Cómo se diagnostica el glioblastoma

Descripción general

El glioblastoma, también llamado glioblastoma multiforme, es un tipo de cáncer del cerebro muy agresivo. Es la forma más común de tumor cerebral y representa cerca de la mitad de todos los tumores cerebrales.

Los especialistas que pueden participar en el diagnóstico incluyen neurólogos, neurocirujanos, oncólogos y radiólogos. Estos profesionales de la salud trabajan en equipo para evaluar los síntomas, interpretar los resultados y crear un plan de tratamiento adecuado. Para diagnosticar el glioblastoma, usan una combinación de exámenes, pruebas y procedimientos. Estos incluyen:

  • Examen físico: Durante un examen físico, el personal de salud busca señales físicas de un problema médico, como dolor, hinchazón o bultos en el cuerpo.
  • Pruebas de laboratorio: Se pueden recomendar pruebas como análisis de sangre u orina para saber más sobre su salud en general y buscar hallazgos anormales que puedan explicar los síntomas.
  • Examen neurológico: Durante este examen, el médico le preguntará sobre sus síntomas, como problemas de equilibrio, fuerza y coordinación muscular. También puede preguntar sobre los sentidos, como el oído o la vista. Este examen ayuda a evaluar cómo funciona el sistema nervioso central.
  • Pruebas de imagen: Los médicos pueden usar estudios como la resonancia magnética (RM) para saber el tamaño y la ubicación del tumor. Estas imágenes detalladas del cerebro ayudan a confirmar la presencia de glioblastoma.
  • Biopsia: En algunos casos, los médicos hacen una biopsia antes de la cirugía para quitar y analizar un pequeño trozo del tumor. También se pueden tomar biopsias durante la cirugía. El análisis del tejido ayuda a saber qué tan agresivo es el cáncer y qué tipos de células están afectados por el glioblastoma.
  • Pruebas especializadas:
  • Pruebas moleculares: Estas pruebas muestran detalles sobre mutaciones específicas en las células cancerosas. Estas mutaciones pueden afectar sus opciones de tratamiento y su pronóstico.
  • Pruebas genéticas: Analizan muestras de sangre u otros tejidos para identificar cambios en los genes, los cromosomas o las proteínas. Estas pruebas pueden ayudar a confirmar o descartar enfermedades genéticas sospechadas y dar información sobre sus factores de riesgo.

Estos exámenes, pruebas y procedimientos ayudan a identificar factores o señales sobre el tipo (por ejemplo, mutaciones genéticas específicas), la gravedad (por ejemplo, qué tan agresivo es) y el estadio (por ejemplo, qué tanto se ha extendido) del glioblastoma.

El profesional de la salud puede hacer otros exámenes, pruebas o procedimientos según los primeros hallazgos o factores individuales. La información reunida con estos métodos diagnósticos ayuda a los médicos a crear un plan de tratamiento adecuado a la situación de cada persona.