Terapia cognitivo-conductual para la fibromialgia

Descripción general

La Terapia cognitivo-conductual (TCC) es un tipo de terapia que combina hablar con un terapeuta y hacer ejercicios de conducta. Ayuda a identificar y cambiar pensamientos y conductas negativas. Es un tratamiento con respaldo científico para varias condiciones, como trastornos del estado de ánimo y de ansiedad, insomnio, dejar el consumo de sustancias, y manejo del dolor.

Para las personas con fibromialgia, la TCC puede ayudar a crear nuevas formas de sobrellevar el dolor y otros síntomas. Ayuda a ajustar pensamientos, conductas y emociones para enfrentar mejor los retos de vivir con fibromialgia. Los estudios muestran que 12 semanas de TCC pueden lograr una ligera disminución del dolor, del ánimo negativo y de las limitaciones en las actividades, en personas de todas las edades con fibromialgia. Estos beneficios pueden sentirse hasta 6 meses después de terminar el tratamiento.

Antes de las sesiones de TCC, suele haber encuentros con terapeutas para que usted conozca a las personas que dirigirán sus sesiones. Esta etapa incluye educación sobre salud mental y sobre cómo serán las sesiones, qué efectos puede tener la terapia y qué experiencias son probables durante las sesiones. En esta preparación se usan técnicas cognitivo-conductuales para orientarle y ayudarle a prepararse para posibles dificultades.

Durante las sesiones de TCC, un terapeuta le guía con varias técnicas y ejercicios para tratar sus preocupaciones específicas. El terapeuta le ayuda a identificar creencias que no le ayudan y a crear estrategias para cambiarlas. También se usan acciones prácticas para reducir los síntomas y mejorar su funcionamiento en la vida diaria. La TCC se sigue usando a largo plazo fuera de la consulta. Una vez que aprende las habilidades con su terapeuta, usted las practica en su vida diaria.

Después de la TCC, el proceso de recuperación incluye citas de seguimiento regulares. En estas citas, el equipo revisa si usted cumple sus metas y mejora su plan de ejercicios. Evalúan qué tanto domina las técnicas de relajación, identifican problemas para corregirlos y darle orientación, y le animan a seguir con los ejercicios según los materiales de educación en salud que le entregaron.

Las complicaciones por la TCC son poco frecuentes. Puede haber malestar temporal o angustia emocional mientras trabaja con pensamientos y conductas difíciles. Reciba TCC solo con terapeutas calificados y con capacitación adecuada para dar este tipo de terapia.

Si presenta síntomas inusuales o que empeoran durante o después de las sesiones de TCC, comuníquese con su proveedor de atención médica para recibir orientación. Le pueden dar consejos personalizados según su situación. Si tiene pensamientos de suicidio, llame al 988 o al 911, o vaya a la sala de urgencias más cercana.

Recuerde: aunque la TCC puede ser un tratamiento eficaz para muchas personas, siempre consulte con su proveedor de atención médica antes de empezar cualquier tratamiento o terapia nuevos. Su proveedor puede evaluar sus necesidades y darle recomendaciones adaptadas a su situación.