Acerca del síndrome de De Quervain
El síndrome de De Quervain también se llama tenosinovitis de De Quervain (inflamación de la cubierta de los tendones) o enfermedad de De Quervain. Ocurre cuando la vaina (la cubierta delgada que protege) alrededor de los tendones del lado del pulgar en la muñeca se irrita y se inflama.
Esto suele causar dolor e hinchazón cerca de la base del pulgar, sobre una parte ósea en el lado de la muñeca llamada estiloides radial. El dolor a menudo empeora al agarrar, girar la muñeca o mover el pulgar.
Se diagnostica con más frecuencia en mujeres de 40 a 50 años, aunque puede afectar a personas de cualquier edad o género. A menudo se relaciona con el uso excesivo o con actividades repetitivas del pulgar y la muñeca, como tareas del hogar, usar el teclado o levantar objetos.
Las opciones de tratamiento incluyen antiinflamatorios no esteroideos por boca (AINE), corticoesteroides (un tipo de antiinflamatorio fuerte), uso de férula, terapia física (fisioterapia) y cirugía para liberar la presión en los tendones. Es importante consultar con un profesional de la salud para obtener un diagnóstico preciso y un plan de tratamiento adecuado.
El síndrome de De Quervain, también llamado tenosinovitis estenosante, ocurre cuando la vaina del tendón (una capa delgada que protege ciertos tendones de la muñeca) se engrosa y se estrecha. Esto presiona dos tendones que mueven el pulgar: el abductor largo del pulgar y el extensor corto del pulgar. La presión extra irrita y causa hinchazón. Esto produce dolor y limita el movimiento del pulgar.
Los factores de riesgo que no se pueden cambiar para el síndrome de De Quervain incluyen:
- Sexo: las mujeres lo presentan con más frecuencia que los hombres.
- Edad: es más común en personas de mediana edad.
- Factores anatómicos: algunas personas nacen con un espacio más estrecho en la muñeca por donde pasan los tendones, llamado el primer compartimento dorsal. Esto puede aumentar el riesgo de tener el síndrome.
Los factores de riesgo que sí se pueden influir o cambiar no se conocen bien. El riesgo puede aumentar durante el embarazo y en personas con enfermedades crónicas que causan inflamación, como la artritis reumatoide y la diabetes. También es posible que ciertas actividades o hábitos contribuyan a que los síntomas aparezcan o empeoren. Estos pueden incluir movimientos repetitivos del pulgar o la muñeca, agarrar o pellizcar con fuerza, y usar por mucho tiempo herramientas que vibran.
Tenga en cuenta que estos factores se basan en observaciones generales y pueden no aplicarse a todas las personas. Si sospecha que tiene el síndrome de De Quervain o presenta síntomas, consulte con un profesional de la salud para obtener un diagnóstico preciso y el manejo adecuado.
Los síntomas tempranos más comunes de la tenosinovitis de De Quervain (inflamación de los tendones y su cubierta en la base del pulgar) incluyen:
- Dolor e hinchazón en la base y la parte de atrás del pulgar
- Dolor e hinchazón en el lado del pulgar de la muñeca
- Dificultad para mover el pulgar (sensación de que el pulgar se “traba”)
- Dolor al mover la muñeca o al cerrar el puño
Estos síntomas pueden variar de una persona a otra. Si usted tiene alguno de estos síntomas de manera continua o no mejoran al descansar la mano o al usar antiinflamatorios de venta libre, lo mejor es consultar con un profesional de la salud para un diagnóstico y tratamiento adecuados.
Para diagnosticar el síndrome de De Quervain (inflamación de los tendones del pulgar), los profesionales de salud suelen hacer los siguientes exámenes y pruebas:
- Antecedentes médicos: Se recopila información sobre sus antecedentes y diagnósticos previos para ayudar en el diagnóstico.
- Examen físico: El profesional revisa si hay dolor, hinchazón o sensibilidad en el lado del pulgar de la muñeca. También puede hacer la prueba de Finkelstein: usted dobla el pulgar hacia la palma y se gira la muñeca con suavidad; si esto causa un dolor fuerte, es una señal de esta afección.
- Análisis de laboratorio: Pueden hacerse para descartar otras afecciones, como artritis reumatoide o infecciones.
- Pruebas de imagen: Las radiografías ayudan a descartar problemas de hueso, como fracturas o artritis. La resonancia magnética (RM) o la ecografía se usan para observar los tendones y ver si están inflamados o engrosados.
Recuerde que estos son procedimientos generales. Su profesional de salud decidirá cuáles son necesarios según sus síntomas y antecedentes médicos. Es importante consultar con su profesional de salud para obtener un diagnóstico y un plan de tratamiento adecuados.
Los objetivos del tratamiento de la tenosinovitis de De Quervain (un tipo de inflamación de los tendones del pulgar en la muñeca) son aliviar el dolor, mejorar el movimiento de la articulación y prevenir que vuelva. Estos son los tipos de tratamiento y cómo ayudan:
- Medicamentos: Los antiinflamatorios no esteroideos (AINE) pueden reducir el dolor y la inflamación en la zona afectada. Actúan al bloquear sustancias del cuerpo que causan dolor e hinchazón. La dosis puede variar por muchos factores. Por eso, consulte con su profesional de salud.
- Terapias: La fisioterapia puede ayudar. Incluye ejercicios para mejorar la fuerza y la flexibilidad de la mano y la muñeca afectadas. La terapia ocupacional se enfoca en adaptar sus actividades diarias para reducir la tensión en la zona.
- Procedimientos terapéuticos: Se pueden recomendar inyecciones de corticoesteroides (medicinas que bajan la inflamación) para disminuir la inflamación y aliviar el dolor. Estas inyecciones ponen la medicina directamente en la vaina del tendón (la capa que rodea al tendón), lo que brinda alivio local. Pueden ocurrir efectos secundarios, así que consulte con su profesional de salud.
- Cambios en sus hábitos de salud: Hacer cambios en sus actividades diarias puede aliviar los síntomas. Evite movimientos repetitivos o actividades que fuerzan el pulgar y la muñeca. Esto puede reducir la inflamación y prevenir más daño.
- Otros tratamientos: Si los tratamientos conservadores no funcionan, puede ser necesaria una cirugía para liberar la vaina del tendón. Este procedimiento busca aliviar la presión sobre los tendones y recuperar la función normal.
Recuerde: el plan de tratamiento debe adaptarse a sus necesidades. Es esencial consultar con un profesional de salud para recibir consejos personalizados.