Acerca del esguince de tobillo

Descripción general

Un esguince de tobillo es una lesión común. Ocurre cuando los ligamentos que rodean la articulación del tobillo se estiran o se desgarran. Los ligamentos son bandas fuertes de tejido que conectan los huesos y dan estabilidad a la articulación. Un esguince suele pasar cuando el tobillo se tuerce o gira de forma brusca, y los ligamentos se mueven más allá de su límite normal. Esto puede causar dolor, hinchazón y dificultad para mover el tobillo.

Los esguinces de tobillo se clasifican en tres grados según la gravedad del daño en los ligamentos:

  • Grado I: Esguince leve, con daño mínimo en los ligamentos y poca limitación para usar el tobillo
  • Grado II: Esguince moderado, con daño moderado en los ligamentos y algo de inestabilidad en la articulación
  • Grado III: Esguince grave, con desgarro completo del ligamento y mucha inestabilidad de la articulación

Es importante buscar atención médica por un esguince de tobillo para saber qué tan grave es la lesión y recibir el tratamiento adecuado.

Causas y factores de riesgo

Las causas principales de los esguinces de tobillo incluyen:

  • Movimiento repentino o inesperado durante la actividad física, que hace que el tobillo se tuerza hacia adentro.
  • Caminar o correr en superficies irregulares.
  • Practicar deportes que implican que el pie ruede o se tuerza, cambios bruscos de dirección, o saltar y caer con fuerza.
  • Esguince de tobillo previo, que aumenta la probabilidad de nuevos esguinces si los ligamentos (bandas que sostienen la articulación) no sanan por completo.

Factores de riesgo no modificables de esguince de tobillo (factores que no se pueden influir ni cambiar) incluyen:

  • Edad: Las personas más jóvenes, sobre todo adolescentes y adultos jóvenes, tienen más probabilidad de sufrir esguinces porque participan más en deportes.
  • Sexo: Las mujeres tienden a tener un riesgo más alto de esguince de tobillo que los hombres.
  • Forma del pie: Algunas personas tienen una forma del pie diferente, como arcos muy altos, lo que hace que el tobillo se esguince con más facilidad.
  • Genética: Si usted tiene antecedentes familiares de laxitud de ligamentos (articulaciones sueltas), puede tener mayor riesgo de esguince de tobillo.
  • Lesión previa: Si ya se esguinzó el tobillo antes, es más probable que vuelva a pasar por debilidad o inestabilidad persistente.

Factores de riesgo modificables de esguince de tobillo (se pueden influir o cambiar). Estos incluyen:

  • Fuerza muscular: Los músculos débiles alrededor del tobillo aumentan el riesgo de esguinces.
  • Calentamiento y estiramiento: No calentar antes de la actividad física aumenta la probabilidad de lesiones.
  • Nivel de actividad: Empezar de golpe deportes o actividades de alta intensidad sin acondicionamiento aumenta el riesgo de lesión.
  • Calzado inadecuado: Usar zapatos que no brindan suficiente apoyo o estabilidad para los tobillos.
  • Mal equilibrio y poca atención al entorno: Esto puede contribuir a la inestabilidad del tobillo y aumentar la probabilidad de esguinces.

Es importante saber que estos factores de riesgo pueden variar entre personas. Considere su situación individual. Consulte con su profesional de salud para recibir consejos personalizados.

Síntomas

Los síntomas tempranos más comunes de un esguince de tobillo incluyen:

  • Dolor en el tobillo
  • Dolor al tocar
  • Hinchazón
  • Moretones
  • Dificultad para mover el tobillo
  • No poder apoyar todo el peso en el tobillo

A medida que el esguince avanza o se vuelve más grave, pueden aparecer más síntomas, como:

  • Cambio de color en la piel alrededor del tobillo
  • Movimiento limitado del tobillo
  • Rigidez
  • Inestabilidad que dificulta caminar o hace que el tobillo ceda al caminar
  • Dolor repentino, por lo general después de una caída o golpe, que puede empeorar con las horas
  • Un chasquido después de la lesión (en casos graves)

Es importante saber que un esguince grave puede sentirse como un hueso roto y los síntomas pueden ser parecidos a los de una fractura, incluso dificultad para mover la articulación. Si tiene dolor intenso de músculos o huesos después de una lesión, consulte a un médico para evaluación y tratamiento adecuados.

Diagnóstico

Para diagnosticar un esguince de tobillo, los médicos suelen hacer los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:

  • Examen físico: Su médico moverá su tobillo de varias formas para revisar su movilidad y ver qué ligamentos se han desgarrado.
  • Pruebas de imagen: Pueden pedir radiografías (rayos X) para descartar una fractura. Pueden hacer una resonancia magnética (RM) si se sospecha una fractura, una lesión grave de ligamentos o daño en la superficie de la articulación del tobillo.

Para determinar el grado o la gravedad de un esguince de tobillo, se pueden hacer además:

  • Estudio con ultrasonido (ecografía): El ultrasonido ayuda a diagnosticar con precisión lesiones del pie y del tobillo. Puede ver las articulaciones y los ligamentos del pie, incluidos:
  • La articulación mediotarsiana: conecta la parte delantera y la parte trasera del pie.
  • El ligamento de la sindesmosis: estabiliza los huesos de la parte baja de la pierna cerca del tobillo.
  • El ligamento talofibular anterior (ATFL, por sus siglas en inglés): zona común de lesión; conecta el hueso del tobillo con el peroné (el hueso más pequeño de la parte baja de la pierna).
  • El ligamento calcaneofibular (CFL, por sus siglas en inglés): conecta el hueso del talón con el peroné y ayuda a estabilizar el tobillo.
  • Prueba de compresión: El médico aprieta su pierna por debajo de la rodilla. Si el dolor se corre hacia el tobillo, puede indicar un esguince alto de tobillo.
  • Prueba de rotación externa: El médico le pide doblar la rodilla y gira lentamente el pie hacia afuera. Si siente dolor en el tobillo durante esta prueba, puede sugerir un esguince alto de tobillo.

Recuerde: el diagnóstico puede variar en cada persona. Consulte con su profesional de salud para recibir consejos personalizados.

Opciones de tratamiento

Las metas del tratamiento para los esguinces de tobillo son:

  • Controlar la inflamación aguda: Se logra con medicamentos como los antiinflamatorios no esteroideos (AINE), que ayudan a reducir el dolor y la hinchazón.
  • Aliviar el dolor: Se pueden usar analgésicos de venta sin receta, como acetaminofén (paracetamol) o AINE, para manejar el dolor del esguince. Estos medicamentos bloquean las señales de dolor en el cuerpo.
  • Recuperar todo el rango de movimiento del tobillo: La fisioterapia es clave para recuperar la movilidad completa. El o la fisioterapeuta puede recomendar ejercicios de estiramiento y de fortalecimiento de los músculos alrededor de la articulación del tobillo.
  • Volver al nivel previo a la lesión: Los programas de rehabilitación, supervisados por un(a) fisioterapeuta, ayudan a recuperarse más rápido y a retomar su nivel de actividad anterior. Incluyen ejercicios para reconstruir fuerza, equilibrio y confianza en el tobillo.
  • Aumentar la fuerza y la potencia muscular: Los ejercicios de fortalecimiento indicados por el/la fisioterapeuta buscan mejorar la fuerza y la potencia (capacidad de hacer esfuerzos rápidos) alrededor del tobillo, lo que reduce el riesgo de volver a lesionarse.
  • Prevenir que la lesión se repita: Al mejorar la fuerza, el equilibrio y la coordinación, los programas de rehabilitación ayudan a prevenir futuros esguinces de tobillo.

Tratamientos adicionales para los esguinces de tobillo pueden incluir:

  • Usar un yeso o una férula para evitar el movimiento del área lesionada y permitir que sane bien.
  • Tratamiento funcional conservador con vendaje (cinta adhesiva especial), una tobillera semirrígida o una tobillera con cordones, junto con ejercicios de coordinación para apoyar la recuperación.
  • Terapias complementarias y alternativas, como plantas medicinales, masaje y acupuntura (hay evidencia limitada).

Es importante hablar con un profesional de la salud antes de usar cualquier tipo de medicamento o terapia.

La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Pregunte a su profesional de la salud cuál es la dosis adecuada para usted. Pueden presentarse efectos secundarios. Consulte a su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer los posibles efectos secundarios.