Ejercicios para ayudar con la fibromialgia

Descripción general

La fibromialgia es una enfermedad crónica que causa dolor muscular muy intenso y mucho cansancio. Afecta a unos 4 millones de adultos en Estados Unidos, cerca del 2 por ciento de la población adulta. Es más común en mujeres que en hombres. Aún no se conocen las causas exactas.

Para manejar la fibromialgia, varias estrategias pueden ayudar a reducir los síntomas:

  • Ejercicio regular:
  • Hacer actividad física en forma regular suele mejorar los síntomas. Al principio el ejercicio puede aumentar el dolor, pero con el tiempo ayuda a prevenirlo.
  • Actividades útiles: caminar, andar en bicicleta, nadar y hacer gimnasia acuática.
  • Empiece con ejercicios suaves y aumente poco a poco la duración y la intensidad.
  • Los ejercicios de resistencia y fortalecimiento pueden mejorar la fuerza muscular, las limitaciones físicas, la depresión y la calidad de vida.
  • Hábitos de buena postura:
  • Mantenga una alineación correcta del cuerpo al sentarse, pararse y caminar.
  • Los estiramientos también ayudan a mejorar la flexibilidad y a reducir la tensión muscular.
  • Técnicas de relajación:
  • Incorpore ejercicios de relajación en su rutina. Pueden ser respiración profunda, meditación, yoga o tai chi.
  • Estas prácticas favorecen la relajación y reducen el estrés.

Ahora veamos ejemplos concretos de ejercicios o actividades que pueden ayudar:

  • Entrenamiento de motricidad fina (movimientos pequeños y precisos):
  • Recoger monedas u objetos pequeños de una superficie.
  • Apilar palitos de madera.
  • Colocar y mover clavijas pequeñas en un tablero con agujeros.
  • Estas actividades mejoran la destreza y la coordinación mano-ojo.
  • Entrenamiento de motricidad gruesa (movimientos grandes de grupos musculares):
  • Alcanzar objetos en estantes a diferentes alturas.
  • Lanzar una pelota de tenis contra una pared y volver a atraparla con la mano más afectada.
  • Estas actividades aumentan la fuerza y la coordinación.

Consejos para integrar estas actividades en su plan de ejercicio o en su rutina diaria:

  • Ponga recordatorios: Use la alarma del teléfono o del reloj despertador, el espejo del baño o la computadora del trabajo para recordarse que su salud es una prioridad.
  • Use las redes sociales para apoyo: Únase a grupos en línea sobre metas de ejercicio y manejo de la fibromialgia. El apoyo, la responsabilidad y la competencia sana de estos grupos pueden ayudarle a mantenerse motivado y constante.

Precauciones importantes:

  • Evite el sobreesfuerzo: Aunque el ejercicio ayuda, escuche a su cuerpo. Empiece despacio y aumente la intensidad poco a poco, según lo tolere.
  • Consulte con su profesional de salud: Antes de iniciar un plan nuevo de ejercicio o hacer cambios grandes en su rutina, hable con su médico o profesional de la salud. Ellos pueden darle orientación personalizada según sus necesidades y sus antecedentes médicos.

Recuerde: cada persona vive la fibromialgia de manera diferente. Busque la rutina de ejercicio que mejor funcione para usted. Si incorpora actividad física regular, mantiene buena postura, practica técnicas de relajación y busca apoyo en comunidades en línea o con profesionales de la salud, puede manejar mejor los síntomas y mejorar su calidad de vida.