el abdomen o en la espalda
- Cansancio
Es importante saber que estos síntomas también pueden deberse a otras afecciones. Si presenta alguno de estos síntomas, es fundamental que consulte a su médico para una evaluación y un diagnóstico adecuados. Su médico podrá orientarle y explicarle las opciones de tratamiento apropiadas.
Primero se diagnostica el cáncer de cuello uterino y luego se determina su etapa.
Para diagnosticar y determinar la etapa del cáncer de cuello uterino, se suelen realizar varios exámenes, pruebas y procedimientos:
- Prueba de Papanicolaou (Pap): recoge células de la superficie del cuello uterino y la vagina para buscar cambios anormales y la infección por el virus del papiloma humano (VPH). Es una prueba de detección. Si se encuentran anomalías, se hace una evaluación más completa.
- Examen clínico pélvico: se mira y se palpa la zona pélvica para evaluar el tamaño del tumor y si afecta la vagina o el útero.
- Colposcopia: se usa un dispositivo con aumento llamado colposcopio para examinar de cerca el cuello uterino y buscar áreas anormales.
- Biopsia: se toma una pequeña muestra de tejido del cuello uterino durante una colposcopia o con una aguja introducida por la vagina guiada por ultrasonido (ecografía). La muestra se envía al laboratorio y un patólogo la examina al microscopio para confirmar si hay células cancerosas.
Si se encuentran células cancerosas en la biopsia del cuello uterino, se realizan más exámenes, pruebas y procedimientos para determinar la etapa:
- Pruebas de imagen: dan vistas detalladas del interior del cuerpo. Ayudan a saber la ubicación, el tamaño, la profundidad del cáncer y si se ha extendido a otras partes del cuerpo. Incluyen:
- Tomografía por emisión de positrones (TEP)
- Tomografía computarizada (TC)
- Resonancia magnética (RM)
- Ultrasonido (ecografía)
- Radiografías
- Análisis de sangre: pueden hacerse para buscar señales de que el cáncer se ha extendido a la vejiga, los riñones o el hígado.
- Exámenes de órganos cercanos para verificar si el cáncer se ha extendido:
- Cistoscopia: procedimiento para ver por dentro de la vejiga.
- Sigmoidoscopia: procedimiento para ver por dentro del recto y la parte baja del colon. Como alternativa, se puede hacer una proctoscopia para ver solo el recto.
En la etapa III del cáncer de cuello uterino, el cáncer se ha extendido a la parte inferior de la vagina, a la pared de la pelvis, ha formado un tumor que obstruye los uréteres y/o se ha extendido a los ganglios linfáticos de la pelvis o cercanos a la aorta.
Recuerde: estas son descripciones generales. Los exámenes, pruebas y procedimientos pueden variar según su situación. Es importante que consulte con su profesional de la salud para recibir consejos y orientación personalizados.
Los objetivos del tratamiento del cáncer de cuello uterino en estadio III son controlar el cáncer y lograr la remisión (que el cáncer no se detecte). Para lograrlo, se recomienda una combinación de terapias y procedimientos:
- Quimioterapia: Son medicamentos que atacan y destruyen células cancerosas en todo el cuerpo. La quimioterapia ayuda a encoger los tumores y hace que la radioterapia sea más efectiva. En el estadio III, a menudo se administra junto con radioterapia.
- Radioterapia: Es un tratamiento que usa rayos de alta energía para matar células cancerosas o evitar que crezcan. La radioterapia externa dirige los rayos al tumor desde fuera del cuerpo. La radioterapia interna (braquiterapia) coloca una pequeña fuente radiactiva cerca del tumor. La radioterapia puede destruir células cancerosas y reducir el tamaño del tumor. En el estadio III, la radioterapia y la quimioterapia suelen usarse juntas.
- Cirugía: Puede realizarse para quitar ganglios linfáticos afectados (pequeñas glándulas del sistema de defensas). A menudo después se indica radioterapia, con o sin quimioterapia.
- Cambios en hábitos de salud: Ciertos cambios de estilo de vida pueden apoyar los resultados del tratamiento y su bienestar. Pueden incluir mantener una alimentación saludable, hacer actividad física regular, manejar el estrés y dejar de fumar.
El tratamiento puede variar según otros órganos o ganglios linfáticos afectados por el cáncer de cuello uterino en estadio III. Es importante consultar a un especialista en salud, quien le ofrecerá opciones de tratamiento según su situación y sus preferencias.