Vida diaria con cáncer de mama
El cáncer de mama es un tipo de cáncer que ocurre cuando las células del seno empiezan a crecer sin control.
El autocuidado para el cáncer de mama tiene varias metas para apoyar a las personas sobrevivientes durante su recuperación y después. Estas metas incluyen:
- Ejercicio: Se recomienda hacer actividad física con regularidad como parte del autocuidado. El ejercicio puede mejorar su condición física, reducir el cansancio y aumentar su calidad de vida.
- Alimentación saludable y mantener un peso adecuado: Mantener una alimentación sana y un peso saludable es importante. Comer una dieta equilibrada con frutas, verduras, granos integrales y carnes u otras proteínas bajas en grasa ayuda a su salud en general.
- Cumplir con los tratamientos hormonales (endocrinos): A muchas personas sobrevivientes se les recetan tratamientos hormonales para reducir el riesgo de que el cáncer vuelva. El autocuidado incluye tomar estas medicinas tal como se las indicó su equipo de salud.
- Apoyo psicológico: Las personas sobrevivientes pueden tener retos en su bienestar mental al pasar del cuidado en el hospital al autocuidado. Las estrategias de autocuidado buscan dar apoyo psicológico para ayudarles a sobrellevar efectos secundarios que siguen o el menor contacto con profesionales de la salud.
- Mejorar la autoeficacia: La autoeficacia es la confianza de una persona en poder hacer una tarea con éxito. Las intervenciones de autocuidado se enfocan en mejorarla por medio de aprender información, fijar metas que motiven, hacer autoevaluaciones y lograr esas metas.
Al incorporar estas metas de autocuidado en la vida diaria, las personas sobrevivientes de cáncer de mama pueden mejorar su bienestar y su calidad de vida. Es importante que los profesionales de la salud ofrezcan estrategias sencillas y de bajo costo para apoyar a las personas sobrevivientes durante toda su recuperación.
Cuando se trata de autoexploración para detectar cáncer de seno, hay cosas que debe saber y acciones que puede tomar según sus resultados. A continuación, una guía paso a paso para hacer la autoexploración, llevar un registro y qué hacer después:
Autoexploración de los senos:
- Conozca cómo lucen y se sienten sus senos en condiciones normales.
- Esté pendiente de cambios en el tamaño, la forma, la piel o la apariencia.
- Párese frente a un espejo, con los brazos a los lados, y observe si hay cambios en el tamaño, la forma o si ambos senos se ven iguales.
- Busque hoyuelos o arrugas en la piel, cambios en la piel o en los pezones, o pezones metidos hacia adentro.
- Levante los brazos por encima de la cabeza y vea si hay hinchazón o cambios visibles.
- Vea si hay secreción por los pezones (acuosa, lechosa, amarilla o con sangre).
- Acuéstese boca arriba en una superficie cómoda y use las yemas de los dedos para palpar el seno con movimientos circulares. Empiece por afuera y avance hacia el centro, incluyendo el área desde el borde de la clavícula hasta el pliegue inferior del seno (donde termina el seno, sobre el vientre) y la axila.
Cómo llevar un registro:
- Haga la autoexploración cada mes.
- Elija un día fijo cada mes para mantener la constancia.
- Si todavía tiene su periodo (menstruación), hágala unos días después de que termine, cuando es menos probable que los senos estén sensibles o hinchados.
- Anote cualquier cambio en el tamaño, la forma, la piel o la apariencia en un cuaderno o calendario.
Qué hacer según los resultados:
- Si nota cambios durante la autoexploración, como hoyuelos en la piel, cambio en la posición o forma del pezón, cambio de color, secreción por los pezones u otras irregularidades, comuníquese de inmediato con un profesional de salud.
- Un profesional de salud podrá evaluar sus síntomas y determinar si necesita más pruebas.
- Recuerde que la autoexploración no es una prueba que por sí sola dé un diagnóstico definitivo de cáncer de seno. Es importante dar seguimiento con profesionales de salud para una evaluación y diagnóstico adecuados.
Al hacerse la autoexploración con regularidad y estar pendiente de cualquier cambio en sus senos, usted puede participar activamente en la detección temprana. La detección temprana es clave porque puede aumentar las probabilidades de un tratamiento exitoso. Si nota cambios que le preocupan durante la autoexploración, comuníquese con profesionales de salud.
Además de mantener una alimentación y un estilo de vida saludables, hay acciones y hábitos diarios que pueden ayudar a reducir el riesgo de cáncer de seno en las áreas de alimentación, actividad física, sueño y manejo del estrés. Aquí tiene algunas sugerencias:
Alimentación:
- Aumente su consumo de frutas y verduras: Procure comer al menos 5 porciones al día. Aportan vitaminas y minerales y ayudan a proteger las células.
- Elija granos integrales: Opte por arroz integral, pan integral y quinoa en lugar de granos refinados. Los integrales aportan más fibra y nutrientes.
- Limite los alimentos procesados: Suelen tener azúcares añadidos, grasas no saludables y conservantes. Trate de reducir las meriendas procesadas, las bebidas azucaradas y la comida rápida.
- Incluya fuentes de proteína magra: Elija pollo, pescado, frijoles y tofu. Aportan nutrientes esenciales sin exceso de grasas saturadas.
Actividad física:
- Haga ejercicio con regularidad: Intente hacer al menos 150 minutos de ejercicio moderado o 75 minutos de ejercicio intenso por semana. Puede incluir caminar a paso ligero, bailar, nadar o andar en bicicleta.
- Busque actividades que le gusten: Elija actividades físicas que disfrute para que sea más fácil mantener el hábito. Puede ser practicar un deporte, bailar su música favorita o tomar una clase de baile.
- Incorpore entrenamiento de fuerza: Haga ejercicios de fuerza al menos dos veces por semana para aumentar la masa muscular y mejorar su fuerza. Puede hacerlo con pesas, bandas de resistencia o con el peso de su propio cuerpo.
Sueño:
- Establezca una rutina de sueño constante: Trate de acostarse y levantarse a la misma hora todos los días para regular su sueño.
- Cree un ambiente propicio para dormir: Asegúrese de que su dormitorio esté oscuro, silencioso y fresco. Use cortinas opacas o un antifaz para dormir si es necesario.
- Limite el uso de dispositivos electrónicos antes de dormir: La luz de las pantallas puede afectar el sueño. Evite usarlas por al menos una hora antes de acostarse.
Manejo del estrés:
- Practique técnicas de relajación: Haga ejercicios de respiración profunda, meditación o yoga para ayudar a reducir el estrés.
- Busque formas saludables de manejar el estrés: Haga pasatiempos o actividades que le resulten agradables y relajantes. Puede ser leer, escuchar música, pasar tiempo en la naturaleza o hacer actividades creativas.
- Busque apoyo social: Comuníquese con amigos o familiares para recibir apoyo emocional. Hablar sobre sus sentimientos con sus seres queridos puede aliviar el estrés.
Recuerde que estas sugerencias son guías generales y pueden no ser adecuadas para todas las personas. Siempre es buena idea consultar con un profesional de la salud antes de hacer cambios importantes en su estilo de vida. Puede darle consejos personalizados según sus necesidades y antecedentes médicos.