Opciones de tratamiento para el cáncer de cerebro en niños y adolescentes

Objetivos del tratamiento

El cáncer de cerebro en niñas y niños es el crecimiento anormal de células malignas (cancerosas) en el cerebro que forman masas o tumores. Las metas del tratamiento dependen del tipo y la etapa del tumor, y de la salud general de cada niña o niño.

El tratamiento del cáncer de cerebro en la niñez puede buscar:

  • Curar el cáncer: Siempre que sea posible, se extraen los tumores mediante cirugía. La meta de la cirugía es quitar la mayor parte posible del tumor sin dañar el cerebro. Estas cirugías pueden ser largas y complejas. Si se logra quitar una parte grande del tumor y es un tipo que responde bien a otros tratamientos, como quimioterapia (medicinas contra el cáncer) o radioterapia (rayos de alta energía), existe la posibilidad de lograr la curación.
  • Lentificar el avance: A veces no es posible quitar todo el tumor con cirugía, o el tumor está en un lugar del cerebro que hace difícil operarlo. En esas situaciones, el objetivo es frenar el avance del cáncer. Esto puede lograrse con una combinación de tratamientos, como quimioterapia, radioterapia y terapias dirigidas (medicinas que atacan partes específicas del cáncer).
  • Controlar los síntomas: Aunque no sea posible curar o quitar por completo el tumor, el tratamiento puede ayudar mucho a controlar los síntomas y a mejorar la calidad de vida. Se pueden recetar medicinas para manejar síntomas como convulsiones o hinchazón en el cerebro. Además, se pueden brindar cuidados de apoyo para afrontar los retos físicos y emocionales que surgen durante el tratamiento.

Cada caso es único. El plan de tratamiento se hace según las necesidades y la situación de cada niña o niño. La investigación en curso y los ensayos clínicos (estudios con personas) también están explorando terapias y enfoques nuevos para mejorar los resultados en niñas y niños con cáncer de cerebro.

Opciones de tratamiento

Para tratar el cáncer de cerebro en niños, es importante contar con un equipo multidisciplinario de profesionales de la salud especializados. Este equipo coordina diferentes especialidades y toma decisiones en conjunto. Al inicio, a menudo el pediatra lidera, pero es crucial consultar con un especialista, como un neurólogo pediátrico o un neurocirujano, desde el principio del tratamiento.

El plan de tratamiento para el cáncer de cerebro en niños puede incluir:

  • Cirugía: Es una de las opciones principales. Consiste en quitar el tumor del cerebro. El objetivo es retirar la mayor cantidad posible del tumor y reducir su tamaño. Reducir el tamaño puede ayudar a disminuir los síntomas.
  • Quimioterapia: Se puede recomendar si la cirugía no es una opción, no logra quitar todo el tumor, o si el tumor se ha extendido fuera del cerebro. Los medicamentos de quimioterapia pueden matar las células cancerosas o frenar su crecimiento. Se pueden administrar por la boca o por una vía intravenosa (IV). El objetivo es atacar y destruir las células cancerosas en todo el cuerpo. La quimioterapia puede usarse junto con la radioterapia o después de esta.
  • Radioterapia: Usa radiación de alta energía para destruir células cancerosas. Se puede recomendar si la cirugía no es posible o como tratamiento adicional después de la cirugía o la quimioterapia. El objetivo es dirigir la radiación al cerebro y eliminar las células cancerosas.
  • Terapia dirigida: Son medicamentos diseñados para atacar marcadores específicos en o dentro de las células cancerosas. Se pueden usar en ciertos tipos de cáncer de cerebro en niños con cambios genéticos específicos. El objetivo es interrumpir vías específicas que impulsan el crecimiento y la supervivencia de las células cancerosas.

Es importante hablar de estos posibles tratamientos con un equipo de salud experto en tumores cerebrales en niños, que incluya oncólogos pediatras, neurocirujanos, especialistas en radioterapia, neurólogos y otros especialistas según las necesidades del niño.

Recuerde: cada caso es único. Las decisiones de tratamiento deben tomarse en conjunto entre la familia y el equipo de salud, según factores como el tipo y la etapa del cáncer, la función pulmonar, los cambios genéticos, la edad y la salud general del niño.