Complicaciones del cáncer de hueso
El cáncer de hueso es poco común. Ocurre cuando las células del hueso crecen sin control. Puede ser primario, cuando empieza en el hueso, o secundario, cuando se extiende al hueso desde otra parte del cuerpo.
El cáncer de hueso puede causar problemas de salud que afectan la vida diaria y el bienestar. Algunos problemas comunes son:
- Dolor de huesos:
- Suele ser una de las primeras señales de que el cáncer empezó en los huesos o se extendió allí.
- Puede empezar como dolor ocasional y volverse constante con el tiempo.
- Para controlarlo, se pueden usar analgésicos y bisfosfonatos (medicinas que ayudan a fortalecer los huesos).
- La radioterapia (tratamiento que usa haces de alta energía para destruir células cancerosas o frenar su crecimiento) también puede ayudar a reducir el dolor.
- Compresión de la médula espinal:
- Ocurre cuando el cáncer de hueso afecta o se extiende a los huesos de la columna y presiona con fuerza la médula espinal.
- Necesita atención médica inmediata por su gravedad.
- Los síntomas pueden incluir:
- Dolor de espalda o cuello
- Entumecimiento en las piernas o en el abdomen
- Debilidad en las piernas
- Pérdida de control de las evacuaciones o de la orina
- Las opciones de tratamiento incluyen cirugía y radioterapia.
- Hipercalcemia:
- El cáncer de hueso, sobre todo cuando se extiende a otras áreas (metástasis), puede hacer que el hueso se descomponga y libere demasiado calcio a la sangre.
- A esto se le llama hipercalcemia, que significa tener niveles altos de calcio en la sangre.
- Los síntomas pueden incluir:
- Cansancio
- Náuseas
- Estreñimiento
- Mucha sed
- Confusión
- El tratamiento puede incluir:
- Medicinas para bajar los niveles de calcio
- Líquidos por la vena (intravenosos) para ayudar a eliminar el calcio extra
Para prevenir o tratar los problemas relacionados con el cáncer de hueso, es importante trabajar de cerca con su equipo de atención médica. Algunas estrategias:
- Comunicación regular con su proveedor de atención médica: si tiene síntomas nuevos o cambios en su condición, avísele de inmediato. Pueden revisar sus síntomas y sugerir los tratamientos adecuados.
- Control del dolor: si tiene dolor de huesos, coméntelo con su proveedor. Puede recetarle analgésicos u otras medicinas para controlarlo bien.
- Medicinas para fortalecer los huesos: los bisfosfonatos ayudan a fortalecer los huesos y a reducir el riesgo de fracturas cuando el cáncer se ha extendido a los huesos. Hable con su médico para saber si los bisfosfonatos son adecuados para usted.
- Radioterapia: puede dirigirse a áreas específicas afectadas por el cáncer de hueso que se ha extendido, para aliviar el dolor y otros síntomas.
- Cuidados de apoyo: mantenerse activo, comer de forma saludable y descansar lo suficiente puede mejorar su bienestar durante el tratamiento.
Recuerde: la situación de cada persona es diferente. Hable con su proveedor de atención médica sobre prevención y tratamiento. Ellos le darán consejos adecuados para su caso. El tipo de medicamento y la dosis dependen de muchos factores y pueden ser diferentes para cada persona, y pueden ocurrir efectos secundarios adicionales. Hable con su médico para recibir consejos personalizados y lea la información que viene con su medicamento. Solo se debe considerar la cirugía si las opciones no quirúrgicas no han funcionado.