Acerca del carcinoma lobulillar invasivo (CLI)
El carcinoma lobulillar invasivo (CLI) es un tipo común de cáncer de mama. Comienza en los lóbulos de la mama, que son las glándulas que producen leche. También se conoce como carcinoma lobulillar infiltrante o cáncer de mama lobulillar.
A diferencia de otros tipos de cáncer de mama, el CLI no suele formar bultos que se puedan sentir con facilidad. En cambio, crece y se disemina de otra manera. Empieza en los lóbulos y pasa al tejido mamario cercano. Desde allí, puede propagarse a los ganglios linfáticos y a otros órganos del cuerpo.
El CLI representa cerca de 10 de cada 100 cánceres de mama invasivos. Se diagnostica con más frecuencia en mujeres alrededor de los 60 años. Puede no causar síntomas, lo que hace más difícil detectarlo solo con la mamografía.
Detectarlo y tratarlo a tiempo es clave para mejorar los resultados a largo plazo.
Las causas del carcinoma lobulillar invasivo (ILC, por sus siglas en inglés) no se conocen por completo. Sin embargo, hay factores que podrían contribuir:
- Mutaciones genéticas: Se ha relacionado con cambios específicos en los genes, como alteraciones en el gen de la E-cadherina (CDH1). Este gen ayuda a que las células se adhieran entre sí y a mantener los tejidos íntegros.
- Factores hormonales: Las hormonas, sobre todo el estrógeno y la progesterona, influyen en su desarrollo. Las mujeres que han usado terapia de reemplazo hormonal o que tuvieron menarquia temprana (inicio de la menstruación) y menopausia tardía tienen mayor riesgo.
- Neoplasia lobulillar: Son cambios anormales en los lobulillos de la mama. Es una lesión precursora y puede aumentar el riesgo de cáncer invasivo.
Factores de riesgo no modificables (no pueden cambiarse):
- Sexo: Las mujeres tienen un riesgo mucho mayor que los hombres.
- Edad: El riesgo aumenta con la edad, en especial después de la menopausia.
Factores de riesgo modificables (sí pueden cambiarse):
- Obesidad: Tener sobrepeso u obesidad aumenta el riesgo.
- Consumo de alcohol: Beber alcohol de manera regular y en grandes cantidades se ha asociado con un mayor riesgo.
- Terapia de reemplazo hormonal: El uso a largo plazo, en especial la terapia combinada de estrógeno y progestina, puede aumentar el riesgo.
Es importante saber que, aunque estos factores pueden contribuir al desarrollo del carcinoma lobulillar invasivo, cada caso es diferente. Para recibir consejos y orientación personalizados, consulte siempre con un profesional de la salud.
En las etapas tempranas del carcinoma lobulillar invasivo (CLI), puede no causar síntomas. Sin embargo, a medida que avanza o se vuelve más grave, pueden aparecer los siguientes síntomas:
Síntomas tempranos:
- Engrosamiento o endurecimiento del tejido del seno en lugar de un bulto definido
- Una zona que se siente más llena o hinchada en el seno
- Cambio en la textura de la piel del seno
- Pezón que se mete hacia adentro
Síntomas en etapas más avanzadas o de mayor gravedad:
- Metástasis (cuando el cáncer se propaga a otras partes del cuerpo)
- Propagación a los ganglios linfáticos cercanos y a otros tejidos
- Hinchazón del seno
- Engrosamiento de la piel del seno
- Piel escamosa en el pezón o el seno
- Irritación de la piel o aspecto de piel de naranja (como cáscara de naranja)
- Retracción del pezón
- Secreción por el pezón (que no sea leche materna)
- Dolor persistente en el seno o en el pezón
Es importante saber que el CLI a menudo no forma un bulto que se note, lo que dificulta detectarlo con el autoexamen. Las mamografías de detección periódicas pueden ayudar a encontrarlo a tiempo. Si presenta síntomas que le preocupan, consulte cuanto antes a su profesional de la salud para una evaluación y diagnóstico adecuados.
Para diagnosticar el carcinoma lobulillar invasivo, se suelen hacer estos exámenes y procedimientos:
- Examen clínico: Un profesional de salud examina las mamas y los ganglios linfáticos.
- Imágenes de la mama: La mamografía y el ultrasonido se usan para detectar cambios o problemas. Sin embargo, este tipo de cáncer puede ser difícil de ver con estos estudios porque a veces crece de forma difusa entre el tejido y no forma un bulto claro.
- Biopsia: A menudo se hace una biopsia con aguja gruesa (Tru-cut) para tomar pequeñas muestras de tejido y analizarlas en el laboratorio. Esto confirma si hay carcinoma lobulillar invasivo.
Para saber el estadio o qué tan avanzado está el carcinoma lobulillar invasivo, se pueden hacer exámenes y procedimientos adicionales:
- Resonancia magnética (RM): La RM da imágenes detalladas de la mama. Ayuda a ver la extensión del tumor y a evaluar cómo responde al tratamiento.
- Evaluación intraoperatoria por congelación: Si se realiza cirugía conservadora (cuando se intenta conservar la mayor parte de la mama), durante la operación se puede analizar una muestra congelada para revisar los bordes del tejido retirado. Así se decide si es necesario quitar más tejido.
- Evaluación de la respuesta al tratamiento en imágenes y en el tejido: Si usted recibe tratamiento antes de la cirugía (tratamiento neoadyuvante), el equipo compara lo que se ve en las imágenes con lo que se encuentra al analizar el tejido al microscopio, para saber qué tan bien funcionó el tratamiento.
Consulte con su profesional de salud para recibir indicaciones personalizadas sobre qué exámenes y procedimientos son adecuados para su caso.
Los objetivos del tratamiento para el carcinoma lobulillar invasivo (CLI) son quitar o destruir las células cancerosas, evitar que la enfermedad se propague y ayudarle a vivir más tiempo. Estos son los tipos de tratamiento y cómo ayudan a lograr estos objetivos:
- Tratamiento quirúrgico: El objetivo principal es quitar el tumor y el tejido alrededor. Esto se puede hacer con una tumorectomía (se quita el tumor y un pequeño margen de tejido sano) o una mastectomía (se quita toda la mama). La cirugía busca quitar todo el tumor con márgenes negativos, es decir, sin células cancerosas en los bordes, para disminuir el riesgo de que el cáncer regrese.
- Radioterapia: Usa rayos de alta energía para matar células cancerosas o encoger tumores. A menudo se recomienda después de la cirugía para destruir células que puedan quedar y reducir el riesgo de recurrencia local (que el cáncer regrese en la misma zona).
- Terapia endocrina (terapia hormonal): Como la mayoría de los tumores de CLI son positivos para receptores de estrógeno, se usa con frecuencia. Medicamentos como el tamoxifeno o los inhibidores de la aromatasa bloquean el efecto del estrógeno (una hormona) sobre las células cancerosas. Esto reduce el riesgo de que el cáncer regrese y mejora la supervivencia.
- Quimioterapia: En algunos casos, se recomienda para matar células cancerosas que se han propagado más allá de la mama. Se usa con más frecuencia cuando el CLI se ha extendido a los ganglios linfáticos o a órganos lejanos.
- Cambios en el estilo de vida: Adoptar hábitos saludables puede apoyar los resultados del tratamiento. Esto incluye mantener una alimentación equilibrada, hacer actividad física de forma regular, manejar el estrés y evitar el tabaco y el consumo excesivo de alcohol.
Tenga en cuenta que el plan de tratamiento puede variar según factores individuales como las características del tumor, la etapa del cáncer y su salud general. Consulte siempre con su profesional de la salud para recibir recomendaciones personalizadas.
La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Hable con su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su situación. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte a su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.