Causas y factores de riesgo de la fibromialgia
La fibromialgia es una condición que causa dolor en los músculos y las articulaciones en todo el cuerpo. También causa problemas de memoria (“niebla mental”) y cansancio. La causa exacta aún no se entiende por completo, pero hay varios factores que pueden contribuir a su desarrollo. Estos son puntos clave:
- Se cree que la fibromialgia resulta de un problema en cómo el sistema nervioso central (SNC) procesa el dolor. Esto hace que las personas con fibromialgia sean más sensibles al dolor y sientan dolor incluso cuando otras personas no lo sienten.
- Puede haber un componente genético, porque la condición suele darse en varias personas de una misma familia. Sin embargo, todavía no se conocen los genes específicos relacionados con la fibromialgia.
- Los factores del entorno también pueden influir en el riesgo de tener fibromialgia. Estos incluyen vivir un suceso físico o emocional estresante o traumático, como un accidente de auto o una ruptura o divorcio. Infecciones como la gripe, lesiones repetitivas, una cirugía y el parto también se han identificado como posibles desencadenantes.
- Los problemas para dormir y los patrones de sueño fuera de lo normal son comunes en personas con fibromialgia. No está claro si estos problemas del sueño son un síntoma o una causa de la condición.
- Ciertas condiciones médicas, como la artritis reumatoide (AR), el lupus y otras enfermedades autoinmunes, pueden aumentar la probabilidad de desarrollar fibromialgia. Las personas con algunas otras enfermedades reumáticas o que han tenido lesiones repetitivas también tienen mayor riesgo.
Factores de riesgo de fibromialgia que no se pueden cambiar:
- Edad: La fibromialgia puede afectar a personas de todas las edades, incluso a niños. Sin embargo, la mayoría recibe el diagnóstico en la mediana edad y el riesgo aumenta con los años.
- Sexo asignado al nacer: Las mujeres tienen el doble de posibilidad de tener fibromialgia que los hombres. Esta diferencia puede deberse a factores como las hormonas y la predisposición genética.
- Genética: Tener familiares con fibromialgia o con afecciones relacionadas puede aumentar el riesgo de desarrollarla. Los factores genéticos pueden influir en cómo aparece y se manifiesta la afección.
- Enfermedades reumáticas: Las personas con artritis reumatoide, lupus eritematoso sistémico (lupus), espondilitis anquilosante y artrosis (osteoartritis) pueden tener mayor riesgo de desarrollar fibromialgia.
Es importante saber que estos factores de riesgo que no se pueden cambiar no garantizan que una persona tendrá fibromialgia. Solo indican una mayor probabilidad de desarrollarla.
Los factores de riesgo modificables de la fibromialgia son aspectos que se pueden cambiar o manejar para reducir la probabilidad de desarrollar la afección. En este momento, no se conocen factores de riesgo modificables para desarrollar fibromialgia.
Los síntomas de la fibromialgia pueden activarse o empeorar por situaciones que sí se pueden modificar. Estas incluyen:
- Estrés o ansiedad
- Sueño insuficiente: Las personas con trastornos del sueño, como apnea del sueño o síndrome de piernas inquietas (SPI), tienen más probabilidad de tener fibromialgia. Los trastornos del sueño pueden afectar la calidad del sueño y contribuir al desarrollo de la fibromialgia
- Estilo de vida sedentario: No hacer ejercicio o estar inactivo puede aumentar el riesgo de fibromialgia. La actividad física regular puede ayudar a mejorar la fuerza muscular, reducir el dolor y favorecer el bienestar general
Es importante saber que estos factores modificables no garantizan que una persona vaya a desarrollar fibromialgia, pero atenderlos puede ayudar a reducir los síntomas. Si le preocupa su riesgo de fibromialgia, hable con su profesional de la salud.
Para modificar sus factores de riesgo y, posiblemente, prevenir o reducir el impacto de los síntomas de la fibromialgia, usted puede hacer lo siguiente:
- Mantenga un estilo de vida saludable: Haga actividad física con regularidad, coma una alimentación balanceada y duerma lo suficiente. Esto ayuda a su bienestar general y puede reducir el riesgo de desarrollar fibromialgia.
- Maneje el estrés: El estrés puede empeorar los síntomas de la fibromialgia. Busque formas sanas de afrontarlo, como practicar técnicas de relajación, por ejemplo, meditación o respiración profunda.
- Evite o limite las situaciones que le causan estrés: Identificar y evitar situaciones estresantes cuando sea posible puede ayudarle a manejar los síntomas de la fibromialgia. Esto puede incluir poner límites, priorizar el autocuidado y buscar apoyo de amigos, familia o profesionales de la salud mental.
- Lleve un registro de lo que le provoca los síntomas: Lo que activa la fibromialgia varía de una persona a otra. Anote sus actividades, comidas, horas y duración del sueño, y síntomas de fibromialgia. Esto puede ayudarle a identificar los factores que le provocan los síntomas. Al reconocerlos, usted podrá manejarlos mejor o evitarlos para prevenir brotes.
- Practique el autocuidado: Cuidarse es esencial para manejar la fibromialgia. Esto puede incluir hacer actividades que le den alegría y relajación, mantener buenos hábitos de sueño y programar descansos regulares durante el día.
Es importante saber que, aunque estas acciones pueden ayudar a reducir el riesgo de desarrollar fibromialgia o a manejar sus síntomas, no reemplazan el consejo médico profesional. Siempre es buena idea consultar con un profesional de la salud para recibir orientación y recomendaciones personalizadas según sus necesidades y circunstancias.