Acerca del colangiocarcinoma hiliar

Descripción general

El colangiocarcinoma hiliar, también llamado tumor de Klatskin, es un tipo de cáncer de los conductos biliares. Aparece en la unión donde se encuentran el conducto biliar común y los conductos que están dentro del hígado.

Es la forma más común de cáncer de los conductos biliares. Representa aproximadamente entre 60 y 70 de cada 100 colangiocarcinomas. Se caracteriza por el crecimiento de células cancerosas en los conductos biliares que están fuera del hígado.

Con frecuencia se diagnostica en etapa avanzada, lo que hace difícil quitar el tumor con cirugía. Las opciones de tratamiento para quienes no pueden operarse son limitadas. La quimioterapia y la radioterapia han mostrado una eficacia limitada.

El drenaje biliar, un procedimiento para destapar y drenar los conductos biliares, puede aliviar los síntomas y ayudar a vivir más tiempo. Aun así, el tiempo de supervivencia promedio, incluso cuando el drenaje funciona, es de entre 6 y 8 meses.

Causas y factores de riesgo

Las causas dentro del cuerpo del colangiocarcinoma hiliar (un tipo de cáncer que nace en el revestimiento de los conductos biliares, en la bifurcación del conducto hepático común) no se mencionan de forma explícita en los documentos provistos. Sin embargo, se sabe que varios factores de riesgo contribuyen a su desarrollo.

Factores de riesgo que no se pueden cambiar del colangiocarcinoma hiliar:

  • Colangitis esclerosante primaria (CEP): inflamación crónica de los conductos biliares que causa cicatrices.
  • Hepatolitiasis: piedras en los conductos biliares dentro del hígado.
  • Enfermedad parasitaria de las vías biliares: infecciones por parásitos en los conductos biliares.
  • Hepatitis: inflamación del hígado.
  • Quistes del colédoco (quistes coledocianos): bolsas anormales en el conducto biliar principal.
  • Exposición a Thorotrast (un medio de contraste antiguo con torio).

Factores de riesgo que se pueden cambiar del colangiocarcinoma hiliar:

  • Contenido de grasa en el hígado: exceso de grasa en el hígado.
  • Enfermedad del hígado graso no alcohólico: acumulación de grasa en el hígado en personas que no beben mucho alcohol.
  • Colelitiasis (cálculos biliares): piedras en la vesícula biliar.

Estos factores de riesgo se han identificado en estudios y la lista puede no estar completa. Además, hábitos de vida como fumar, beber alcohol y la obesidad también pueden aumentar el riesgo de tener colangiocarcinoma hiliar. Aun así, se necesita más investigación para entender bien por qué ocurre esta enfermedad.

Recuerde: siempre consulte con su profesional de la salud para recibir consejos personalizados según su situación.

Síntomas

En las etapas iniciales, el colangiocarcinoma hilar (cáncer en los conductos biliares cerca del hígado) puede no causar síntomas. Pero a medida que el tumor crece y la enfermedad avanza, pueden aparecer estos síntomas:

  • Ictericia (color amarillo de la piel y los ojos)
  • Heces pálidas o color arcilla (heces acólicas)
  • Orina oscura
  • Prurito (picazón en la piel)
  • Cansancio o sudores nocturnos
  • Dolor en el abdomen (barriga)
  • Pérdida de peso sin intentarlo
  • Falta de apetito
  • Náuseas
  • Boca y ojos secos
  • Bultitos amarillos o blancos bajo la piel o alrededor de los ojos (xantomas o xantelasmas)
  • Dolor en articulaciones, músculos o huesos
  • Vientre hinchado por acumulación de líquido
  • Hinchazón en las piernas y tobillos (edema)
  • Diarrea
  • Fracturas por debilidad de los huesos

Es importante saber que estos síntomas no son específicos del colangiocarcinoma hilar y también pueden relacionarse con otras afecciones. Si tiene alguno de estos síntomas, consulte con un profesional de la salud para recibir un diagnóstico adecuado.

Diagnóstico

Para diagnosticar el colangiocarcinoma hiliar (cáncer de los conductos biliares donde salen del hígado), se usan con frecuencia estos exámenes y pruebas:

  • Examen físico: Su proveedor buscará señales de un problema, como dolor, hinchazón o masas (bultos) en el cuerpo.
  • Pruebas de laboratorio: Pueden pedir análisis, como una muestra de sangre, para buscar sustancias (marcadores) que sugieran colangiocarcinoma.
  • Estudios de imágenes: Dan imágenes detalladas de los conductos biliares y las áreas cercanas. Entre las pruebas más comunes están el ultrasonido, la tomografía computarizada (TC) y la resonancia magnética (RM).

Para saber el estadio o qué tan avanzado está el colangiocarcinoma hiliar, también pueden usar:

  • Colangiopancreatografía por resonancia magnética (CPRM): Usa imanes y ondas de radio para crear imágenes detalladas de las vías biliares y el páncreas.
  • Colangiopancreatografía retrógrada endoscópica (CPRE): Consiste en introducir una cámara pequeña por la boca hasta la zona donde el conducto biliar principal (colédoco) desemboca en el intestino delgado. Puede mostrar bloqueos o cambios anormales en los conductos biliares.
  • Biopsia: Se toma una muestra de tejido del conducto biliar para analizarla, confirmar el diagnóstico y saber el tipo exacto de cáncer.
  • Estudios de estadificación: Pueden incluir más pruebas de imagen, como la tomografía por emisión de positrones (PET/TEP) o el ultrasonido endoscópico (USE), para ver hasta dónde se ha extendido el cáncer y determinar su estadio.
  • Laparoscopia de estadificación: Cirugía de mínima invasión que permite al médico ver el tumor para ayudar a decidir las opciones de tratamiento.
  • Análisis de sangre: Vigilar distintos marcadores en sangre puede dar información sobre cómo progresa la enfermedad y cómo responde al tratamiento.

Es importante hablar con su proveedor de salud sobre cuáles exámenes y pruebas son apropiados para su situación.

Opciones de tratamiento

Los objetivos del tratamiento del colangiocarcinoma hiliar son lograr la curación y ayudarle a vivir más tiempo. Estos son los tipos de tratamiento y sus metas:

  • Cirugía: La cirugía es la opción principal cuando el cáncer está localizado. Busca extirpar el tumor por completo. La meta es lograr una resección R0, es decir, que no queden células cancerosas.
  • Trasplante de hígado: En algunas personas seleccionadas, el trasplante de hígado puede ser una opción. La meta es reemplazar el hígado enfermo por uno sano y así quitar el tumor por completo.
  • Quimioterapia: Las medicinas contra el cáncer pueden usarse para encoger el tumor antes de la cirugía, o después de la cirugía para eliminar cualquier célula cancerosa que quede. La meta es controlar el crecimiento y la propagación del cáncer.
  • Radioterapia: Este tratamiento usa rayos de alta energía para destruir células cancerosas. Puede usarse antes de la cirugía para encoger tumores o después de la cirugía para eliminar células cancerosas que queden.
  • Cuidados paliativos: Cuando no es posible un tratamiento curativo, los cuidados paliativos se enfocan en aliviar síntomas, mejorar la calidad de vida y brindar apoyo emocional.

Es importante saber que los medicamentos, las terapias, los procedimientos y los cambios en sus hábitos de salud dependen de su situación y deben hablarse con un profesional de la salud. La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para usted. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.