Dietas para la fibromialgia

Descripción general

La fibromialgia es una afección crónica. Causa dolor en los músculos en todo el cuerpo. Las personas con fibromialgia suelen tener trastornos del sueño, cansancio constante y depresión. No se conoce la causa exacta y no tiene cura. Es importante controlar los síntomas con tratamiento médico y cambios en su estilo de vida.

Una forma de ayudar a manejar la fibromialgia es con la alimentación. Aunque falta investigar más, algunas dietas muestran beneficios para los síntomas de la fibromialgia. Estas incluyen:

  • Dietas bajas en calorías: Bajar de peso puede aliviar los síntomas. Una dieta baja en calorías para lograr y mantener un peso moderado puede ayudar. Algunos ejemplos son alimentos bajos en calorías, ricos en proteína, ricos en fibra o que llenen, como frutas, verduras, proteínas magras (como pollo o pescado) y cereales integrales.
  • Dietas vegetarianas: Son ricas en alimentos antiinflamatorios (que ayudan a reducir la inflamación), como frutas, verduras, nueces y legumbres. Las dietas vegetarianas crudas tienen la evidencia más sólida. Ejemplos: frutas, verduras, legumbres (como frijoles y lentejas), nueces y semillas. Algunas personas vegetarianas también incluyen huevos o lácteos.
  • Dietas bajas en FODMAP (oligosacáridos, disacáridos, monosacáridos y polioles fermentables): Los FODMAP son tipos de carbohidratos que algunas personas no digieren bien. Una dieta baja en FODMAP excluye la mayoría de los productos lácteos, cereales, frutas y verduras. Esta forma de comer, que es muy antiinflamatoria, puede ayudar a algunas personas a manejar los síntomas de la fibromialgia.

Tenga en cuenta que la efectividad de estas dietas varía de una persona a otra. Si piensa seguir un patrón de alimentación más complejo, como vegetariano crudo o bajo en FODMAP, le puede ayudar trabajar con un dietista registrado que le dé orientación personalizada.

Puede incorporar una alimentación favorable para la fibromialgia con estos consejos:

  • Planifique sus comidas con anticipación.
  • Pruebe recetas diferentes.
  • Tome suficiente agua.
  • Fíjese en cómo se siente con distintos alimentos y ajuste su alimentación. Evite los que usted identifique como desencadenantes de síntomas o brotes.
  • Únase a grupos de apoyo o conéctese con otras personas con fibromialgia; pueden darle consejos útiles y ánimo.

Recuerde: aunque una alimentación adecuada para la fibromialgia puede ayudar a aliviar los síntomas, debe usarla junto con otros tratamientos médicos que su proveedor de atención médica le recomiende. Si no está seguro sobre algún cambio en su alimentación o tiene dudas específicas sobre su condición, lo mejor es consultar a un dietista registrado u otro profesional de la salud para recibir asesoría personalizada.