Acerca del cáncer de mama inflamatorio
El cáncer inflamatorio de seno es un tipo raro y agresivo de cáncer de seno. En este cáncer, las células cancerosas bloquean los vasos linfáticos (canales que drenan líquido) en la piel del seno.
Suele diagnosticarse a edades más jóvenes que otros tipos de cáncer de seno y es más común en mujeres afroamericanas. Avanza con rapidez, a menudo en semanas o meses. Por lo general se diagnostica en etapa III o IV, lo que significa que ya se ha extendido a ganglios linfáticos cercanos u otros tejidos.
Las terapias hormonales no son eficaces para tratar el cáncer inflamatorio de seno. Los síntomas más comunes incluyen enrojecimiento, hinchazón, picazón y sensación de pesadez en un solo seno.
Un diagnóstico temprano y la investigación continua pueden marcar la diferencia en el tratamiento de esta enfermedad agresiva.
El cáncer de mama inflamatorio (CMI) es un tipo de cáncer de mama poco frecuente y agresivo. No se conocen por completo sus causas. La investigación sugiere que puede deberse a una combinación de factores genéticos, hormonales y ambientales.
Los factores de riesgo no modificables son aquellos que no se pueden cambiar. Los factores no modificables asociados con el CMI incluyen:
- Sexo: el CMI afecta sobre todo a las mujeres, aunque los hombres también pueden tenerlo.
- Edad: el CMI suele presentarse a una edad más joven.
- Raza: las mujeres afroamericanas tienen un riesgo más alto de presentar CMI que las mujeres de otras razas.
- Genética: cambios en ciertos genes (mutaciones), como BRCA1 y BRCA2, pueden aumentar el riesgo de presentar CMI.
- Antecedentes familiares de cáncer de mama.
Los factores de riesgo modificables son aquellos que sí se pueden cambiar o influir. Los factores modificables que podrían contribuir al desarrollo del CMI incluyen:
- Obesidad.
- Uso prolongado de terapia de reemplazo hormonal (TRH) o de pastillas anticonceptivas.
- Consumo excesivo de alcohol.
Es importante que usted sepa que, aunque estos factores pueden aumentar la probabilidad de tener CMI, no lo garantizan. Los autoexámenes de mama (revisarse los senos en casa), las mamografías y las consultas con profesionales de la salud son clave para una detección temprana y para recibir atención y tratamiento adecuados.
Los síntomas tempranos más comunes del cáncer de mama inflamatorio (CMI) incluyen:
- Enrojecimiento, hinchazón y piel más gruesa en la mama
- Picazón y sensación de pesadez en la mama
- Hinchazón de la mama
- Pezón invertido o retraído
A medida que el CMI avanza o se vuelve más grave, pueden aparecer otros síntomas, como:
- Piel de la mama con hoyuelos
- Aumento del tamaño de la mama
- Calor y sensibilidad al tacto en la mama
- Dolor en la mama o en la zona cercana
- Ganglios linfáticos (pequeños nódulos de defensa) hinchados
Es importante saber que los síntomas del CMI suelen ser más evidentes y graves que en otros tipos de cáncer de mama. Si nota cualquier cambio en el tejido de sus mamas o alguno de estos síntomas, es crucial consultar a un médico para una evaluación. Recuerde: la detección temprana y el tratamiento a tiempo pueden marcar una gran diferencia para manejar el CMI.
Para diagnosticar el cáncer de mama inflamatorio, suelen realizarse los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:
- Biopsia: un médico extrae una muestra de tejido de la mama para buscar señales de cáncer.
- Estudios de imagen: estas pruebas ayudan a ver la mama y las áreas cercanas para detectar el cáncer y saber qué tan extendido está. Los más comunes incluyen mamografías, ecografías, resonancias magnéticas, tomografías computarizadas y estudios de los huesos (gammagrafías óseas).
Es importante consultar con un médico especialista en esta enfermedad para lograr un diagnóstico correcto, determinar la etapa y planificar el tratamiento.
Las metas del tratamiento para el cáncer de mama inflamatorio (CMI) son eliminar o controlar el cáncer, prevenir que vuelva y mejorar las tasas de supervivencia (ayudar a que las personas vivan más tiempo). El tratamiento puede incluir:
- Quimioterapia: Se usan medicamentos para encoger el tumor antes de la cirugía.
- Cirugía: El procedimiento estándar para el CMI es la mastectomía radical modificada. Consiste en quitar toda la mama afectada, la mayoría o todos los ganglios linfáticos debajo del brazo del mismo lado y, a veces, la capa que cubre los músculos del pecho.
- Radioterapia: Después de la cirugía, la radiación se dirige a cualquier célula cancerosa que quede en la pared del pecho donde se quitó la mama y ayuda a reducir el riesgo de que el cáncer vuelva.
- Terapia dirigida: El CMI suele producir un exceso de la proteína HER2. Hay medicamentos específicos que se dirigen a esta proteína y se usan para mejorar los resultados del tratamiento.
- Cambios en los hábitos de salud: Mantener un estilo de vida saludable, como hacer ejercicio con regularidad, llevar una dieta equilibrada y evitar el tabaco y el consumo excesivo de alcohol, puede apoyar su bienestar general durante el tratamiento.
Siempre consulte con su profesional de la salud para recibir consejos personalizados sobre las opciones de tratamiento para el CMI. La dosis de los medicamentos puede depender de muchos factores. Pregunte a su profesional de la salud cuál es la dosis adecuada para su situación. Pueden presentarse efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.