Ejercicio y cáncer
El ejercicio regular es fundamental para las personas con cáncer. Puede ofrecer muchos beneficios para su bienestar y para los resultados del tratamiento. Este artículo brinda sugerencias, información importante y precauciones para hacer ejercicio cuando tiene cáncer.
Efectos positivos del ejercicio en personas con cáncer:
- Menos efectos secundarios: La actividad física regular puede aliviar el cansancio, las náuseas, la depresión y la dificultad para concentrarse.
- Mejor calidad de vida: Hacer ejercicio puede mejorar su bienestar general y su estado de ánimo.
- Mejor recuperación: El ejercicio ayuda a mantener las capacidades físicas necesarias para las tareas diarias y a prevenir la pérdida de músculo durante el tratamiento.
- Sistema inmunitario más fuerte: La actividad física puede fortalecer el sistema inmunitario, clave para combatir infecciones y favorecer la recuperación.
Recomendaciones de ejercicio:
- Ejercicios aeróbicos: Propóngase 30 minutos, al menos tres veces por semana. Caminar a paso rápido, nadar, andar en bicicleta o bailar son de bajo impacto y mejoran la salud del corazón y los pulmones sin exigir demasiado al cuerpo.
- Incluya ejercicios de fuerza: Levantar pesas o usar bandas elásticas ayuda a mantener la masa y la fuerza muscular.
- Ejercicios de flexibilidad: Estirarse o practicar yoga mejora la flexibilidad y la movilidad.
- Siempre hable con su equipo de atención médica antes de comenzar cualquier programa de ejercicios.
Precauciones:
- Actividades de alto impacto: Evite correr o saltar, especialmente si su cáncer se ha extendido a los huesos o si tiene otras afecciones que aumentan el riesgo de fracturas.
- Deportes de contacto: Evite los deportes de contacto u otras actividades que aumenten el riesgo de lesiones.
Cómo mantenerse motivado:
- Fije metas alcanzables: Comience con metas pequeñas y aumente poco a poco la intensidad y la duración.
- Busque actividades que le gusten: Elija ejercicios que disfrute para que sea más fácil mantener el hábito.
- Obtenga apoyo: Haga ejercicio con un amigo o únase a un grupo de apoyo centrado en actividad física para personas con cáncer.
- Lleve un registro de su progreso: Anote sus rutinas para ver su avance y celebrar sus logros.
Antes de comenzar un programa de ejercicios, hable con su equipo de atención médica. Ellos pueden darle recomendaciones personalizadas según su condición y su plan de tratamiento. Precauciones antes de empezar:
- Si le realizaron cirugías en los pulmones o en el abdomen, tiene una ostomía (una bolsa adherida al cuerpo para recolectar desechos), cansancio extremo, desnutrición grave o cáncer que se ha extendido a los huesos, consulte con fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales o médicos especialistas en rehabilitación antes de hacer actividad física.
- Escuche a su cuerpo y ajuste la intensidad o la duración del ejercicio si es necesario. Es esencial no exigirse de más.
- Beba agua durante el ejercicio y use ropa y calzado adecuados para su comodidad y seguridad.
Recuerde: estas son pautas generales. Siempre consulte a su equipo de atención médica antes de iniciar un programa nuevo de ejercicios para asegurar que se adapte a sus necesidades y condición. Ellos pueden darle consejos personalizados según su situación.