Acerca de la epicondilitis lateral (codo de tenista)

Descripción general

La epicondilitis lateral, también llamada codo de tenista, es una afección dolorosa del codo. Causa dolor y sensibilidad al tocar la parte externa del codo, en la zona ósea llamada epicóndilo lateral. Suele deberse a esfuerzo repetido o uso excesivo de los músculos del antebrazo, en especial de los tendones extensores (tendones que ayudan a enderezar la muñeca y los dedos).

A pesar del nombre, puede presentarse en personas que no juegan tenis. Ocurre en quienes hacen movimientos repetidos de la muñeca y el antebrazo. El dolor puede ser leve o intenso y puede afectar actividades diarias como levantar, agarrar o sujetar objetos.

Es importante buscar atención médica para un diagnóstico preciso y un tratamiento adecuado.

Causas y factores de riesgo

La epicondilitis lateral suele deberse al uso excesivo crónico de los músculos del antebrazo. El músculo específico más implicado es el extensor radial corto del carpo, que ayuda a mover la muñeca. Este músculo se conecta al bulto óseo (epicóndilo lateral) en la parte externa del hueso del brazo, el húmero. No se entiende por completo el mecanismo de esta enfermedad. Se cree que hay desgaste o pequeños desgarros en la zona donde empieza el tendón extensor común, y también en el grupo de ligamentos del lado externo del codo que ayudan a estabilizar la articulación.

Factores de riesgo no modificables (no se pueden cambiar):

  • Edad: la epicondilitis lateral es más común en personas de 40 años o más
  • Sexo: las mujeres tienen mayor riesgo de presentar esta afección

Factores de riesgo modificables (se pueden controlar):

  • Factores laborales: actividades repetitivas y con fuerza, mala postura, y sostener agarres fuertes por mucho tiempo aumentan el riesgo
  • Factores psicológicos: los síntomas de depresión se han relacionado con la epicondilitis lateral
  • Estilo de vida: fumar y la obesidad son factores de riesgo conocidos
  • Actividad física: actividades físicas vigorosas y la práctica de deportes pueden contribuir a que se desarrolle la epicondilitis lateral

Es importante saber que, aunque se conocen estos factores, no garantizan que usted vaya a desarrollar epicondilitis lateral. Cada persona es diferente. Lo mejor es consultar con un profesional de la salud para recibir consejos personalizados.

Síntomas

La epicondilitis lateral (también llamada “codo de tenista”) es un problema que causa dolor e inflamación en la parte externa del codo. Los síntomas tempranos más comunes incluyen:

  • Dolor en la parte externa del codo: por lo general empeora al agarrar objetos o al doblar la muñeca hacia atrás haciendo fuerza.
  • Menos fuerza al agarrar: puede costarle apretar o sostener objetos con firmeza.
  • Hormigueo y entumecimiento en la mano: algunas personas sienten cosquilleo o adormecimiento que puede ir desde el codo hasta los dedos.

Estas molestias pueden variar de una persona a otra, y no todas presentan las mismas. Si usted cree que puede tener epicondilitis lateral o tiene alguno de estos síntomas, consulte con un profesional de la salud para un diagnóstico preciso y el tratamiento adecuado.

Diagnóstico

Para diagnosticar la epicondilitis lateral (dolor en la parte externa del codo, también llamado codo de tenista), suelen hacerse estos exámenes y pruebas:

  • Examen físico: Se hace un examen completo para evaluar los síntomas y la sensibilidad (dolor al tocar) en la zona del epicóndilo lateral.
  • Prueba de Cozen: Es una prueba física donde usted intenta levantar la mano en la muñeca mientras mantiene el codo quieto. Se busca ver si este movimiento causa dolor en la parte externa del codo.
  • Prueba de Mills: Otra prueba donde el profesional gira su antebrazo hacia adentro con el codo doblado. Se hace para ver si provoca dolor en la parte externa del codo.
  • Ecografía: Esta prueba de imagen es la herramienta principal para confirmar la epicondilitis lateral. Puede detectar cambios en el grosor, cómo los tejidos reflejan las ondas de sonido, la presencia de depósitos de calcio y desgarros en la zona afectada.

Para determinar la etapa o la gravedad de la epicondilitis lateral, se pueden hacer más exámenes:

  • Evaluación con resonancia magnética cuantitativa (RM): Puede dar información útil sobre el alcance y la gravedad del daño del tendón asociado con la epicondilitis lateral.
  • Artroscopia (se usa una cámara pequeña dentro de la articulación) o examen bajo anestesia: Estas pruebas detalladas pueden hacerse para ver si hay inestabilidad de los ligamentos u otros problemas dentro de la articulación que contribuyan al dolor.

Es importante consultar con un profesional de la salud que evalúe su caso y recomiende los exámenes o pruebas adecuados.

Opciones de tratamiento

Los objetivos del tratamiento de la epicondilitis lateral (también llamada codo de tenista) son reducir el dolor, mejorar la función del brazo afectado y prevenir que vuelva a aparecer. Estos son algunos tratamientos recomendados y cómo ayudan a lograr estos objetivos:

  • Tratamientos en casa: Incluyen reposo, cambiar el nivel de actividad y ejercicios de estiramiento. Descansar el brazo afectado ayuda a reducir el dolor y la inflamación. Modificar las actividades ayuda a evitar movimientos repetitivos que pueden empeorar el problema. Los estiramientos ayudan a mejorar la flexibilidad y la fuerza de los músculos y tendones afectados.
  • Fisioterapia: La fisioterapia puede incluir técnicas como terapia con ultrasonido, terapia con ondas de choque o terapia con láser. Estos métodos buscan reducir el dolor, favorecer la curación y mejorar la función de los tejidos mediante la aplicación dirigida de energía o estimulación.
  • Medicamentos: Los analgésicos y antiinflamatorios de venta libre pueden ayudar a reducir el dolor y la inflamación asociados con la epicondilitis lateral. Sin embargo, es importante consultar con un profesional de la salud antes de tomar cualquier medicamento.
  • Procedimientos terapéuticos: Un médico puede recomendar inyecciones de corticoides para reducir la inflamación en casos graves. También se pueden usar inyecciones de plasma rico en plaquetas (PRP) para promover la curación.
  • Cambios en los hábitos de salud: Hacer ciertos cambios en el estilo de vida puede ayudar a manejar la epicondilitis lateral. Esto puede incluir evitar actividades que empeoren los síntomas, usar una postura y forma correctas en el trabajo o en deportes, y usar férulas o soportes para mayor estabilidad.

Es importante saber que la efectividad de estos tratamientos puede variar en cada persona. Consultar con un profesional de la salud es esencial para recibir recomendaciones de tratamiento personalizadas.

La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su situación. Pueden presentarse efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer los posibles efectos secundarios.