Terapia hormonal para tratar el cáncer de mama
El cáncer de mama es un tipo de cáncer que ocurre cuando las células de la mama de una persona empiezan a crecer sin control.
La terapia hormonal, también llamada terapia endocrina, es un tratamiento principal para mujeres con cáncer de mama con receptores hormonales positivos. Se usa para prevenir el crecimiento, la propagación o la reaparición del cáncer de mama. La terapia hormonal funciona al bloquear o eliminar hormonas como el estrógeno y la progesterona del cuerpo. Así evita que estas hormonas lleguen a las células cancerosas y estimulen su crecimiento.
Puntos clave sobre la terapia hormonal y su uso en el tratamiento del cáncer de mama:
- La terapia hormonal hace lo contrario que la terapia de reemplazo hormonal. Su objetivo es bajar los niveles o los efectos del estrógeno y la progesterona en el cuerpo.
- La terapia hormonal interrumpe la influencia de las hormonas sobre el crecimiento y el funcionamiento de las células cancerosas.
- Al bloquear o eliminar hormonas, la terapia hormonal hace menos probable que las células cancerosas sobrevivan.
- La terapia hormonal también evita que las células sanas de la mama reciban hormonas que podrían estimular que vuelvan a crecer células cancerosas.
- Un estudio de patología en una muestra del tumor puede determinar si el cáncer tiene receptores (proteínas en las células que se unen a las hormonas) de estrógeno y progesterona. Si los tiene, se llama positivo para receptores de estrógeno o positivo para receptores de progesterona.
- La terapia hormonal para el cáncer de mama incluye medicamentos antiestrogénicos que bloquean los receptores de estrógeno en los tumores y evitan su crecimiento.
- La terapia hormonal a menudo se usa junto con otros tratamientos como cirugía, quimioterapia o radioterapia.
- Se usa principalmente para tratar a mujeres mayores de 50 años, pero también puede usarse en mujeres posmenopáusicas de bajo riesgo.
La terapia hormonal ofrece varias ventajas para el tratamiento del cáncer de mama. Es una opción atractiva porque se toma por boca y, en general, tiene efectos secundarios más llevaderos que la quimioterapia y otras terapias dirigidas. Además, las investigaciones han mostrado que la terapia hormonal puede prevenir o retrasar la reaparición del cáncer después de que otros tratamientos hayan quitado el tumor principal.
Es importante saber que, aunque la terapia hormonal puede ser eficaz para tratar el cáncer de mama, también puede tener algunos efectos no deseados, como cambios en el peso, alteraciones del ciclo menstrual y un pequeño riesgo de cáncer de útero. Sin embargo, estos efectos secundarios pueden manejarse con la supervisión médica adecuada.
En conjunto, la terapia hormonal cumple un papel clave en el tratamiento de los cánceres de mama metastásicos (cuando el cáncer se ha extendido a otras partes del cuerpo), al bloquear o eliminar las hormonas que alimentan el crecimiento de las células cancerosas.
La terapia hormonal, también llamada terapia endocrina, es un tratamiento principal para el cáncer de seno metastásico con receptores hormonales positivos. Funciona al bloquear o bajar los niveles de estrógeno y progesterona en el cuerpo. Esto es importante porque las células de este tipo de cáncer dependen de estas hormonas para crecer y vivir.
Cómo funciona la terapia hormonal en el cáncer de seno:
- Actúa como lo contrario de la terapia hormonal para la menopausia (THM): a veces se llama tratamiento antihormonal porque va en contra de los efectos de las hormonas en las células cancerosas. Su objetivo es interrumpir la influencia de las hormonas sobre el crecimiento y el funcionamiento de las células.
- Hay distintos tipos de terapia hormonal para el cáncer de seno. Pueden:
- Bloquear que el estrógeno se una a las células cancerosas.
- Hacer que los ovarios produzcan menos estrógeno o dejen de producirlo.
- Reducir que otras partes del cuerpo, como la grasa corporal, fabriquen estrógeno.
- Bloquear el estrógeno y la progesterona: al bajar estos niveles en el cuerpo, la terapia hormonal impide que las hormonas lleguen a las células cancerosas. Esto priva a las células del estrógeno que necesitan para crecer y sobrevivir.
- Inhibir la supervivencia de las células cancerosas: cuando se bloquean o se quitan las hormonas, las células con receptores hormonales positivos tienen menos probabilidad de sobrevivir. Esto ayuda a frenar o detener el crecimiento del cáncer de seno.
- Prevenir que vuelva a crecer: la terapia hormonal también evita que las células sanas del seno reciban hormonas que podrían estimular que vuelvan a crecer células cancerosas en el seno o en otras partes del cuerpo.
La terapia hormonal se considera un tratamiento sistémico porque actúa en todo el cuerpo, a diferencia de la cirugía o la radioterapia, que se enfocan en áreas específicas. Puede usarse sola o junto con otros tratamientos, según su situación.
Es importante no confundir la terapia hormonal para el cáncer con la terapia hormonal para la menopausia (THM), que se usa para aliviar los síntomas de la menopausia. La terapia hormonal para el cáncer de seno bloquea el crecimiento del cáncer con receptores hormonales positivos, mientras que la THM puede estimular su crecimiento.
La terapia hormonal es una opción de tratamiento para algunos tipos de cáncer, como el cáncer de mama y de próstata. Usa hormonas o medicamentos que bloquean el efecto de las hormonas para frenar o detener el crecimiento de las células cancerosas. A continuación se explica cómo se usa y qué precauciones y efectos secundarios pueden presentarse:
Cómo se usa o se toma la terapia hormonal:
- Antes de empezar, puede enviarse una muestra del tumor a un laboratorio especializado para saber si este tratamiento puede funcionar en su caso.
- Las hormonas pueden administrarse por vía oral (por la boca), por vía intravenosa (a través de una vena) o por vía intramuscular (en un músculo).
Precauciones y posibles efectos secundarios:
- No es adecuada para todos los tipos de cáncer de mama.
- Por los efectos antiestrogénicos (bloquean el estrógeno) pueden aparecer sofocos, sequedad vaginal y cambios en el ciclo menstrual.
- Otros efectos dependen del medicamento específico. Por ejemplo:
- Coágulos de sangre, como trombosis venosa profunda (TVP) o embolia pulmonar (EP). Son poco frecuentes, pero graves. Los síntomas incluyen dolor, enrojecimiento o hinchazón en la pantorrilla, o falta de aire y dolor en el pecho. Llame al médico de inmediato si estos síntomas aparecen mientras recibe terapia hormonal.
- Dolor muscular, en las articulaciones o en los huesos.
- Problemas en los ojos, como cataratas.
- Consulte siempre con un profesional de la salud para recibir consejos personalizados.
Recuerde: estas son precauciones y efectos generales de la terapia hormonal. Cada persona es única. Hable con su médico antes de empezar cualquier tratamiento o medicamento. Su médico le dará indicaciones según su situación y sus necesidades.
La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud para saber cuál es la dosis adecuada para usted. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más efectos secundarios.