Información sobre la lesión por esfuerzo repetitivo (LER)
La lesión por esfuerzo repetitivo (LER) es un problema que ocurre cuando, con el tiempo, se dañan los músculos, los tendones y los nervios por hacer los mismos movimientos una y otra vez. Puede aparecer en varias partes del cuerpo, como las muñecas, las manos, los dedos, los brazos, los hombros y el cuello.
Las LER se deben con frecuencia a actividades con movimientos repetidos, como teclear, usar el ratón de la computadora, escanear productos en la caja del supermercado, agarrar herramientas con fuerza, trabajar en una línea de montaje o entrenar para deportes.
Algunos tipos comunes de LER incluyen: síndrome del túnel carpiano (compresión de un nervio en la muñeca), bursitis (inflamación de las bolsas que amortiguan las articulaciones), tendinitis del manguito rotador (inflamación de los tendones del hombro) y codo de tenista (dolor en el tendón del codo).
Esta afección puede deberse a tareas repetitivas, esfuerzos con mucha fuerza, vibraciones, compresión mecánica (presión directa) y posturas mantenidas o incómodas. Las LER son comunes en trabajos manuales y de oficina, y también pueden estar relacionadas con el uso de dispositivos tecnológicos modernos.
La lesión por esfuerzo repetitivo (LER) ocurre por las siguientes causas:
- Movimientos repetitivos: Hacer acciones repetidas, como teclear, hacer clic con el ratón de la computadora o pasar productos en la caja del supermercado, puede causar LER. Estos movimientos fuerzan los músculos, los tendones y los nervios.
- Postura prolongada: Mantener la misma postura por mucho tiempo puede contribuir a la LER. Esto incluye tener los brazos levantados sobre la cabeza o adoptar una postura forzada o incómoda.
- Tensión muscular: Forzar los mismos músculos una y otra vez puede causar cansancio y daño con el tiempo.
Factores de riesgo no modificables de la LER (factores que no se pueden cambiar o controlar):
- Lesiones o enfermedades previas: Haber tenido lesiones o problemas como desgarros del manguito rotador (tendones del hombro), lesiones de la muñeca, problemas de espalda o del hombro puede aumentar el riesgo de LER.
- Edad: Con la edad, los músculos y las articulaciones pueden debilitarse.
Factores de riesgo modificables de la LER (factores que sí se pueden cambiar):
- Condición física: Estar en mala condición física o hacer poco ejercicio puede aumentar el riesgo de LER.
- Estilo de vida: Ciertas decisiones, como tener hábitos alimentarios poco saludables y llevar una vida sedentaria, pueden contribuir al desarrollo de la LER.
Tenga en cuenta que, aunque estos factores se relacionan con un mayor riesgo de LER, cada persona es diferente. Siempre es recomendable consultar con un profesional de la salud para recibir consejos y orientación personalizados.
Los síntomas tempranos más comunes de la lesión por esfuerzo repetitivo (LER) incluyen:
- Dolor de leve a fuerte en el músculo o la articulación afectada
- Dolor o sensibilidad al tocar la zona afectada
- Hinchazón o rigidez
- Hormigueo o entumecimiento
- Sensación de dolor que late
- Debilidad o pérdida de fuerza
A medida que la LER avanza o se hace más grave, pueden aparecer otros síntomas, como:
- Pérdida de sensibilidad
- Dolor más intenso
- Dolor constante en lugar de dolor que va y viene
- Dificultad para hacer sus actividades habituales por los síntomas
Es importante saber que la LER puede afectar distintas partes del cuerpo, incluidas las muñecas y las manos, los antebrazos y los codos, y el cuello y los hombros. Los síntomas específicos pueden variar según el área afectada. Si presenta alguno de estos síntomas, se recomienda consultar a un profesional de la salud para un diagnóstico preciso y el tratamiento adecuado.
Para diagnosticar la lesión por esfuerzo repetitivo (LER), los médicos suelen hacer los siguientes exámenes y pruebas:
- Examen físico: El médico evaluará su movilidad y revisará si hay dolor al tocar, inflamación, reflejos y fuerza en el área afectada.
- Historia clínica: Su médico le hará preguntas sobre su trabajo y sobre movimientos repetitivos que realiza para encontrar posibles causas de la LER.
- Evaluación del entorno de trabajo: Su médico puede preguntarle sobre su lugar de trabajo, cómo está organizado su puesto y si usa dispositivos tecnológicos modernos.
- Pruebas de imagen: Pueden pedir una resonancia magnética (RM) o una ecografía para evaluar daño en los tejidos, o una electromiografía (EMG) para revisar si hay daño en los nervios.
Para determinar la gravedad de la LER, se pueden hacer exámenes y pruebas adicionales:
- Evaluación funcional: Mide qué tanto puede realizar tareas específicas de su trabajo o actividades diarias.
- Evaluación del dolor: Los médicos pueden usar escalas de dolor o cuestionarios para medir la intensidad del dolor y cómo afecta su vida diaria.
- Imágenes diagnósticas: Las radiografías u otras pruebas de imagen pueden ayudar a ver cambios en la estructura de los huesos o las articulaciones.
- Estudios de conducción nerviosa: Estas pruebas miden qué tan bien viajan las señales eléctricas por los nervios y ayudan a identificar daño nervioso.
Recuerde que estos son procedimientos generales para diagnosticar la LER. Es importante consultar con su médico para una evaluación personalizada.
Las metas del tratamiento de la lesión por esfuerzo repetitivo son aliviar el dolor, bajar la inflamación, favorecer la curación y prevenir más daño. Estos son los tratamientos recomendados y cómo ayudan:
- Medicamentos:
- Antiinflamatorios no esteroides (AINE): Estos medicamentos ayudan a reducir el dolor y la inflamación en los músculos y tendones afectados.
- Terapias:
- Fisioterapia: Incluye ejercicios y estiramientos para mejorar la flexibilidad, la fuerza y el rango de movimiento. También puede usar técnicas como ultrasonido o estimulación eléctrica para favorecer la curación.
- Terapia ocupacional: Se enfoca en modificar su área de trabajo y enseñarle a mejorar la postura y ajustar el equipo para reducir la carga en las zonas afectadas.
- Uso de férulas o soportes: Estos dispositivos brindan apoyo y ayudan a mantener la zona afectada quieta (inmovilizada) para que descanse y sane.
- Procedimientos terapéuticos:
- Inyecciones de corticosteroides: En algunos casos, se pueden usar inyecciones de corticosteroides (medicinas antiinflamatorias fuertes) para bajar la inflamación y el dolor en zonas específicas.
- Cirugía para daño de tendones: En casos graves, cuando los tratamientos conservadores no funcionan, puede ser necesaria una cirugía para reparar tendones dañados.
- Cambios en sus hábitos de salud:
- Descanso: Haga pausas de las actividades repetitivas y descanse lo suficiente. Esto es clave para la recuperación.
- Ajustes en su lugar de trabajo: Haga cambios en su entorno de trabajo, como ajustar la altura de la silla o del escritorio, para reducir la tensión en sus músculos y tendones.
Es importante saber que estas recomendaciones pueden variar según la gravedad de la lesión por esfuerzo repetitivo. Siempre consulte con su profesional de la salud para recibir consejos personalizados.
La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud para saber la dosis adecuada para su situación. Pueden ocurrir efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer los posibles efectos secundarios.