Genética y cáncer

Descripción general

El cáncer es una enfermedad genética. Esto significa que cambios en los genes de una persona pueden llevar al desarrollo de cáncer. Estos cambios genéticos pueden heredarse en la familia. También pueden ocurrir a lo largo de la vida por factores del entorno o por errores cuando las células se dividen para formar células nuevas.

Hay dos tipos principales de cambios genéticos que pueden aumentar el riesgo de cáncer:

  • Mutaciones adquiridas: son la causa más común de cáncer. A menudo se deben al uso de tabaco, la exposición a radiación ultravioleta, a ciertos virus y al envejecimiento. Estas mutaciones ocurren en células específicas y pueden causar crecimiento descontrolado de las células, que es una señal típica del cáncer.
  • Mutaciones hereditarias (de la línea germinal): se heredan de los padres y ocurren en los óvulos o los espermatozoides. Cuando estas células se dividen, el cambio genético se copia en cada célula nueva. Esto significa que las personas con mutaciones hereditarias tienen un mayor riesgo de desarrollar ciertos tipos de cáncer asociados con esos cambios genéticos específicos.

Es importante que quienes tienen antecedentes familiares de cáncer consideren hacerse una prueba genética para saber si tienen un mayor riesgo de ciertos tipos de cáncer. Las pruebas genéticas pueden ayudar a identificar mutaciones específicas que pudieron pasar de una generación a la siguiente y que podrían aumentar el riesgo en algunas personas.

Para saber si su riesgo es mayor por factores genéticos, empiece con una asesoría genética. La asesoría genética consiste en reunirse con un profesional de la salud especializado en genética. Esta persona puede darle información y orientación sobre los beneficios y las posibles desventajas de las pruebas genéticas. Este proceso le ayuda a pensar sus opciones y a tomar decisiones informadas sobre si hacerse o no la prueba.

En general, entender el vínculo entre el cáncer y la genética puede ayudar a quienes tienen antecedentes familiares de cáncer. Las pruebas y la asesoría genéticas pueden brindar información valiosa sobre el riesgo de una persona y guiarla hacia opciones adecuadas de detección y prevención. Sin embargo, recuerde que las pruebas genéticas siempre deben hacerse con la guía de un profesional de la salud. Lo mejor es preguntar a su médico si son adecuadas para usted.