¿Todos los tumores son cáncer?

Descripción general

Los tumores pueden ser cancerosos (malignos) o no cancerosos (benignos). No todos los tumores son cancerosos. Es importante saber la diferencia.

  • Para saber si un tumor es canceroso, a menudo se necesita un examen de patología (estudio de una muestra al microscopio). Esto ayuda a ver si las células se comportan distinto a las normales y si podrían ir a otras partes del cuerpo. En algunos casos, el médico hace una biopsia, donde se extrae un pedazo pequeño de tejido del tumor para llegar a un diagnóstico final.
  • Si un tumor es no canceroso, o benigno, quiere decir que las células no han cambiado de forma peligrosa y se quedan donde empezaron. Por lo general, los tumores benignos se pueden quitar con cirugía y no suelen volver a crecer. No invaden tejidos cercanos ni se diseminan a otras partes del cuerpo, así que por lo general no ponen en riesgo la vida.
  • En cambio, si un tumor es canceroso o maligno, quiere decir que las células pueden moverse del lugar donde empezaron y diseminarse a tejidos cercanos, a órganos o a otras partes del cuerpo. Los tumores cancerosos pueden crecer y multiplicarse rápido. Pueden invadir zonas cercanas y propagarse por el sistema linfático (la red que ayuda a combatir infecciones) o por la sangre. Cuando las células cancerosas se esparcen a otras partes del cuerpo, se llama metástasis.
  • Los tumores no cancerosos, como algunos tumores benignos del cerebro, por ejemplo los cordomas, por lo general crecen despacio y quizá no necesiten tratamiento inmediato a menos que causen síntomas o presionen tejidos, órganos o nervios cercanos.
  • Es importante saber que no todos los cánceres forman tumores. Por ejemplo, los cánceres de la sangre, como la leucemia, no forman masas ni bultos.

Si le preocupa un tumor o desea más información sobre su situación, hable con su médico. Su médico puede darle consejos y orientación según sus circunstancias.