Obesidad y cáncer

Descripción general

Se ha demostrado que la obesidad causa cáncer o aumenta su riesgo. Las personas con obesidad tienen más riesgo de al menos 13 tipos de cáncer. Estos incluyen cáncer de mama, colorrectal, de esófago, de riñón, de vesícula biliar, del útero, de páncreas, de tiroides y de hígado. De hecho, alrededor del 40% de todos los cánceres diagnosticados cada año en Estados Unidos están relacionados con el sobrepeso o la obesidad. Además, la obesidad no solo aumenta el riesgo de tener cáncer, también aumenta el riesgo de morir por cáncer.

Aún se estudian las razones exactas por las que la obesidad aumenta el riesgo de cáncer, pero hay varios factores:

  • La obesidad aumenta la producción de hormonas que algunos cánceres usan para crecer. A la vez, reduce la producción de otras moléculas que ayudan a controlar esas hormonas. Este desequilibrio hormonal puede contribuir al desarrollo y avance de cánceres impulsados por hormonas.
  • La obesidad también causa inflamación crónica en el cuerpo, lo que puede producir estrés en las células y daño al ADN (el material genético). Esto pasa porque las células de grasa, sobre todo las del abdomen, liberan sustancias que causan inflamación. Este daño al ADN puede aumentar el riesgo de desarrollar cáncer.
  • El exceso de grasa corporal puede aumentar los niveles de factores de crecimiento en el cuerpo, incluido el factor de crecimiento similar a la insulina, y otros que hacen que las células crezcan. Esto puede hacer que las células se dividan más rápido y aumentar el riesgo de ciertos cánceres.
  • La obesidad puede aumentar el estrés oxidativo, que significa que hay más moléculas dañinas (radicales libres) en el cuerpo que pueden dañar las células. El estrés oxidativo puede dañar el ADN y hacer que las células se vuelvan cancerosas con más facilidad. Esto influye en cánceres como el de riñón y el de hígado.
  • La obesidad puede debilitar el sistema inmunitario, lo que dificulta luchar contra enfermedades, incluido el cáncer. Con un sistema inmunitario debilitado, el cuerpo no elimina las células dañinas con la misma eficacia, y esto aumenta el riesgo de cáncer.

No hay síntomas específicos de cáncer causados por la obesidad. Aun así, esté atento a síntomas generales de cáncer, como pérdida de peso sin explicación, cansancio, dolor, cambios en la piel o en lunares, tos persistente o ronquera y sangrado anormal.

Para reducir el riesgo de cáncer relacionado con la obesidad, haga cambios en su estilo de vida. Estos incluyen mantener un peso saludable con una alimentación balanceada y actividad física regular. Es importante consultar con un profesional de la salud para recibir orientación personalizada sobre el control del peso y cómo reducir su riesgo de cáncer.

En algunos casos, se puede recomendar una cirugía para bajar de peso en personas con obesidad que ya tienen un diagnóstico de cáncer. Sin embargo, esta decisión debe tomarse junto con un profesional de la salud.

En resumen, tomar medidas para mantener un peso saludable y adoptar un estilo de vida saludable puede ayudar a reducir el riesgo de cáncer asociado con la obesidad. Recuerde consultar siempre con su proveedor de atención médica para recibir consejos y orientación personalizados sobre cómo manejar su peso y reducir su riesgo de cáncer.