Acerca del desgarro del manguito de los rotadores
Hay varios factores que pueden causar un desgarro del manguito rotador (los tendones y músculos que estabilizan el hombro). Estos incluyen:
- Lesión o trauma: Una lesión repentina, como caer sobre el brazo extendido o levantar algo muy pesado, puede desgarrar el manguito rotador.
- Desgaste por el uso: Movimientos repetitivos, como en deportes (por ejemplo, béisbol, tenis) o trabajos (por ejemplo, pintura, carpintería), pueden desgastar los tendones con el tiempo.
- Desgaste por la edad: Con la edad, los tendones del hombro pueden debilitarse y romperse con más facilidad.
Los factores de riesgo no modificables del desgarro del manguito rotador no se pueden cambiar ni controlar. Estos incluyen:
- Envejecimiento: El riesgo de tener un desgarro del manguito rotador aumenta con la edad. A medida que envejecemos, los tendones del manguito rotador se pueden debilitar y romper con más facilidad.
- Genética: Hay evidencia de que puede haber un componente genético. Tener antecedentes familiares de lesiones o desgarros del manguito rotador puede aumentar su riesgo.
Los factores de riesgo modificables del desgarro del manguito rotador sí se pueden influir o cambiar. Estos incluyen:
- Uso excesivo o movimientos repetitivos: Realizar actividades o trabajos con movimientos repetidos por encima de la cabeza, como lanzar, levantar objetos pesados o practicar ciertos deportes, puede aumentar el riesgo de un desgarro del manguito rotador.
- Mala postura: Mantener una mala postura con el tiempo agrega tensión a los tendones del manguito rotador y los hace más propensos a lesionarse.
- Debilidad muscular y desequilibrios: La debilidad de los músculos alrededor de la articulación del hombro, en especial los del manguito rotador, aumenta el riesgo de desgarro. Los desequilibrios en fuerza y coordinación también contribuyen a este riesgo.
- Fumar: Fumar se ha asociado con un mayor riesgo de desgarros del manguito rotador. Se cree que afecta el flujo sanguíneo a los tendones, lo que dificulta su curación y aumenta la probabilidad de lesión.
- Obesidad: El exceso de peso añade carga a la articulación del hombro y puede aumentar el riesgo de un desgarro del manguito rotador.
- Alimentación deficiente: Una dieta baja en nutrientes esenciales, en especial los importantes para la salud de los tendones (como la vitamina C y las proteínas), puede aumentar el riesgo de tener un desgarro del manguito rotador.
Es importante saber que, aunque estos factores de riesgo pueden aumentar su probabilidad de tener un desgarro del manguito rotador, no significa que vaya a ocurrir. Además, atender los factores modificables con cambios en el estilo de vida, como mejorar la postura, fortalecer los músculos, dejar de fumar, mantener un peso saludable y comer de forma nutritiva, puede ayudar a reducir el riesgo.
Los síntomas de un desgarro del manguito rotador (conjunto de tendones y músculos que estabilizan el hombro) pueden variar según qué tan grave sea la lesión y qué músculo esté afectado. Estos son los síntomas más comunes al inicio:
- Dolor al acostarse sobre el hombro lesionado
- Dolor al levantar el brazo o al girarlo en el hombro
- Debilidad en el brazo lesionado
- Sonidos de chasquido o crujido en ciertas posiciones
A medida que la lesión avanza o empeora, pueden aparecer otros síntomas:
- Rigidez en el hombro
- Dolor leve, incluso en reposo
- Hinchazón y sensibilidad al tacto en la parte frontal del hombro
- Dolor que va de la parte frontal al lado del hombro
- Dolor repentino y agudo al alcanzar o al levantar algo
- Sonido de chasquido al usar el hombro
- Dificultad para mover el brazo
- Debilidad del músculo bíceps (en la parte delantera del brazo)
- Dificultad para alcanzar detrás de su espalda o el bolsillo trasero
- Dolor en el espacio debajo de la clavícula
- El brazo se gira hacia afuera sin que usted lo mueva
Es importante saber que no todas las personas con una lesión del manguito rotador tendrán todos estos síntomas. Además, algunas personas con esta lesión no sienten dolor. Si sospecha un desgarro del manguito rotador, consulte con un profesional de la salud para un diagnóstico preciso y el tratamiento adecuado.
Para diagnosticar un desgarro del manguito rotador (conjunto de músculos y tendones del hombro), los médicos suelen realizar los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:
- Examen físico: Un médico o un fisioterapeuta revisa la movilidad del hombro y escucha si hay chasquidos o crujidos al moverlo. También puede usar pruebas específicas para evaluar lesiones del manguito rotador.
- Prueba de rascado de Apley (Apley Scratch Test): Consiste en llevar una mano por detrás de la espalda y la otra por encima del hombro. Ayuda a identificar lesiones del manguito rotador o movilidad limitada.
- Prueba del signo de Hornblower (Hornblower's Sign Test): El médico levanta el brazo hacia el lado y dobla el codo a 90 grados. Luego, la persona gira el brazo hacia afuera mientras el médico hace resistencia. Esta prueba ayuda a detectar daño en el músculo redondo menor del manguito rotador.
- Prueba del abrazo de oso (Bear Hug Test): La persona pone la mano del brazo lesionado sobre el hombro opuesto, y el médico trata de separar la mano del hombro mientras la persona resiste. Esta prueba ayuda a evaluar la fuerza y la estabilidad del manguito rotador.
- Pruebas de imagen: En algunos casos, se recomiendan para confirmar el diagnóstico de desgarro del manguito rotador o ver su gravedad.
- Radiografía: Ayuda a descartar otras causas de dolor de hombro, como espolones óseos o fracturas.
- Resonancia magnética (RM): Usa un campo magnético para generar imágenes detalladas de tejidos blandos como músculos y tendones. Puede identificar áreas de inflamación y posibles desgarros en el manguito rotador.
- Ecografía (ultrasonido): Muestra en tiempo real cómo se mueven los músculos y tendones, y permite revisar si hay daño en el manguito rotador.
- Artrograma de hombro: Consiste en inyectar un tinte (medio de contraste) en la articulación del hombro y luego tomar una radiografía. Ayuda a ver las estructuras dentro de la articulación, incluido el manguito rotador.
Es importante saber que los métodos de imagen tienen distintos niveles de precisión para diagnosticar desgarros del manguito rotador. Los radiólogos con experiencia en músculos y huesos (musculoesquelético) o los cirujanos ortopédicos especializados en hombro suelen tener mayor precisión que los radiólogos generales y los ecografistas cuando usan la ecografía para el diagnóstico.
Los objetivos del tratamiento de un desgarro del manguito rotador (los tendones que ayudan a mover el hombro) son reducir el dolor y recuperar la función del hombro. Hay varias opciones de tratamiento, entre ellas:
- Reposo: descansar el hombro lesionado es una parte importante de la curación. Si evita actividades que causan dolor y le da tiempo al hombro para recuperarse, ayuda a bajar la inflamación y a sanar.
- Medicinas: los medicamentos antiinflamatorios no esteroides (AINE), como ibuprofeno o aspirina, pueden ayudar a bajar la inflamación y a controlar el dolor por un desgarro del manguito rotador. Estos medicamentos actúan reduciendo la inflamación en la articulación del hombro.
- Fisioterapia: la fisioterapia puede ser muy útil. Su fisioterapeuta le guiará con ejercicios y estiramientos que fortalecen los músculos alrededor del hombro y mejoran la movilidad. Estos ejercicios buscan recuperar la función y prevenir una nueva lesión.
- Inyecciones de corticoesteroides: si otros tratamientos no le dan suficiente alivio, el médico puede recomendar una inyección de corticoesteroide (un medicamento fuerte para bajar la inflamación) en la articulación del hombro. Estas inyecciones ayudan a reducir la inflamación y dan alivio temporal del dolor. Sin embargo, no son una solución a largo plazo y se deben usar con cuidado.
- Cirugía: en algunos casos, puede ser necesario operar para reparar un desgarro del manguito rotador. Las opciones incluyen la reparación abierta, donde el cirujano hace una incisión sobre el hombro para acceder y reparar los tejidos dañados, o la reparación artroscópica, donde se hacen incisiones pequeñas y se usa una cámara pequeña para guiar la reparación.
- Cambios en sus hábitos de salud: ciertos cambios en el estilo de vida también ayudan al éxito del tratamiento. Esto puede incluir evitar actividades que agraven la lesión, modificar sus actividades diarias para reducir la carga sobre el hombro y usar mecánica corporal adecuada al levantar o hacer movimientos por encima de la cabeza.
Es importante recordar que el tratamiento adecuado para un desgarro del manguito rotador depende de factores como la gravedad del desgarro y cuánto afecta la vida diaria de cada persona. Consultar con un profesional de la salud es esencial para decidir el mejor plan en cada caso.
La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su situación. Pueden ocurrir efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer los posibles efectos secundarios.
Con el tiempo, un desgarro del manguito rotador (grupo de tendones y músculos que estabilizan el hombro) puede empeorar y alterar el equilibrio de los músculos del hombro. Los desgarros pequeños al principio pueden no afectar cómo funciona el hombro y permitir algo de función normal. Pero si no se tratan con cirugía, estos desgarros pueden empeorar con el tiempo.
Complicaciones frecuentes que pueden ocurrir con un desgarro del manguito rotador:
- Desprendimiento de la cápsula articular del hombro: la cubierta protectora alrededor de la articulación se desprende del hueso. Causa dolor y hace la articulación menos estable.
- Más desgarros de los tendones del manguito rotador o lesión de músculos cercanos: puede causar más dolor y menos movimiento del hombro.
- Fracturas: rupturas de huesos alrededor del hombro, como:
- Acromion: parte del omóplato que sobresale en la parte alta del hombro.
- Clavícula: hueso que va del centro del pecho al hombro.
- Parte inferior de la cavidad glenoidea: pequeña hendidura en el omóplato que forma parte de la articulación del hombro.
- Tuberosidad mayor: bulto óseo en la parte alta del húmero donde se insertan los tendones del manguito rotador.
- Lesiones del plexo braquial: daño en los nervios de la zona del hombro, que puede afectar el movimiento y la sensibilidad del brazo y la mano.
- Lesión de los vasos axilares: daño en los vasos sanguíneos de la axila, que llevan sangre al brazo y al hombro.
Es importante consultar con un profesional de la salud de inmediato después de un desgarro del manguito rotador para prevenir más complicaciones y reducir el riesgo de daño permanente en la articulación del hombro.