Acerca del dolor en la espinilla

Descripción general

El síndrome de estrés tibial medial (MTSS, por sus siglas en inglés), también llamado shin splints (dolor en la espinilla), es un problema común. Causa dolor a lo largo del borde interno del hueso de la espinilla (tibia). Suele aparecer en personas que hacen actividades repetitivas de alto impacto, como corredores y otros atletas.

El dolor suele sentirse en una zona amplia de la espinilla, no en un punto exacto. Es una lesión por sobrecarga: el esfuerzo repetido sobre la tibia causa inflamación y pequeños daños en el hueso y en los tejidos de alrededor. La causa exacta no se conoce. Se cree que influyen la forma en que el cuerpo se mueve y desequilibrios en cómo el hueso se repara.

El diagnóstico suele basarse en la exploración física. En casos más graves o poco comunes, se pueden usar estudios de imagen como la resonancia magnética (RM) o la tomografía computarizada (TC).

El tratamiento suele incluir reposo, hielo, estiramientos, ejercicios de fortalecimiento y un regreso gradual a la actividad.

Causas y factores de riesgo

Las causas principales del síndrome de estrés tibial medial (también llamado “shin splints” o dolor en la espinilla) incluyen:

  • Fuerza excesiva sobre el hueso de la espinilla (tibia) y los tejidos cercanos
  • Hinchazón que aumenta la presión sobre el hueso
  • Inflamación del periostio (el tejido conectivo que recubre el hueso)

Factores de riesgo no modificables del síndrome de estrés tibial medial, que son factores que no se pueden cambiar ni controlar, incluyen:

  • Edad: Las personas jóvenes que practican deporte tienen más probabilidad de presentar dolor en la espinilla.
  • Estructura del pie: Las personas con pie plano o con estructura anormal en la parte baja de la pierna tienen mayor riesgo de desarrollar el síndrome.
  • Sexo: Las mujeres tienen mayor probabilidad de desarrollar el síndrome.
  • Genética: Tener familiares con dolor en la espinilla u otros problemas relacionados puede predisponer a esta lesión.

Factores de riesgo modificables del síndrome de estrés tibial medial, que son factores que se pueden cambiar o influir, incluyen:

  • Ocupación/actividad: Las personas que practican deportes o danza de alto impacto tienen mayor riesgo.
  • Debilidad muscular en la parte alta de las piernas: Músculos débiles en los muslos pueden causar mala técnica al correr y forzar la parte baja de las piernas.
  • Índice de masa corporal (IMC) alto: Un IMC más alto significa más peso, lo que puede poner presión extra en las piernas al correr.
  • Pocos años de experiencia corriendo: Las personas con menos experiencia pueden tener músculos más débiles o técnica incorrecta, lo que aumenta el riesgo de lesión.

Consulte con su profesional de la salud para una evaluación completa y para recibir orientación sobre su situación y sus factores de riesgo de desarrollar dolor en la espinilla (shin splints).

Síntomas

Los síntomas iniciales más comunes del síndrome de estrés tibial medial (conocido en inglés como MTSS) incluyen:

  • Dolor a lo largo del hueso de la parte delantera de la pierna (tibia)
  • Hinchazón en la zona afectada
  • El dolor puede variar: a veces es punzante; otras veces se siente como presión o como latidos
  • Dolor que empieza durante o poco después de hacer ejercicio o actividad física
  • Más dolor al tocar puntos específicos en la parte baja de la pierna

A medida que el síndrome avanza o se vuelve más grave, pueden aparecer otros síntomas:

  • Dolor que empeora con el movimiento y mejora con el descanso
  • Molestia que sigue incluso en reposo
  • Disestesia (sensación anormal) y dolor que se extiende hacia el pie
  • Dolor al dar golpecitos (percusión) y al saltar
  • Edema leve (hinchazón) y engrosamiento del tejido bajo la piel a lo largo de la tibia

Es importante saber que estos síntomas también pueden verse en otras lesiones por uso excesivo y en fracturas por estrés (pequeñas fracturas por esfuerzo repetido). Por eso, consulte a un profesional de la salud para un diagnóstico preciso y el tratamiento adecuado.

Diagnóstico

Para diagnosticar el síndrome de estrés tibial medial (MTSS, por sus siglas en inglés), suelen hacerse los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:

  • Examen físico: Un profesional de la salud le hará un examen para buscar señales de MTSS, como dolor e hinchazón en la parte interna de la tibia (frente de la pierna).
  • Historia clínica: Su proveedor reunirá información sobre su historia médica, incluidos diagnósticos previos y actividades que puedan contribuir al MTSS.
  • Estudios de imagen: Radiografías, resonancia magnética (RM) o tomografía computarizada (TC) pueden usarse para evaluar los huesos y los tejidos blandos de la parte baja de la pierna. Estas pruebas ayudan a descartar otros problemas y a valorar la gravedad del MTSS.
  • Procedimientos clínicos: Según sus síntomas y lo encontrado en el examen, su proveedor puede recomendar otros procedimientos para ayudar a diagnosticar el MTSS. Estos pueden incluir algometría de presión (mide la sensibilidad al dolor con presión) u otras pruebas especializadas.

Para determinar la gravedad del MTSS, pueden considerarse exámenes, pruebas y procedimientos adicionales:

  • Evaluación funcional: Un profesional de la salud puede evaluar su marcha (cómo camina) y factores biomecánicos (cómo trabajan juntos sus músculos y articulaciones al moverse) para hallar posibles causas del problema.
  • Análisis biomecánico: Se analiza la estructura del pie, la alineación y los patrones de movimiento para detectar alteraciones que puedan contribuir al MTSS.
  • Sistemas de clasificación: Algunos proveedores usan sistemas para clasificar la gravedad del MTSS según los síntomas, los hallazgos del examen físico y los resultados de imagen. Esto ayuda a guiar el tratamiento y a vigilar el progreso con el tiempo.

Es importante que estos exámenes, pruebas y procedimientos los realice un profesional de la salud con experiencia en diagnosticar y tratar el MTSS.

Opciones de tratamiento

Los objetivos del tratamiento del síndrome de estrés tibial medial son aliviar el dolor, favorecer la curación, prevenir más lesiones y recuperar la función normal. Estos son los tratamientos recomendados y cómo ayudan a lograr estos objetivos:

  • Método RICE (reposo, hielo, compresión y elevación): Descansar ayuda a sanar y reduce el riesgo de que la lesión empeore. Aplicar hielo reduce el dolor y la inflamación. Los vendajes de compresión reducen la hinchazón. Elevar la pierna también ayuda a bajar la hinchazón.
  • Ejercicios de estiramiento: Estirar los músculos de la pantorrilla, incluido el sóleo (un músculo profundo en la parte baja de la pierna) y el gastrocnemio (el músculo grande en la parte posterior de la pantorrilla), puede aliviar el dolor y evitar que el dolor en la espinilla vuelva. Esto mejora la flexibilidad y fortalece los músculos.
  • Revisar el calzado: Usar zapatos con buen soporte durante el ejercicio ayuda a reducir el riesgo de que este problema empeore.
  • Cambios en sus actividades y hábitos de salud: Aumente la actividad de forma gradual. Cambie a ejercicios de bajo impacto. Enfóquese en fortalecer los músculos de la parte baja de la pierna y el core (los músculos centrales del tronco). Esto puede reducir el estrés en las tibias.
  • Cirugía (en casos extremos): Si el dolor es intenso o la lesión sigue por varios meses a pesar de tratamientos no quirúrgicos, puede necesitar cirugía para tratar este problema.

Recuerde consultar con su profesional de la salud para recibir consejos personalizados sobre el tratamiento adecuado para usted.