Ejercicios durante y después del tratamiento del cáncer
Descripción general
El ejercicio regular puede ayudar a reducir los efectos secundarios del tratamiento contra el cáncer y mejorar su bienestar. Estos ejercicios pueden ser útiles:
- Estiramientos: Los estiramientos consisten en alargar los músculos con suavidad. Ayudan a mejorar la flexibilidad, aliviar la tensión muscular y reducir el riesgo de rigidez. Puede levantar los brazos por encima de la cabeza, tocarse los dedos de los pies para estirar las piernas, o hacer estiramientos suaves de cuello y hombros.
- Caminar: Caminar es un ejercicio de bajo impacto que puede incluir en su rutina diaria. Mejora la salud del corazón, fortalece los músculos y levanta el ánimo. Empiece con una caminata corta y aumente poco a poco el tiempo y el ritmo según lo tolere. Use zapatos cómodos y elija rutas seguras.
- Ejercicios en el agua: Son ejercicios que se hacen en una piscina. La flotación del agua reduce el impacto en las articulaciones, por lo que sirven para personas con dolor articular o movilidad limitada. Mejoran la resistencia del corazón, fortalecen los músculos y aumentan la flexibilidad. Inscríbase en una clase de aeróbicos acuáticos o haga ejercicios como caminar en el agua, patear con las piernas o mover los brazos en agua hasta el pecho.
- Entrenamiento con resistencia ligera: Usa pesas livianas o bandas elásticas para fortalecer los músculos. Ayuda a prevenir la pérdida de músculo, aumentar la densidad ósea (la fuerza de los huesos) y mejorar la fuerza general. Empiece con pesas livianas y aumente la resistencia poco a poco a medida que se fortalezca. Haga ejercicios como flexiones de bíceps, press de hombros o sentadillas con bandas de resistencia o mancuernas ligeras.
- Bailar: Bailar es una forma divertida de mantenerse activo durante el tratamiento. Mejora la salud del corazón, la coordinación, el equilibrio y el ánimo. Puede unirse a clases de baile o simplemente bailar en casa con su música favorita.
- Movimientos suaves: Movimientos como levantar los brazos o las piernas ayudan a mantener la movilidad y a prevenir la debilidad durante el tratamiento. Levante los brazos o las piernas lentamente mientras está sentado o acostado. Son útiles si tiene poca energía o movilidad.
- Natación: La natación es de bajo impacto y trabaja todo el cuerpo sin forzar las articulaciones. Mejora la salud del corazón, fortalece los músculos y aumenta la flexibilidad. Si tiene acceso a una piscina, trate de nadar largos o participe en clases en el agua.
- Baile aeróbico: Combina movimientos rítmicos con música para subir el ritmo del corazón y mejorar la condición del corazón y los pulmones. También fortalece los músculos y mejora la coordinación. Unirse a clases de baile aeróbico o seguir rutinas en línea puede ser una forma divertida de mantenerse activo.
- Entrenamiento con resistencia pesada: Usa pesas más pesadas o bandas más fuertes para desafiar más los músculos. Ayuda a aumentar la fuerza y la masa muscular y mejora la densidad ósea (la fuerza de los huesos). Haga ejercicios como press de banca, sentadillas con peso o peso muerto bajo la guía de un entrenador calificado.
Recuerde consultar con su equipo de atención médica antes de empezar cualquier programa de ejercicio durante el tratamiento contra el cáncer. Ellos pueden darle consejos personalizados según su situación y cualquier limitación que tenga.