Acerca del cáncer del cerebro en niños

Descripción general

El cáncer del cerebro en la niñez es el crecimiento anormal de células en el cerebro que forma masas o tumores. Estos tumores se clasifican según el tipo de células que los componen y dónde están en el cerebro. Puntos clave:

  • No todos los tumores cerebrales en niños son cancerosos; algunos son benignos (no son cáncer).
  • El tipo más común de tumor cerebral benigno en niños es el astrocitoma de bajo grado.
  • Los astrocitomas de alto grado y los ependimomas son tumores malignos (cancerosos) que se forman en las células gliales del cerebro (células de apoyo del cerebro).
  • El meduloblastoma es otro tumor maligno que por lo general se forma en el cerebelo (la parte del cerebro que controla el movimiento, el equilibrio y la postura) y puede propagarse a otras áreas del cerebro o de la médula espinal.
  • El cáncer del cerebro es el segundo tipo de cáncer más común en la niñez, después de la leucemia.
  • Las tasas de supervivencia en niños con tumores cerebrales han mejorado mucho, pero los efectos secundarios del tratamiento y las consecuencias a largo plazo siguen siendo una preocupación.

Es importante consultar a un profesional de la salud para obtener un diagnóstico preciso, conocer las opciones de tratamiento y recibir consejos personalizados.

Causas y factores de riesgo

Las causas del cáncer de cerebro en niños no se conocen por completo. Los tumores del cerebro, incluidos los cancerosos, empiezan cuando algunas células del cerebro tienen cambios (mutaciones) en su ADN (material genético). No se sabe exactamente por qué ocurre esto.

Algunos factores de riesgo identificados:

  • Predisposición genética: Síndromes hereditarios poco comunes pueden aumentar el riesgo de que un niño desarrolle tumores del cerebro. Estos cambios contribuyen a que, con el tiempo, se acumulen cambios genéticos y epigenéticos (cambios que afectan cómo funcionan los genes) en el cerebro.
  • Radiación ionizante en dosis altas: La exposición a niveles altos de radiación, como la radioterapia o explosiones nucleares, es un factor de riesgo bien conocido para tumores del cerebro en niños.
  • Exposición ambiental: La exposición de la madre durante el embarazo a factores de riesgo, como radiación ionizante, pesticidas y contaminación ambiental, puede contribuir a un aumento de casos de tumores del cerebro en niños.

Es importante saber que, aunque se han identificado estos factores de riesgo, no significan que un niño tendrá cáncer de cerebro. Lo mejor es consultar con un profesional de la salud para recibir orientación y consejos personalizados.

Síntomas

Los síntomas comunes del cáncer de cerebro en niñas y niños incluyen:

  • Dolores de cabeza, especialmente por la mañana
  • Dolores de cabeza acompañados de vómitos
  • Náuseas y vómitos
  • Problemas de equilibrio
  • Dificultad para caminar
  • Cambios en la visión, la audición y el habla
  • Cansancio excesivo
  • Cambios en la personalidad y el comportamiento

A medida que el cáncer de cerebro avanza, pueden aparecer otros síntomas, como:

  • Aumento del tamaño de la cabeza (más común en bebés)
  • Convulsiones
  • Sensación de presión en la cabeza
  • Problemas de visión que empiezan de repente
  • Problemas motores, como debilidad o parálisis, falta de coordinación, o pérdida gradual de la sensibilidad o del movimiento en un brazo o una pierna
  • Problemas de equilibrio, como mareo, dificultad para caminar, torpeza o pérdida del equilibrio

Es importante saber que estos síntomas también pueden ser causados por otros problemas de salud. Si su hijo o hija tiene alguno de estos síntomas, es esencial consultar a un profesional de la salud para obtener un diagnóstico preciso.

Diagnóstico

Para diagnosticar el cáncer de cerebro en niños, suelen realizarse las siguientes evaluaciones, pruebas y procedimientos:

  • Examen físico: El médico hará un examen físico y neurológico completo para revisar reflejos, equilibrio y coordinación.
  • Examen de los ojos: Se puede usar un instrumento especial para observar la parte posterior de los ojos y buscar señales de hinchazón en el cerebro.
  • Pruebas de imágenes: Se hace una tomografía computarizada (TC) o una resonancia magnética (RM) para buscar señales de un tumor cerebral.
  • Análisis de sangre: Pueden servir para buscar marcadores de tumores cerebrales, es decir, sustancias en la sangre que pueden indicar un tumor.
  • Biopsia: Se toma una biopsia (una pequeña muestra del tumor para analizarla) para saber de qué tipo es.

Según los primeros resultados o factores individuales, pueden necesitarse más evaluaciones, pruebas y procedimientos. Estas pruebas adicionales pueden ayudar a distinguir entre tumores de grado bajo (crecen más lento) y de grado alto (crecen más rápido), y entre diferentes subtipos (clases) de tumor.

Recuerde que estos son pasos generales. Cada caso puede requerir un plan personalizado. Consulte siempre con un profesional de la salud para recibir recomendaciones específicas según la condición de su hijo o su hija.

Opciones de tratamiento

Los objetivos del tratamiento del cáncer cerebral en niños son atacar y eliminar el tumor y, al mismo tiempo, reducir al mínimo los efectos secundarios a largo plazo. El tratamiento puede incluir una o más de las siguientes opciones:

  • Cirugía: El objetivo principal de la cirugía es quitar la mayor parte posible del tumor sin dañar el cerebro. Esto ayuda a reducir el tamaño del tumor y a aliviar los síntomas.
  • Quimioterapia: La quimioterapia usa medicamentos para matar las células cancerosas o frenar su crecimiento. Se puede usar antes de la cirugía para encoger el tumor, después de la cirugía para eliminar células cancerosas que queden, o junto con la radioterapia.
  • Radioterapia: La radioterapia usa rayos de alta energía para destruir células cancerosas. A menudo se usa después de la cirugía o cuando no es posible quitar todo el tumor con cirugía. El objetivo es destruir cualquier célula cancerosa que quede y reducir el daño al tejido sano del cerebro.
  • Medicamentos: A los niños se les pueden recetar medicamentos para controlar síntomas relacionados con los tumores cerebrales. Por ejemplo, anticonvulsivos (medicamentos para las convulsiones) y corticosteroides (medicamentos esteroides) para reducir la hinchazón (inflamación) del cerebro.
  • Ensayos clínicos: Los ensayos clínicos son estudios de investigación en personas que prueban terapias y medicamentos nuevos. Buscan tratamientos más específicos y efectivos con menos efectos secundarios a largo plazo. Es importante consultar con el profesional de la salud del niño para saber si un ensayo clínico podría ser una opción.

Es importante saber que el plan de tratamiento puede variar según el tipo, el grado (qué tan agresivo es) y la ubicación del tumor. Cada opción de tratamiento busca reducir el tamaño del tumor, eliminar las células cancerosas y mejorar la calidad de vida del niño. Sin embargo, es esencial que los padres y cuidadores consulten con profesionales de la salud que puedan dar recomendaciones personalizadas según la condición específica del niño.

La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud para saber la dosis adecuada para su situación. Pueden presentarse efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los posibles efectos secundarios.