Alcohol y cáncer
Se ha demostrado que el alcohol causa cáncer o aumenta el riesgo de tenerlo. Cuando bebemos alcohol, el cuerpo lo descompone en una sustancia llamada acetaldehído, clasificada como causa probable de cáncer.
- El acetaldehído puede dañar el ADN (material genético) y las proteínas. Esto puede causar cambios en los genes (mutaciones) que aumentan el riesgo de cáncer. Además, al procesar el alcohol se forman especies reactivas de oxígeno, también llamadas radicales libres (moléculas muy activas que dañan las células). Estos radicales pueden dañar el ADN, las proteínas y las membranas de las células y favorecer el cáncer.
- El alcohol también afecta la absorción y el uso de nutrientes que protegen contra el cáncer, como el folato y las vitaminas A, B, C, D y E.
- El consumo de alcohol puede aumentar los niveles en sangre de estrógeno, una hormona asociada con el riesgo de cáncer de mama.
- El consumo crónico de alcohol puede causar daño al hígado y cirrosis (cicatrización del hígado), lo que aumenta mucho el riesgo de cáncer de hígado.
- Aunque algunas sustancias del vino tinto (como el resveratrol) podrían tener propiedades contra el cáncer, hoy no hay evidencia de que beber vino tinto reduzca el riesgo de cáncer.
Los síntomas del cáncer pueden variar según el tipo y la etapa de la enfermedad. Síntomas comunes incluyen: pérdida de peso sin causa, cansancio, dolor, cambios en la piel o en los lunares, tos persistente o ronquera, dificultad para tragar o indigestión persistente, cambios en los hábitos del intestino o la vejiga, y sangrado o secreción inusual.
Para reducir el riesgo de cáncer relacionado con el alcohol, se aconseja limitar su consumo. La Guía Alimentaria para los Estadounidenses del gobierno federal define el consumo moderado como hasta una bebida al día para las mujeres y hasta dos bebidas al día para los hombres.
Sin embargo, es importante saber que incluso una bebida al día aumenta el riesgo de algunos cánceres, como el cáncer de mama. Por eso, hable con su médico sobre su situación antes de cambiar sus hábitos de consumo de alcohol.