Acerca del pectus excavatum (pecho en embudo o pecho hundido)

Descripción general

El pectus excavatum es una afección en la que la pared del pecho es anormal. El esternón (hueso del pecho) y algunas costillas crecen hacia adentro. Esto hace que el pecho se vea hundido. También se conoce como pecho hundido o pecho en embudo.

Por lo general, está presente al nacer, pero puede notarse más en la adolescencia. El pectus excavatum es más común en niños que en niñas.

La mayoría de las personas con esta afección tienen una forma leve que solo afecta la apariencia. Sin embargo, en casos más graves, puede causar problemas para respirar o del corazón.

El diagnóstico y las opciones de tratamiento varían según la gravedad de la afección y los síntomas asociados.

Causas y factores de riesgo

Pectus excavatum, también llamado pecho hundido, ocurre cuando el esternón (hueso en el centro del pecho) crece hacia adentro mientras el bebé se forma en el vientre. La causa exacta se desconoce, pero se cree que se debe a un crecimiento anormal de las costillas y del cartílago (tejido flexible). Las causas de fondo del pectus excavatum son:

  • Un crecimiento inusual de las costillas y del cartílago mientras el bebé se desarrolla en el vientre hace que el esternón se empuje hacia adentro.
  • Cuando el esternón no se une de forma normal, se ve una zona hundida en el punto donde se conectan las costillas.

Factores de riesgo no modificables (no se pueden cambiar para reducir el riesgo) incluyen:

  • Sexo: Los bebés varones tienen hasta cinco veces más probabilidad de presentar pectus excavatum que los bebés de sexo femenino.
  • Antecedentes familiares: Aproximadamente 43% de las personas con pectus excavatum tienen antecedentes familiares de esta condición.

Factores de riesgo modificables (se pueden cambiar para reducir el riesgo) no se han identificado para el pectus excavatum.

Es importante saber que, aunque estos factores pueden aumentar la probabilidad de presentar pectus excavatum, no garantizan que ocurra. Si tiene preocupaciones sobre el pectus excavatum, lo mejor es consultar con un profesional de la salud para un diagnóstico preciso y un manejo adecuado.

Síntomas

Los síntomas tempranos más comunes de pectus excavatum (pecho hundido) incluyen:

  • Falta de aire al hacer ejercicio
  • Dolor en el pecho
  • Cansancio
  • Sensación de latidos del corazón rápidos o irregulares
  • Taquicardia (latidos del corazón muy rápidos)

A medida que el pectus excavatum avanza o se vuelve más grave, pueden aparecer otros síntomas, como:

  • Silbidos en el pecho al respirar cuando hace ejercicio
  • Asma o infecciones de las vías respiratorias altas (nariz y garganta)
  • Desmayos o mareos
  • Sentir que no puede hacer ejercicio
  • Sensación molesta de llenura en el estómago
  • Ansiedad y sentirse mal con su cuerpo

Es importante saber que los síntomas pueden variar de una persona a otra; algunas personas no tienen ningún síntoma. Si usted tiene alguno de estos síntomas o le preocupa el pectus excavatum, consulte a un profesional de la salud para una evaluación adecuada y orientación sobre opciones para manejarlo.

Diagnóstico

Para diagnosticar el pectus excavatum (pecho hundido), suelen hacerse los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:

  • Examen físico: El profesional de la salud revisará el pecho para ver señales de pectus excavatum, como un aspecto hundido (hacia adentro) o cóncavo.
  • Historia clínica: Obtener información sobre su historia médica y diagnósticos previos puede dar datos importantes.
  • Pruebas de laboratorio: Pueden pedir análisis de sangre para buscar otras afecciones o problemas que puedan contribuir al pectus excavatum.
  • Estudios de imagen: Pueden recomendar radiografías, resonancia magnética (RM) y tomografía computarizada (TC) para ver la pared del pecho y medir qué tan grave es la afección. Estos estudios dan imágenes detalladas del pecho para evaluar cuánto está hundida la pared del pecho y detectar otros problemas asociados.
  • Evaluación del corazón: Se puede hacer un electrocardiograma (ECG) o un ecocardiograma para revisar la función del corazón y detectar problemas cardíacos.
  • Pruebas de función pulmonar: Estas pruebas miden la capacidad y el funcionamiento de los pulmones para evaluar si hay problemas respiratorios relacionados con el pectus excavatum.

Es importante consultar con su profesional de la salud cuáles exámenes, pruebas y procedimientos son adecuados para su situación.

Opciones de tratamiento

El tratamiento principal para el pectus excavatum (pecho hundido) es la cirugía. Puede incluir colocar una barra metálica debajo del esternón (el hueso del centro del pecho) para elevarlo, o usar otras técnicas para remodelar el pecho. También se usan métodos para controlar el dolor, como la analgesia controlada por el paciente por vía intravenosa o los bloqueos de nervios intercostales guiados por ecografía, para manejar bien el dolor después de la cirugía.

Los objetivos del tratamiento para el pectus excavatum son:

  • Corregir la deformidad del pecho: El objetivo principal es corregir el hundimiento y recuperar una forma y apariencia más normal del pecho. Por lo general, se logra con cirugías como el procedimiento de Nuss o el procedimiento de Ravitch.
  • Mejorar la función de los pulmones: A veces el pectus excavatum reduce la capacidad de los pulmones y causa dificultad para respirar. Corregir el pecho con cirugía puede mejorar la respiración y aumentar la capacidad pulmonar.
  • Aliviar los síntomas: El pectus excavatum puede causar dolor en el pecho, falta de aire y dificultad para hacer ejercicio. El tratamiento busca aliviar estos síntomas al corregir el pecho y mejorar la función de los pulmones.
  • Mejorar la calidad de vida: El pectus excavatum puede afectar la autoestima y la imagen corporal. El tratamiento busca mejorar la calidad de vida al cambiar la apariencia del pecho y aumentar la confianza.

Es importante saber que, aparte de la cirugía, no suelen recomendarse medicamentos específicos, terapias, otros procedimientos o cambios de hábitos de salud para tratar el pectus excavatum. Sin embargo, lo mejor es consultar con un profesional de la salud para recibir consejos y recomendaciones según su situación.

La dosis de los medicamentos puede variar por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud para saber la dosis adecuada en su caso. Pueden ocurrir efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer los posibles efectos secundarios.