Información sobre el cáncer de mama metastásico
El cáncer de mama metastásico, también llamado etapa 4, es una etapa avanzada del cáncer de mama. Ocurre cuando el cáncer se ha extendido desde el tejido de la mama a otras partes del cuerpo. Los lugares más comunes a los que puede extenderse son los pulmones, el hígado, los huesos y el cerebro.
Se considera una enfermedad grave y suele tener menos posibilidades de sobrevivir que en las etapas más tempranas del cáncer de mama.
Las opciones de tratamiento pueden incluir radioterapia, quimioterapia, terapias dirigidas (medicinas que atacan cambios específicos en las células del cáncer) y, en algunos casos, cirugía. Estos tratamientos buscan controlar los síntomas y mejorar la calidad de vida de las personas con esta enfermedad.
Es importante trabajar de cerca con su profesional de la salud para decidir el plan de tratamiento más adecuado para su situación.
El cáncer de mama metastásico ocurre cuando las células del cáncer en la mama se diseminan a otras partes del cuerpo. Las causas del cáncer de mama metastásico incluyen:
- Acumulación de cambios en las células: las células del tumor que sobreviven siguen cambiando. Esto les permite adaptarse a las defensas del cuerpo y propagarse a otros órganos.
Los factores de riesgo no modificables son los que no se pueden cambiar. Los factores no modificables para el cáncer de mama metastásico incluyen:
- Envejecimiento: el riesgo de cáncer de mama, incluso la enfermedad metastásica, aumenta con la edad.
- Genética: los cambios heredados en ciertos genes, como BRCA1 y BRCA2, pueden aumentar el riesgo de desarrollar cáncer de mama y de que se propague.
- Antecedentes familiares de cáncer de mama.
Los factores de riesgo modificables son los que sí se pueden cambiar o influir. Los factores modificables para el cáncer de mama metastásico incluyen:
- Hábitos de vida: incluyen mantener un peso saludable, hacer actividad física con regularidad, evitar beber alcohol en exceso y no fumar.
- Factores relacionados con las hormonas: algunos factores, como el uso de anticonceptivos hormonales o la terapia de reemplazo hormonal, pueden aumentar el riesgo de desarrollar cáncer de mama metastásico. Sin embargo, es importante saber que la relación entre las hormonas y el cáncer de mama es compleja y varía según cada persona.
Consulte con un profesional de la salud para recibir consejos personalizados sobre los factores de riesgo modificables y las mejores formas de manejarlos.
Síntomas del cáncer de mama metastásico (que se ha extendido a otras partes del cuerpo) incluyen:
- Dolor de espalda, huesos o articulaciones que no se quita
- Incontinencia (no poder controlar la orina) o no poder orinar
- Adormecimiento o debilidad en cualquier parte del cuerpo
- Tos seca constante
- Falta de aire o dificultad para respirar
- Dolor en el pecho
- Pérdida del apetito
Con el avance del cáncer, pueden aparecer otros síntomas:
- Hinchazón del abdomen, dolor o dolor al tocarlo
- Náuseas o vómitos constantes
- Pérdida de peso
- Ictericia (color amarillo en la piel y en la parte blanca de los ojos)
- Dolores de cabeza fuertes
- Problemas de la vista (vista borrosa, doble o pérdida de la vista)
- Convulsiones
- Pérdida del equilibrio
- Confusión
Es importante saber que tener estos síntomas no significa automáticamente que una persona tenga cáncer de mama metastásico. Sin embargo, si usted tiene estos síntomas, consulte a un médico para una revisión. Un diagnóstico y tratamiento tempranos pueden mejorar los resultados.
Para diagnosticar el cáncer de mama metastásico (cáncer que se ha extendido a otras partes del cuerpo), a menudo se realizan estos exámenes, pruebas y procedimientos:
- Examen físico: Un profesional de la salud le hará un examen para buscar señales o síntomas de cáncer de mama.
- Análisis de sangre: Se pueden hacer pruebas de sangre para medir “marcadores” (señales en la sangre) que pueden indicar la presencia de células de cáncer, como los niveles de calcio o de fosfatasa alcalina.
- Pruebas de imagen: Se usan distintas imágenes para ver con detalle el seno y las zonas cercanas. Pueden incluir mamografías, ecografías, tomografía computarizada (TAC), tomografía por emisión de positrones (PET) y resonancia magnética (RM).
Para determinar el estadio o la gravedad del cáncer de mama metastásico, se pueden hacer más exámenes, pruebas y procedimientos:
- Biopsia: Se toma una muestra de tejido del área afectada y se examina al microscopio para confirmar si hay células de cáncer.
- Evaluación de ganglios linfáticos: Se puede hacer una ecografía y una biopsia de los ganglios linfáticos cercanos (regionales) para ver si el cáncer se ha extendido.
- Pruebas diagnósticas específicas: Según los lugares donde se sospecha metástasis, se pueden hacer pruebas dirigidas en órganos que el cáncer de mama metastásico afecta con frecuencia, como el cerebro, los pulmones, el hígado y los huesos.
Recuerde que estas son descripciones generales y cada caso puede ser diferente. Es importante consultar con su profesional de la salud para recibir consejos y orientación personalizados sobre el diagnóstico y el estadio de su enfermedad.
Los objetivos del tratamiento del cáncer de mama metastásico (cáncer que se ha extendido a otras partes del cuerpo) son controlar la enfermedad, aliviar los síntomas y prolongar la vida. Los tratamientos principales incluyen:
- Terapia hormonal: se usa en cáncer de mama con receptores hormonales positivos (cáncer que crece con hormonas). Bloquea los efectos de las hormonas, que pueden alimentar el crecimiento de las células cancerosas.
- Quimioterapia: destruye células cancerosas en todo el cuerpo. Puede ayudar a reducir tumores y evitar que aparezcan nuevos.
- Terapias dirigidas: actúan sobre moléculas específicas que intervienen en el crecimiento del cáncer.
- Inmunoterapia: ayuda al sistema inmunitario a reconocer y atacar las células cancerosas.
- Cirugía.
- Radioterapia: usa rayos de alta energía para atacar y destruir células cancerosas en áreas específicas.
- Terapia para proteger los huesos: cuando el cáncer se ha ido a los huesos, hay medicamentos que fortalecen los huesos y reducen el riesgo de fracturas.
Es importante saber que el plan de tratamiento puede variar según su situación. Puede ser necesario hablar sobre la dosis de los medicamentos y los posibles efectos secundarios. Consulte con un profesional de la salud para determinar el plan más adecuado para el cáncer de mama metastásico.