Cáncer y control del dolor

Descripción general
El dolor por cáncer es el dolor que aparece de repente o que dura mucho tiempo en personas que tienen cáncer. Puede tener varias causas, como cuando el tumor se extiende en el cuerpo, los tratamientos contra el cáncer, como la quimioterapia, o problemas relacionados con el cáncer. A menudo se describe como difícil de describir, doloroso, que asusta o insoportable. Puede causar dificultad para dormir, irritabilidad, depresión, sufrimiento, aislamiento, desesperanza y sensación de no poder hacer nada. Lamentablemente, aun usando escalas para medir el dolor, muchas personas con cáncer no logran aliviarlo lo suficiente porque es un problema complejo. Por eso, se recomienda combinar tratamientos con medicamentos y sin medicamentos para controlar el dolor por cáncer de forma eficaz.
Causas y factores de riesgo

El dolor por cáncer puede tener varias causas. Puede deberse a que las células del tumor se propagan en el cuerpo. También puede deberse a efectos secundarios del tratamiento, como la quimioterapia. Algunos factores de riesgo de dolor por cáncer incluyen:

Factores de riesgo no modificables (no se pueden cambiar ni controlar para reducir la probabilidad de tener dolor por cáncer):

  • Haber pasado la menopausia
  • Ser de raza blanca
  • Antecedentes personales de cáncer de mama o de endometrio (revestimiento del útero)
  • Antecedentes familiares de cáncer de ovario (de primer o segundo grado)
  • Mutaciones en los genes BRCA1 o BRCA2
  • Síndrome de Lynch (hereditario)
  • Endometriosis (cuando tejido similar al del revestimiento del útero crece fuera de él)

Factores de riesgo modificables (se pueden cambiar o controlar para reducir la probabilidad de tener dolor por cáncer):

  • No haber dado a luz
  • Obesidad
  • Infertilidad
  • Uso de anticonceptivos orales (píldoras anticonceptivas)
  • Lactancia materna
  • Ligadura de trompas
  • Salpingooforectomía (extirpación de las trompas de Falopio y los ovarios)

Es importante saber que estos factores de riesgo pueden variar de una persona a otra, y se deben considerar las circunstancias individuales. Consulte con su profesional de la salud para recibir consejos personalizados.

Síntomas

Los síntomas tempranos del dolor por cáncer pueden variar según el tipo de cáncer. Algunos síntomas tempranos comunes a los que debe prestar atención incluyen:

  • Cansancio extremo que no mejora con el descanso
  • Ganglios linfáticos hinchados
  • Pérdida o aumento de peso sin explicación
  • Pérdida del apetito
  • Náuseas y vómitos
  • Dolor en el abdomen
  • Bultos o hinchazón fuera de lo común
  • Dolor que no se quita
  • Moretones o sangrado fuera de lo común
  • Cambios en sus hábitos para evacuar o para orinar
  • Tos que no se quita
  • Dificultad para tragar
  • Cambios en la piel
  • Fiebre
  • Sudores nocturnos
  • Problemas de la vista o dificultad para oír
  • Dolores de cabeza

A medida que el dolor por cáncer avanza o se vuelve más intenso, pueden aparecer otros síntomas. Estos pueden variar según el tipo, el lugar y la etapa del cáncer:

  • Hinchazón y enrojecimiento sobre un hueso afectado por el cáncer
  • Bulto visible sobre un hueso afectado por el cáncer
  • Huesos que se rompen más fácilmente de lo normal
  • Caminar cojeando o dificultad para moverse por dolor en los huesos y debilidad
Diagnóstico

Para diagnosticar el dolor relacionado con el cáncer, los profesionales de la salud pueden hacer una serie de exámenes, pruebas y procedimientos. Estos incluyen:

  • Examen físico: Durante el examen físico, el profesional de la salud buscará señales de un problema médico, como dolor, hinchazón o la presencia de bultos en el cuerpo.
  • Examen neurológico: Es una serie de preguntas y pruebas para revisar el cerebro, la médula espinal y la función de los nervios. Evalúa el estado mental, la coordinación, la capacidad de caminar normalmente y la función de los músculos, la sensibilidad y los reflejos.
  • Análisis de sangre: Pueden recomendarle análisis específicos, como una extracción de sangre. Estos análisis ayudan a obtener información importante sobre su salud.
  • Estudios de imagen: Es posible que recomienden estudios de imagen como radiografías o resonancias magnéticas (RM). Estas pruebas dan imágenes detalladas de su cuerpo para ayudar a identificar problemas o señales de enfermedad.
  • Procedimientos clínicos: Según la información reunida y los resultados del examen físico, pueden recomendar procedimientos para ayudar a determinar un diagnóstico. Estos procedimientos varían según la parte del cuerpo que se evalúe.

También pueden hacerse exámenes, pruebas y procedimientos adicionales para determinar qué tan intenso es el dolor relacionado con el cáncer. Estos pueden incluir:

  • Gammagrafía ósea (escaneo de los huesos): Si hay dolor en los huesos, los médicos pueden recomendarla para saber si el cáncer se ha extendido a los huesos.
  • Radiografía de tórax (pecho): Puede hacerse para saber si el cáncer se ha extendido a los pulmones.
  • Tomografía computarizada (TC): En la fase inicial de la evaluación diagnóstica, a menudo se hacen TC del tórax, abdomen y pelvis. Estas imágenes ayudan a ver qué tanto se ha extendido el cáncer y a guiar decisiones de tratamiento.
  • Resonancia magnética (RM): Según los resultados de las primeras pruebas, pueden recomendar RMs de seguimiento. La RM usa imanes potentes y ondas de radio para crear imágenes detalladas de los tejidos blandos del cuerpo.
  • Tomografía por emisión de positrones (TEP): Es otra prueba de imagen que da información sobre la actividad metabólica (cómo usan energía las células) en el cuerpo. Ayuda a saber si el cáncer se ha extendido a otras áreas.
  • Biopsia: Casi siempre se necesita una biopsia para confirmar el diagnóstico y brindar información para tratar los síntomas del cáncer. Una biopsia consiste en extraer una pequeña muestra de tejido para examinarla al microscopio.

Es importante que haga un seguimiento con su profesional de la salud si algún síntoma empeora o cambia después de estos exámenes o pruebas. Recuerde que la situación de cada paciente es única y requiere un plan individual para diagnosticar y manejar el dolor relacionado con el cáncer.

Opciones de tratamiento

Las metas del tratamiento del dolor relacionado con el cáncer son bajar el dolor y su impacto en la vida diaria, y aumentar su capacidad para manejarlo por su cuenta. Es importante saber que la meta es controlar el dolor a un nivel aceptable, no quitarlo por completo.

Para lograr estas metas, el equipo de salud puede recomendar varias opciones de tratamiento, como:

Tipos de medicamentos:

  • Calmantes que no son opioides: son calmantes simples como paracetamol (acetaminofén) y antiinflamatorios no esteroideos (AINE). Se usan por lo general para dolor leve.
  • Opioides débiles: opioides menos fuertes que se usan para dolor moderado.
  • Opioides fuertes: opioides potentes que se usan para dolor intenso.
  • Medicamentos de apoyo (adyuvantes): no se usan primero para el dolor, pero pueden aumentar el efecto de otros calmantes.

Procedimientos médicos:

  • Bloqueos nerviosos: inyección de un medicamento en o cerca de los nervios para bloquear las señales de dolor.
  • Procedimientos neurolíticos: uso de químicos o calor para destruir nervios específicos que llevan las señales de dolor.
  • Ablación por radiofrecuencia: usa calor de ondas de radio para destruir tejido nervioso y aliviar el dolor.

Cambios en el estilo de vida:

  • Ejercicio: la actividad física ayuda a mejorar el bienestar y a bajar el dolor.
  • Hábitos de sueño: dormir bien ayuda a manejar mejor el dolor.
  • Manejo del estrés: técnicas como respiración profunda, meditación y atención plena pueden bajar el estrés y aliviar el dolor.

Otros tratamientos:

  • Cuidados paliativos: se enfocan en aliviar síntomas y mejorar la calidad de vida en enfermedades graves como el cáncer.
  • Apoyo psicológico: la consejería o la terapia ayudan a sobrellevar el impacto emocional del dolor por cáncer.
  • Terapias complementarias: como fisioterapia, acupuntura, masaje y técnicas de relajación. Pueden ayudar a manejar el dolor y mejorar el bienestar.

Es importante que los profesionales de la salud que atienden a personas con dolor relacionado con el cáncer estén bien capacitados para evaluar y tratar este tipo de dolor. La coordinación entre los distintos profesionales es esencial para asegurar una atención continua y de calidad.

Evolución o complicaciones

El dolor por cáncer es una complicación común que muchas personas con cáncer presentan. La evolución del dolor con el tiempo varía según el tipo y la etapa del cáncer. A continuación se resume cómo suele avanzar el dolor por cáncer:

  • Etapas tempranas: En las primeras etapas, puede no haber dolor o ser leve. A medida que el tumor crece, puede presionar tejidos y órganos cercanos y causar dolor localizado.
  • Etapas avanzadas: Al avanzar el cáncer, el dolor puede ser más intenso y más frecuente. Esto ocurre en especial en el cáncer metastásico (cuando el cáncer se ha propagado a otras partes del cuerpo).

Las complicaciones relacionadas con el dolor por cáncer son frecuentes y pueden afectar mucho su calidad de vida. Entre ellas están:

  • Complicaciones óseas: El cáncer a menudo se propaga a los huesos y causa dolor óseo. Los huesos pueden debilitarse y romperse con lesiones mínimas. Esto puede causar mucho malestar y problemas para moverse.
  • Compresión de la médula espinal: Cuando las células cancerosas crecen en la columna o cerca de ella, pueden presionar la médula espinal y los nervios cercanos. Esto puede causar dolor de espalda o de cuello, entumecimiento u hormigueo, dificultad para caminar y hasta problemas para controlar la vejiga y el intestino.
  • Hipercalcemia: Algunas células cancerosas liberan sustancias que aumentan el calcio en la sangre (hipercalcemia). Esto puede causar cansancio, náuseas, confusión, mucha sed y orinar con frecuencia.

Si usted tiene dolor por cáncer, es importante trabajar de cerca con su equipo de atención médica para crear un plan de tratamiento individualizado que tome en cuenta sus necesidades y metas, y también los posibles efectos secundarios y riesgos de cada opción.