Sobre el cáncer de vesícula biliar

Descripción general
El cáncer de vesícula biliar es un tipo de cáncer poco común. Empieza en las capas internas del tejido de la vesícula biliar. La vesícula biliar es un órgano pequeño que está debajo del hígado, en la parte alta del abdomen. Su función principal es guardar bilis, un líquido que produce el hígado y que ayuda a digerir las grasas. Aunque la vesícula ayuda en la digestión, no es esencial para vivir. Un médico puede quitarla de forma segura con cirugía y la persona puede vivir una vida normal sin ella. El cáncer de vesícula biliar suele diagnosticarse en etapas avanzadas por falta de señales y síntomas tempranos. Esto hace difícil detectarlo a tiempo.
Causas y factores de riesgo

Aún no se conocen por completo las causas del cáncer de vesícula biliar. Sin embargo, se cree que la inflamación crónica del tejido de la vesícula tiene un papel importante. Esta inflamación puede deberse a varios factores de riesgo. Con el tiempo, puede causar cambios en el ADN (material genético) y la formación de células cancerosas.

Factores de riesgo no modificables (no se pueden cambiar ni controlar):

  • Edad: el riesgo de presentar cáncer de vesícula biliar aumenta con la edad.
  • Sexo: las mujeres tienen más probabilidad de presentar este cáncer que los hombres.
  • Origen étnico y geografía: ciertos grupos étnicos y algunas regiones tienen más casos de este cáncer.
  • Antecedentes familiares: tener familiares con cáncer de vesícula biliar aumenta el riesgo.

Factores de riesgo modificables (se pueden influir o cambiar):

  • Piedras en la vesícula (cálculos biliares): es el factor de riesgo más común.
  • Vesícula biliar en porcelana: en esta afección, la pared de la vesícula está cubierta de depósitos de calcio. Aumenta mucho el riesgo.
  • Factores de estilo de vida: tener obesidad, fumar y consumir una dieta alta en carbohidratos pueden aumentar el riesgo.
  • Exposición a químicos: algunas exposiciones en el trabajo, como en las industrias del caucho o textil, pueden aumentar el riesgo.

Es importante saber que estos factores no garantizan que usted desarrollará cáncer de vesícula biliar. Los chequeos regulares y hablar con un profesional de la salud son necesarios para evaluar su riesgo personal.

Síntomas

La mayoría de las personas con cáncer de vesícula biliar no tienen síntomas en las etapas iniciales. Sin embargo, a medida que la enfermedad avanza, el síntoma temprano más común es el dolor abdominal. Este dolor puede sentirse como un dolor molesto o una sensación de tirón en la parte superior derecha del abdomen. A veces se corre hacia la espalda o el hombro. Algunas personas lo describen como un dolor punzante.

En etapas más avanzadas, cuando el cáncer de vesícula biliar está avanzado, pueden aparecer otros síntomas comunes. Estos incluyen:

  • Ictericia: color amarillo en la piel o en la parte blanca de los ojos por niveles altos de bilirrubina (una sustancia en la sangre).
  • Orina más oscura y heces más pálidas de lo normal.
  • Picazón en la piel.
  • Fiebre y escalofríos.
  • Náuseas y vómitos.
  • Pérdida de peso sin intentarlo.
  • Un bulto o masa en el abdomen.
  • Abdomen hinchado.

Es importante saber que el cáncer de vesícula biliar es poco común y comparte síntomas con otras afecciones. Hablar con un médico puede ayudar a determinar la causa de estos síntomas.

Diagnóstico

Para diagnosticar el cáncer de vesícula biliar, los profesionales de la salud suelen hacer los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:

  • Examen físico: El profesional de la salud busca señales físicas de un problema, como dolor, hinchazón o bultos en el cuerpo.
  • Análisis de sangre: Las pruebas de función del hígado muestran qué tan bien funcionan el hígado, la vesícula biliar y los conductos biliares, y dan pistas sobre la causa de los síntomas.
  • Pruebas de imagen: La ecografía (ultrasonido), la tomografía computarizada (TC) y la resonancia magnética (RM) pueden detectar cambios o problemas en la vesícula biliar y en los órganos cercanos.
  • Colangiografía transhepática percutánea (CTP): Este procedimiento consiste en inyectar un colorante (tinte) para ver bloqueos en los conductos biliares o en el hígado con imágenes de rayos X.
  • Colangiopancreatografía retrógrada endoscópica (CPRE): Se introduce un tubo con luz y cámara por la boca para examinar los conductos biliares. Se inyecta un colorante para identificar conductos biliares bloqueados.

Para determinar la etapa o gravedad del cáncer de vesícula biliar, se pueden hacer exámenes, pruebas y procedimientos adicionales, como:

  • Tomografía por emisión de positrones (TEP): Esta prueba puede mostrar señales de que el cáncer se ha extendido a otras partes del cuerpo.
  • Biopsia: Se extrae una pequeña parte del tumor para confirmar si hay células cancerosas. A menudo es la prueba más concluyente para diagnosticar el cáncer de vesícula biliar.

Es importante saber que estos exámenes los realizan profesionales de la salud para diagnosticar y clasificar el cáncer de vesícula biliar con precisión. Consulte a su profesional de la salud para recibir consejos personalizados.

Opciones de tratamiento

Los objetivos del tratamiento del cáncer de vesícula biliar son curar el cáncer, controlar su crecimiento y aliviar los síntomas. Las opciones específicas dependen de la etapa del cáncer y de su situación personal. A continuación se describen los diferentes tipos de tratamiento y cómo funcionan:

Tipos de medicamentos:

  • Quimioterapia: usa medicamentos para matar o frenar el crecimiento de las células cancerosas.
  • Terapia dirigida: estos medicamentos atacan partes específicas de las células cancerosas que las ayudan a crecer y sobrevivir.

Terapias:

  • Cirugía: el tratamiento principal es la cirugía. Consiste en extirpar la vesícula biliar y, a veces, otros tejidos afectados.
  • Radioterapia: usa rayos de alta energía para matar células cancerosas o reducir tumores.
  • Inmunoterapia: estimula el sistema inmunitario del cuerpo para reconocer y atacar las células cancerosas.

Procedimientos terapéuticos:

  • Sensibilizadores a la radiación: agentes que aumentan la eficacia de la radioterapia para destruir células cancerosas.

Cambios en los hábitos de salud:

  • Adoptar hábitos saludables, como mantener una alimentación equilibrada, hacer ejercicio con regularidad y evitar fumar y el consumo excesivo de alcohol, puede ayudar a su bienestar general durante el tratamiento.

Otros tratamientos:

  • Cuidados paliativos: se enfocan en aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida de las personas con cáncer de vesícula biliar avanzado.

Es importante consultar con un profesional de la salud para determinar el plan de tratamiento más adecuado según su situación personal.