Opciones de tratamiento para la fibromialgia

Objetivos del tratamiento

El objetivo del tratamiento de la fibromialgia es controlar y reducir los síntomas y mejorar su calidad de vida. Es importante saber que, por ahora, no existe una cura para la fibromialgia y se considera una afección crónica. Por eso, el tratamiento no busca frenar ni detener el avance de la afección, sino manejar los síntomas y evitar que empeoren.

Recuerde que lo que funciona para una persona puede no funcionar para otra. Encontrar la combinación adecuada de tratamientos puede requerir algo de prueba y error. Además, es clave contar con un médico que le apoye, vigile su evolución y haga los ajustes necesarios en su plan de tratamiento según cambien sus síntomas.

Opciones de tratamiento

El tratamiento de la fibromialgia suele combinar varias estrategias, con y sin medicamentos. Las opciones sin medicamentos a menudo ayudan más que los medicamentos. Estas pueden incluir:

  • Ejercicio aeróbico: Los ejercicios de bajo impacto, como subir y bajar escalones, andar en bicicleta o nadar varias veces por semana, son esenciales en el tratamiento. Un fisioterapeuta o un entrenador puede ayudarle a crear un plan de ejercicio personal.
  • Mejorar el sueño: Dormir mejor puede aliviar los síntomas. Puede ayudar evitar la cafeína, no hacer ejercicio tarde en el día y limitar los líquidos antes de dormir.
  • Otras terapias: Si sus síntomas no mejoran con las medidas sin medicamentos, su médico puede sugerir acupuntura, terapia de masaje, compresas tibias, biorretroalimentación (una técnica para aprender a controlar funciones del cuerpo), tai chi, hipnosis, terapia de grupo o manejo del estrés.
  • Psicoterapia: Si tiene depresión o ansiedad, la psicoterapia puede ser útil. Consiste en hablar con un terapeuta para afrontar retos emocionales y aprender estrategias para sobrellevarlos.
  • Educación: Aprender sobre la fibromialgia y sobre enfermedades que pueden acompañarla (como la apnea del sueño) puede marcar una gran diferencia para manejarla bien.

Los medicamentos no curan la fibromialgia, pero pueden aliviar algunos síntomas. Los que se pueden recetar incluyen:

  • Analgésicos de venta libre (sin receta): Incluyen paracetamol y antiinflamatorios no esteroideos (AINE) como el ibuprofeno. Sin embargo, suelen ser menos eficaces para el dolor por fibromialgia que los medicamentos con receta. Siga la dosis recomendada y hable con su médico antes de tomarlos de forma regular.
  • Antidepresivos: Los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS) y los inhibidores de la recaptación de serotonina y norepinefrina (IRSN) se usan con frecuencia para controlar el dolor y la depresión asociados con la fibromialgia.
  • Relajantes musculares: Estos medicamentos pueden aliviar los espasmos musculares y mejorar el sueño al disminuir la actividad del sistema nervioso central.

Es importante saber que el plan de tratamiento puede variar de una persona a otra. Consulte con un profesional de la salud o con su médico para recibir recomendaciones y orientación personalizadas sobre las mejores opciones para su situación.