Acerca del síndrome del ligamento arqueado mediano (MALS)

Descripción general

El síndrome del ligamento arcuato mediano, también llamado síndrome de Dunbar, es una enfermedad poco frecuente. Ocurre cuando una banda de tejido llamada ligamento arcuato mediano comprime la arteria celíaca. Esta arteria lleva sangre al estómago, al hígado y a otros órganos. Normalmente, este ligamento está por encima de la arteria. En algunas personas, pasa por encima y la aprieta, lo que causa un estrechamiento importante o un bloqueo. Esto puede causar dolor de estómago después de comer, pérdida de peso y un sonido anormal en el abdomen, llamado soplo abdominal (un sonido anormal que se oye con el estetoscopio). Sin embargo, algunas personas con este síndrome no presentan síntomas.

El diagnóstico de este síndrome puede ser difícil, porque los síntomas son poco claros y se parecen a los de otras enfermedades. El tratamiento suele ser una cirugía para cortar el ligamento y liberar la arteria. En algunos casos, se puede hacer por laparoscopia (cirugía con pequeñas incisiones y una cámara). Es importante consultar con un profesional de la salud para un diagnóstico preciso y el manejo adecuado.

Causas y factores de riesgo

La causa principal del síndrome del ligamento arqueado mediano (MALS, por sus siglas en inglés) es que el ligamento arqueado mediano (MAL, por sus siglas en inglés) comprime la arteria celíaca. Esto estrecha la arteria y reduce el flujo de sangre a los órganos del abdomen.

Para compensar, la sangre se desvía por otras arterias, como la arteria mesentérica superior y las arterias pancreatoduodenales. Con el tiempo, este aumento de flujo por rutas alternativas puede formar aneurismas verdaderos (abultamientos como globo en los vasos sanguíneos), que pueden romperse.

Factores de riesgo no modificables para MALS (factores que no se pueden controlar para reducir el riesgo de tener esta afección):

  • Factores congénitos y genéticos: en algunos casos, MALS está presente desde el nacimiento.
  • Edad y sexo: se diagnostica con más frecuencia en mujeres entre 30 y 50 años.

Los factores de riesgo modificables para MALS (factores que por lo general sí se pueden controlar) no están bien establecidos en la literatura. Sin embargo, es importante saber que MALS puede aparecer después de una cirugía, aunque estos casos son menos comunes.

Es esencial consultar a un profesional de la salud para un diagnóstico preciso y el manejo adecuado de MALS. Puede darle consejos personalizados según su situación específica.

Síntomas

Los síntomas tempranos más comunes del síndrome del ligamento arcuato mediano (MALS) incluyen:

  • Dolor que aparece después de comer, sobre todo en la parte alta del abdomen
  • Baja de peso sin intentarlo

A medida que el MALS avanza o se vuelve más grave, pueden presentarse estos síntomas adicionales:

  • Soplo abdominal: sonido anormal que el personal de salud escucha con el estetoscopio en el abdomen. Ocurre por compresión de la arteria celíaca (arteria que lleva sangre a la parte alta del abdomen) por el ligamento arcuato mediano.
  • Náuseas y vómitos: pueden acompañar al dolor abdominal.
  • Dolor epigástrico: dolor en la parte alta y media del abdomen.
  • Formación de aneurismas (áreas débiles y abultadas en una arteria) con mucho flujo de sangre: pueden desarrollarse en las arterias alrededor del páncreas y de la primera parte del intestino delgado (duodeno) debido a menor flujo en la arteria principal que lleva sangre al abdomen (arteria celíaca).

Es importante saber que estos síntomas no son exclusivos del MALS y también pueden deberse a otras afecciones. Si presenta alguno de estos síntomas, se recomienda consultar con un profesional de la salud para un diagnóstico preciso y el manejo adecuado.

Diagnóstico

Para diagnosticar el síndrome del ligamento arcuato mediano (MALS), se suelen hacer varios exámenes, pruebas y procedimientos:

  • Historia médica: Su proveedor de atención médica revisará sus síntomas y su historia médica para evaluar la posibilidad de MALS.
  • Examen físico: Se puede hacer un examen físico para ver si hay dolor al tocar el abdomen o señales de flujo de sangre anormal.
  • Pruebas de imagen: Varias pruebas de imagen ayudan a diagnosticar MALS, como:
  • Angiografía por tomografía computarizada: Usa un medio de contraste y una tomografía computarizada para ver los vasos sanguíneos y detectar estrechamiento o compresión.
  • Ultrasonido Doppler (ecografía Doppler): Mide el flujo de sangre en las arterias afectadas y puede mostrar cambios del flujo cuando usted respira.
  • Angiografía por resonancia magnética: Usa campos magnéticos y ondas de radio para crear imágenes detalladas de los vasos sanguíneos.

Exámenes, pruebas y procedimientos adicionales para determinar la etapa o la gravedad de MALS pueden incluir:

  • Consulta con un cirujano vascular: Puede ser necesaria para evaluar si se requiere cirugía.
  • Angiografía: Este procedimiento invasivo consiste en inyectar un medio de contraste en los vasos sanguíneos para obtener imágenes detalladas. Puede ayudar a saber qué tan grave es la compresión de la arteria.
  • Estudios hemodinámicos (pruebas que miden el flujo y la presión de la sangre): Miden el flujo y la presión dentro de las arterias afectadas para evaluar el impacto de la compresión en la circulación.

Recuerde: estos son exámenes, pruebas y procedimientos generales para diagnosticar y determinar la gravedad de MALS. Su proveedor de atención médica decidirá qué pruebas son necesarias según su caso.

Opciones de tratamiento

Los objetivos del tratamiento del síndrome del ligamento arcuato mediano (MALS, por sus siglas en inglés) son aliviar los síntomas y mejorar el flujo de sangre en la zona afectada. Estas son las opciones de tratamiento y cómo ayudan a lograrlo:

  • Medicamentos:
  • Medicamentos para el dolor: Pueden ayudar a controlar el dolor abdominal relacionado con este síndrome. No tratan la causa de fondo y deben usarse con supervisión médica.
  • Terapias:
  • Terapia cognitivo-conductual (TCC): Esta terapia puede ayudarle a sobrellevar el dolor crónico y a mejorar su calidad de vida.
  • Procedimientos:
  • Liberación abierta del ligamento arcuato mediano: Cirugía en la que se corta el ligamento que comprime la arteria celíaca (arteria que lleva sangre a los órganos del abdomen). Así mejora el flujo de sangre.
  • Liberación laparoscópica del ligamento arcuato mediano: Similar a la abierta, pero se hace con cortes pequeños y un tubo delgado con cámara (laparoscopio).
  • Liberación del ligamento arcuato mediano asistida por robot: Procedimiento mínimamente invasivo que usa tecnología robótica para hacer movimientos precisos durante la liberación del ligamento.
  • Cambios en los hábitos de salud:
  • Cambios en la alimentación: Algunas personas alivian síntomas al evitar alimentos desencadenantes o al seguir un plan de alimentación recomendado por su profesional de la salud.
  • Manejo del estrés: Practicar técnicas para reducir el estrés, como meditación, yoga o respiración profunda, puede ayudar a aliviar los síntomas.

La elección del tratamiento depende de cada persona y debe hablarla con un profesional de la salud. Esa persona puede darle recomendaciones personalizadas según su situación.

La dosis de los medicamentos puede variar por muchos factores. Es fundamental consultar a su profesional de la salud para recibir indicaciones correctas sobre la dosis. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Es importante hablar de los posibles riesgos con su profesional de la salud o revisar la información del medicamento.